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Mercado de carne bovina retrocede ante aumento del consumo de ave y cerdo

Enviado por Editor Chile Potencia Alimentaria el 04/02/2008 a las 14:40
En diez años, el consumo per cápita de carne de bovino ha retrocedido en tres kilos, llegando hoy a casi 21 kilos, lo que contrasta con otros tipos de carne.

Aunque el mercado internacional de las carnes bovinas tuvo buenos precios durante 2007, la caída en el tipo de cambio y la estancada producción interna provocaron un cierre de año con débiles resultados para la industria local.

Se estima que el año pasado finalizó con exportaciones levemente superiores (3,9%) a las de 2006, totalizando 10.490 toneladas y casi US$ 44 millones.

Aunque en valores el mercado tuvo un mejor rendimiento, ya que pese a que se exportaron escasas 400 toneladas más en 2007 los ingresos crecieron en 22,9%, el desplome del precio del dólar impidió capitalizar dichas mejoras.

Alejandro Granzotto, presidente de la Federación Nacional de Productores de Carne (Fedecarne), afirmó que las condiciones por las que hoy atraviesa la industria no son las mejores. "Ésa es una realidad del sector. Leche y cultivos tradicionales son más rentables que producir carne. De hecho, hay 500 mil cabezas menos entre los últimos dos censos, y se pasó de 4,3 millones de cabezas en 1997 a 3,8 millones en 2007", comentó.

El presidente de la entidad gremial destacó que el principal dinamismo en 2007 vino de parte de las importaciones, las que crecieron 23% y se estima cerraron el pasado año con más de 103 mil toneladas internadas al país. Argentina y Paraguay concentraron dichos envíos con 86,9% (51,1 y 35,8%, respectivamente).

Consumo


La realidad del bovino, que en los últimos 10 años ha retrocedido en tres kilos su consumo per cápita anual llegando hoy a casi 21 kilos, contrasta con lo que sucede con otros tipos de carne. El cerdo, por ejemplo, tuvo un incremento de 14 a más de 17 kilos, mientras que el pollo aumentó en casi 6 kilos, superando actualmente los 27 kilos en la última década.

"Esa no evolución se explica por características propias de la producción y de nuestras fortalezas. No tenemos grandes ventajas competitivas en bovinos ni los terrenos amplios de Argentina", destaca Soledad Valenzuela, gerenta de estudios de la Asociación de Productores Avícolas (APA) y de la Asociación de Productores de Cerdo (Asprocer).

Para Granzotto, el mayor avance de otras carnes se debe a situaciones especiales. "Creo que el mayor consumo de pavo es debido a las campañas de marketing; el de pollo ha sido por precio, y el cerdo es un poco de ambas situaciones, aunque ha subido en los últimos años su valor por las exportaciones", afirma.

En la producción de carnes, como la de ave y los cerdos, la industria cuenta con empresas de gran tamaño y visibilidad pública, como Ariztía, Agrosúper y Sopraval. En el caso de los bovinos, la situación es distinta, ya que existen grandes faenadoras, pero la producción de carne se encuentra diseminada en muchos productores, lo que la hace perder figuración pública y exposición comercial.

El país ha tenido, en distintas épocas, fuertes campañas genéricas de la industria que buscaron incrementar el consumo interno de carnes. En la década de los ochenta, este tipo de publicidad se realizó para incentivar el consumo de pollo. A comienzos de la década anterior fue el turno del cerdo.

"Cuando haces una estrategia de marketing es porque tiene detrás un proyecto de aumentar la producción; no sé si existe en los bovinos ese crecimiento, y no sé si se justifica una campaña cuando eres deficitario de ese producto", analiza la ejecutiva de APA, Soledad Valenzuela.

En este sentido, respecto de posibles campañas tendientes a fomentar el consumo bovino, han sido descartadas, al menos por ahora, por Fedecarne: "Una vez que los productores se decidan a colocar plata lo podemos hacer, pero por el momento es imposible", concluyó.

El wagyu avanza en exportaciones y consumo


Aunque su alto valor mantiene el consumo al interior del país en niveles marginales, la producción de carne de wagyu (ganado japonés) -considerada una de las mejores del mundo- se ha incrementado en los últimos años.

En el país, hoy existen seis productores, quienes bajo el amparo de Wagyu Chile -asociación que vela por la calidad en los procesos de crianza, alimentación y faenamiento del ganado- han expandido desde su introducción al país, en 1998, el negocio en torno a la exclusiva carne.

Mientras en 2007 la producción fue cinco veces superior a la de 2006, con 200 mil kilos -unas 1.000 cabezas-, para 2008 se espera que ésta llegue a 600 mil kilos.

Cabe destacar que de este total, menos del 5% queda para la venta en Chile, siendo todo el resto exportado a más de 8 destinos, como Inglaterra, Alemania y EE.UU.

Los precios en el mercado local siguen estando en altos niveles. Así, por un kilo de filete o lomo liso se deben desembolsar entre $30 mil y $40 mil.

Para otros cortes, como abastero o punta picana, los valores son más "accesibles": entre $6 mil y $8 mil el kilo


Danilo Bustamante Rocha
Economía y Negocios
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