Si bien la manzana y uva son los sabores que más exporta Chile, el mayor potencial se vislumbra en el jugo de naranja una vez que se abra su mercado.
Una de las prioridades de la Direcon en 2008 será la profundización de los actuales acuerdos comerciales, especialmente en el TLC con Estados Unidos, lo que abrirá nuevas posibilidades para aumentar el envío de jugos al país del norte.
Según Carlos Furche, titular de la Dirección de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon) de la Cancillería, “tenemos un preacuerdo que formalizamos cuando se hizo la reunión de la Comisión bilateral de comercio, a fines de noviembre, que está sometida más bien a procedimientos administrativos para concretar esta primera fase de liberalización de un grupo de productos del sector agroindustrial”.
Furche añadió que lo que se acordó fue que en el primer semestre de 2008, en principio en abril, “volveríamos a la comisión de bienes y mercancías –grupo técnico específico que trabaja sobre eso– para ver si podemos desarrollar una segunda fase de aceleración de la apertura. Eventualmente puede incluir o trabajo sobre grupos de productos específicos, o la posibilidad de acortar en general los plazos de desgravación”.
Así, se combinan dos factores atractivos. Por un lado, la creciente demanda estadounidense por jugos, y por otro, una oferta nacional bien posicionada.
Las importaciones totales de EE.UU. de jugos muestran tasas de avance atractivas. En 2005 subieron 19% anual, en 2006 un 13%, y a octubre de 2007 se han elevado 24%.
Además, Chile ha mantenido una participación promedio en torno al 8% del total importado anual en jugos por EE.UU., ubicándose así en el quinto lugar en la tabla de países que exportan dicho producto a ese mercado, después de China, Brasil, México y Argentina.
Para Viviana Araneda, agregado comercial de ProChile en Los Angeles, Estados Unidos, los menores aranceles permitirán tener una mejor posición competitiva en comparación al resto de proveedores.
La oferta chilena más importante es la de jugo de manzana, representando el 40% del total enviado, el que disfruta de estar libre de arancel. El segundo envío corresponde a jugo de uva (8%).
Adicionalmente, Araneda cree que un potencial que va más allá de una eventual rebaja arancelaria se vislumbra en la posibilidad de exportar jugo de naranja, ya que es el que más consumen. Si bien actualmente nuestro país tiene prohibición de enviarlo, agregó que las autoridades han avanzado en esa materia para permitir su ingreso.
Estrategia
Araneda asegura que “el desafío se encuentra en el posicionamiento adecuado de la imagen país en lo que a jugos se refiere, por cuanto una importante proporción de las importaciones norteamericanas se comercializa bajo marcas privadas y no se asocian necesariamente al país de origen”.
La cadena de distribución es a través de un importador, quien a su vez se encarga de traspasarlo a un distribuidor que lo hace llegar al retail.















