EL CHILE POTENCIA
ALIMENTARIA RECLAMA
DISEÑO.
Diseño que convierta en imágenes las emociones del consumidor.
Diseño que contenga memorias y provoque muchos sentidos ocultos de emociones dormidas.
El consumidor quiere “experiencias memorables” Una experiencia ocurre cuando una empresa utiliza los servicios y los bienes como propulsores para involucrar a los consumidores como personas individuales en un evento memorable, es decir, un evento que queda en la memoria de ese consumidor. Las experiencias son esencialmente personales y en último término sólo existen en la mente del consumidor, el cual puede involucrarse a un nivel emocional, a un nivel físico, a un nivel intelectual e incluso a un nivel espiritual. La relación entre imagen y la memoria es indisoluble. La relación entre las experiencias memorables y el incremento de los márgenes es indisoluble.
Nuestras empresas son llamadas a impulsar este desafío. Los diseñadores y antropólogos, creo deben ser nuestros compañeros de ruta. Los diseñadores y antropólogos deben sentarse en la mesas de nuestros directorios. Resulta imperativo que ellos concurran a nuestra intención de construir sentido e identidades en el consumidor de alimentos del siglo XXI. Es importante que los diseñadores y los empresarios del sistema alimentario chileno estemos conscientes del impacto de las palabras e imágenes, todas ellas afectan a los consumidores. En este sentido tenemos una responsabilidad compartida. Desde los códices del Norte de Chile hasta los emblemas Europeos, expresan la idea que cada imagen contiene memorias, sentidos y emociones dormidas.















