¿Es o no una muestra de nuestra ceguera al futuro como País, que nos encontremos ausentes del consorcio mundial empeñado en descifrar el genoma de la papa? Hecho esto, se podrán mejorar insospechadamente las características y atributos de este alimento y proceder a patentar esas modificaciones genéticas.
Sin desarrollar liderazgo en bioingeniería nuestra oportunidad de convertirnos en una potencia alimentaria mundial se verá frustrada. No se trata simplemente de quedarnos con el rol de cultivadores de alimentos sanos, sino que de posicionarnos como un referente mundial en el diseño y producción de alimentos y prácticas nutricionales sanas y significativas para mejorar la calidad de vida de todos. Y en bioingeniería obviamente tenemos cegueras tremendas.
Informa Instituto de Investigaciones neozelandés que se ha conformado un consorcio global para descifrar el genoma de este tubérculo de origen chilote. Compuesto por centros de bioingeniería de Brazil, Canadá,China, Escocia, Estados Unidos, Holanda, India, Polonia, y Nueva Zelanda, se ha embarcado en el proyecto genético aludido. La cuestión es bien simple: se han repartido diversos cromosomas de la papa y la tarea de descifrarlos.
¿Y Chile? ...y eso que tenemos tratados de libre comercio con más de la mitad de los participantes!












