Todas las jugadas de los industriales apuntan a dejar de depender de las alzas y bajas del precio de la harina de pescado, y del descenso experimentado por las cuotas de captura.
Las perspectivas del sector pesquero para este año son alentadoras. El propio gerente general de Sonapesca, Cristián Jara, señaló que a fines de este ejercicio los retornos de la industria sumarán unos US$1.600 millones, cifra que representaría una alza de entre 7% y 8% respecto a 2005. Así informó el Diario Estrategia.
Sin embargo, los principales operadores deberán lidiar con una serie de factores que amenazan, en cierto modo, sus resultados, como por ejemplo, el incremento de hasta 57% que ha vivido el precio de los combustibles; el aumento de 45% que anotó el valor del acero, y las menores cuotas de captura asignadas para el presente ejercicio, las que seguirán a la baja en el mediano plazo.
Bajo este escenario, las compañías han buscado desde hace un par de años, diversificar su producción y mercados; orientando sus exportaciones no sólo a la harina y aceite de pescado, sino más bien a productos con mayor valor agregado, incursionando de paso en el sector acuícola, como Camanchaca, Friosur, PescaChile, Congelados del Pacífico (ligada a Pesquera Bío-Bío), Pesquera El Golfo y Coloso.
La arremetida de las pesqueras en el negocio salmonero, además de ser el paso lógico de la industria, considerando las sinergias que pueden alcanzar al conocer los mercados y contar con plantas de harina de pescado en la mayoría de los casos -el 50% de la producción se comercializa a nivel local -, viene dado por un factor clave: las cuotas de captura.
Según comentó un alto ejecutivo del sector a ESTRATEGIA, si bien los límites máximos fueron aplaudidos por todos, tienen una cosa negativa, y es que son cuotas fijas. Estamos convencidos de que la pesca extractiva va a continuar, pero poco a poco será cada vez menor, debido a que las cuotas van a ser iguales o menores a las actuales. Con esto, el crecimiento de la pesca extractiva está bastante acotado.
Factor Harina
Teniendo esto en cuenta, y respecto al panorama que vive la industria, Jara detalló que durante el primer semestre hemos tenido buenos precios. La harina de pescado ha promediado US$900 la tonelada (el año pasado fue de US$650) y para el segundo semestre debiera reflejarse aún más este valor, ya que ha alcanzado los US$1.400 la tonelada -nivel récord-.
Pese a este buen indicador, considerando que 39,5% de los ingresos del sector provienen de la venta de este insumo, fue enfático en precisar que la industria tiene un panorama claroscuro, en que si bien las señales externas son favorables -por el nivel de precios-, las internas nos han golpeado. Esto último, vinculado al alza de los costos y al menor nivel de desembarques observado hasta la fecha.
Un ejemplo claro de una compañía que se dedica 100% a la producción de harina y aceite de pescado es Corpesca -coligada de Empresas Copec, controlada por el Grupo Angelini-, empresa que produce el 7% de la harina a nivel mundial, y que está a merced de los precios internacionales y de la disponibilidad de los recursos.
Durante el primer semestre, anotó una baja de 5,3% en sus utilidades, al totalizar $7.083,2 millones, a raíz de la caída de 29,4% que exhibió el resultado operacional, el que cerró en $8.055,2 millones. Sobre este punto, Corpesca señaló que este descenso obedeció claramente a la caída en el tipo de cambio implícito en torno al 13%, por mayores costos justificados en parte por el incremento en los precios del petróleo, y por los menores volúmenes facturados de harina y aceite.
Buenos Precios
Esto último, sin duda, ligado a la baja que han reportado las capturas. De hecho, durante el primer semestre, el desembarque pesquero total en la I y II regiones alcanzó a 512,2 mil toneladas, arrojando una caída de 25% en relación a las 679,4 mil toneladas del año pasado.
Pese a las menores capturas y consiguientes menores ventas, las expectativas de Corpesca para lo que resta de año son positivas, al menos en lo respecta a los precios, ya que estima que los valores -de la harina- deberían mantener los actuales niveles. Los stocks mundiales están en un nivel bajo y el principal productor, Perú, esta en un periodo de veda sobre el recurso anchoveta al menos hasta octubre, lo cual determina una oferta limitada para el resto de 2006.
Una situación distinta vive Pesquera Itata -controlada por la familia Sarquis-, compañía que participa en el mercado de la harina y de productos para el consumo humano, ya que a junio logró ganancias por $7.633,1 millones, 28,2% más que en 2005.
En cuanto al primer mercado, Itata sostuvo que durante este primer semestre se registró un aumento del precio en dólares de 37% en comparación al mismo lapso del año anterior, mientras que el valor de los productos congelados exhibió una alza de 36% medido en dólares.
Menos Recursos
Considerando que la volatilidad de los precios de la harina y del aceite de pescado representan, a juicio de Itata, un factor de incertidumbre para la industria, esta se encuentra en una etapa de diversificación, entrando a la producción de congelado para consumo humano, lo que le permitirá, según la misma pesquera, tener una mayor estabilidad en sus ingresos.
Por su parte, Pesquera Coloso -controlada por la familia Lecaros Menéndez- elevó en 30,5% sus utilidades, sumando $11.259 millones, producto del incremento de 54,2% que mostró a nivel operacional, la cerrar con un resultado de $12.265,5 millones.
Esta compañía es una de las más diversificadas del sector, al participar por medio de su coligada Corpesca y la filial Pesquera San José desde la I a la X regiones.
Respecto a la primera, la que procesa principalmente anchoveta y jurel, precisó que pese a que esta última especie se ha presentado con una amplia disponibilidad, esta posee una cuota anual muy reducida. Esto, unido a la menor abundancia de anchoveta, ha significado procesar sólo 397.713 toneladas, 25,9% menos que en igual periodo de 2005.
En cambio, San José, la que se dedica a la captura de anchoveta, sardina, jurel, caballa y merluza de cola, procesó al 30 de junio 280.150 toneladas, representando 2,4% más que el año anterior.
Hacia la Salmonicultura
Sin embargo, es un hecho que la industria está orientando gran parte de sus esfuerzos para ingresar al sector salmonero, siguiendo en cierta medida el paso que ya dio Pesquera Camanchaca -ligada a Jorge Fernández y Francisco Cifuentes- hace un par de años.
Es así como a fines de mayo pasado, Coloso anunció la creación de Salmones Humboldt, la que desarrollará, partiendo de cero, un proyecto de cultivo en la X Región.
Una situación similar vive Pesquera El Golfo -del Grupo Yaconi Santa Cruz-, la que en septiembre de 2005 entró nuevamente en el sector salmonero, tras adquirir 13 concesiones en la XI Región, con el objeto de producir unas 30.000 toneladas de materia prima en 2009.
Todas estas jugadas apuntan, sin duda, al objetivo de desacoplar al sector de los vaivenes del precio de la harina de pescado, de los factores climáticos que pueden disminuir de un año a otro la producción y de la baja que han experimentado las cuotas de captura, las que irán en descenso sí o sí en los próximos años.















