El diseño de un programa marco de innovación, desarrollo e investigación sectorial, la revisión y ajuste de la actual institucionalidad y el levantamiento de los requerimientos en materia de recursos humanos, equipamiento e infraestructura, son parte de la redefinición del sistema nacional de innovación para la Potencia Alimentaria que planteó el ministro de Agricultura, Álvaro Rojas.La afirmación la hizo recientemente en el seminario "Chile 2015: Potencia Alimentaria, bases políticas de innovación", organizado por el ministerio del ramo y Fundación Chile, congregando en Santiago al sector empresarial en torno a un tema gravitante para la economía nacional.
"Queremos que 2008 sea reconocido como el año de la innovación y el desarrollo tecnológico para el sector alimentario y forestal de Chile. La meta es finalizar el 2008 con una nueva política pública del Ministerio de Agricultura en I+D+I que entregue una base sólida a la estrategia país de convertir a Chile en una Potencia Alimentaria y Forestal", afirmó.
La autoridad enfatizó la importancia de generar un sistema coherente y efectivo, que sea capaz de anticiparse a los avances tecnológicos y requerimientos del sector productivo, con recursos humanos altamente calificados que cuenten con equipamiento de última generación. "Requerimos equilibrar y compatibilizar la demanda por innovación con la oferta de la misma, integrando los esfuerzos públic
os y privados en este desafío. Por este motivo, invito al sector privado, a las agencias del sector público y al mundo académico a integrarse a este nuevo desafío", indicó Rojas.El Ministro insistió en la importancia de mejorar la oferta con mayores estándares de calidad. "El país y el sector alimentario y forestal deben realizar una fuerte inversión para aumentar el grado de sofisticación de los productos que genera, esto redundará en la obtención de mejores ingresos que beneficiarán a todos los componente de la cadena", argumentó el personero de gobierno.

Gonzalo Jordán, gerente de Agroindustrias de Fundación Chile, indicó que el país necesita contar con una agencia gubernamental que regule la calidad de los alimentos, institucionalidad que estaría en el Ministerio de Agricultura. El 2008 debería ser el comienzo de este proceso que se proyecta con ambiciosas metas para el año 2015.
Planteó la necesidad de contar con fondos específicos para la innovación en alimentos procesados e inocuos, en la formación de recursos humanos y de competencias laborales para el cumplimiento de las metas propuestas. Indicó que para lograr el proyecto se requieren montos de inversión de US$ 50 millones de dólares al año, lo que representa el 0.5 por ciento de las exportaciones de alimentos.
Por su parte, el empresario y presidente de Chilealimentos, Alberto Montanari destacó que los alimentos constituyen la segunda fuerza exportadora del país y que la potencialidad Chile es enorme para duplicar la cifra actual que alcanza a los US$ 10 mil millones anuales.
"Para el año 2015, debería alcanzar los US$ 20 mil millones y convertirse en un líder mundial de alimentos saludables", enfatizó Montanari. Recalcó la necesidad de contar con una Imagen-País que identifique a Chile como un exportador de alimentos, indicando que de los 11 sectores económicos con mayor potencial, 4 corresponden al rubro alimentos.
Durante este encuentro público privado, se dio a conocer el diagnóstico de las necesidades y requerimientos de la industria en términos de innovación, en una proyección al 2015, sobre la base de dos fuentes fundamentales: el trabajo desarrollado a través de la agenda alimentaria y el estudio de cluster desarrollado por el Consejo de Innovación, los que serán relevantes en la definición de un programa marco que se espera sea suscrito por el conjunto de actores públicos y privados de la industria alimentaria y se constituya en el camino a seguir en los próximos 10 años.















