Aunque no hay confirmación oficial, en noviembre se reunirían las partes. Pese a que se cree que la UE no estaría dispuesta a dar más, el sector agropecuario, liderado por los exportadores de carne y leche, pide bruscos aumentos en las cuotas libres de arancel.Con una tasa anual de crecimiento promedio de 18,7% a contar de 2003, el mercado de la Unión Europea es uno de los preferidos de los exportadores chilenos. Lo confirman los 1.997 millones de dólares vendidos por el sector silvoagropecuario el año pasado.
En el agro están conscientes de que el eje de esta expansión es el acuerdo de asociación que firmó Chile con ese conglomerado, que dio mejor acceso de mercado a muchos productos nacionales y permitió saltar las altas vallas que tiene la UE.
Como en el tratado se estipuló que cada tres años se revisaría el acuerdo, las condiciones podrían mejorar aún más para los productos que no lograron mucho en el trato inicial. A fines de este año el plazo se agota, pero algunas señales indican que la negociación será difícil.
La fecha específica de la reunión aún no se sabe, pero todo apunta a que será en noviembre. Si esto fuera así, octubre se transformaría en un mes clave, aunque ya el equipo negociador viene hace meses haciendo consultas a los exportadores.
"Tratar con los europeos es difícil porque son muy protectores de su agricultura. El equipo negociador chileno deberá velar por nuestros intereses", señala Luis Schmidt, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura, SNA.
Esta revisión es muy esperada por sectores que aún no pueden llegar con todos sus productos a Europa como el de la leche y la carne, que tienen una cuota muy limitada. Por otra parte, hay otros como las frutas y el vino que no tienen el mismo interés en esta cita, porque ya cuentan con aranceles bajos.
En el ambiente se respira nerviosismo. En la Direcon no quisieron referirse al supuesto enfriamiento de las conversaciones, mientras que los representantes de Europa en Chile hicieron sus descargos.
"Siempre se puede avanzar algo. Además, si se aceptó este inciso es porque la puerta está abierta y, seguramente, Chile obtendrá buenos resultados. Lo más probable es que la negociación irá por el lado de la carne. Creo que los quesos no tendrían mucho éxito, porque allá producen muchos lácteos", señala Rodrigo Galecio, presidente de EuroChile.
Una de las grandes complicaciones que se asoma en esta próxima negociación es que las peticiones que haga "el team europeo" podrían ser muy difíciles de cumplir y que, por ende, generarían barreras paraancelarias.
"Chile debe poner presión para lograr esta reunión, ya que una vez que se concreta se pueden obtener avances. Aún hay cosas que mejorar", señala Gustavo Rojas, de la Universidad Católica.
Así, ya se puede hablar de "la pedida del agro". Aquí los diferentes sectores exponen sus cartas.
Los que piden más
Los que menos beneficios sacaron de este acuerdo son los exportadores de carne, que sólo disponen de una cuota de 1.350 toneladas, y los de la leche, que apenas tienen 1.500 toneladas de queso.
Los productores bovinos piden como mínimo que esta disponibilidad se eleve a 5.000 toneladas.
"Nos hemos puesto en contacto con la Direcon para pedirles que suban la cuota. Además, en Europa hay una gran demanda de carne que no puede ser abastecida por países aftósicos, como Brasil, pero sí por nosotros. Sería una frustración para nuestro sector que esto no se logre", señala Harry Jürgensen, presidente de la Corporación de la Carne.
Los lecheros, en tanto, están en una posición aún más compleja, ya que los europeos protegen en demasía su producción láctea y frenan los envíos chilenos a través de complejas exigencias.
"Queremos que la cuota de queso suba y que también se abra a otros productos con más valor, como el manjar o la leche condensada", señala Manuel Zamora, presidente de los exportadores lácteos.
En esta misma línea, el gerente de Fedeleche, Carlos Arancibia, agrega que "en todos los tratados económicos ha quedado claro que el sector lácteo no es una prioridad para el Gobierno".
Finalmente, el sector agroindustrial también tiene reparos que hacer y apunta especialmente al tema arancelario.
"La Unión Europea trabaja con dos tipos de impuestos que son los específicos y los ad valorem. Los primeros no fueron rebajados y eso afecta a productos como los jugos y alimentos con azúcar", señala Guillermo González, gerente general de Chilealimentos.
Los que pueden mejorar
Uno de los más beneficiados con el acuerdo fueron las viñas, ya que cuentan con una exportación libre y desde el próximo año tendrán arancel 0.
"No tenemos temas pendientes con la Unión Europea. Nos interesaba una aprobación de expresiones tradicionales adicionales y se aprobó el gran reserva, reserva especial y roble añejo. Además, había una duda sobre qué empresas seguirían usando la expresión champagne y eso ya lo aclaramos", indica Federico Mekis de Viñas de Chile.
Otros que sacan cuentas alegres son los exportadores de aves y cerdos.
"El sector ha demostrado una real capacidad exportadora, por lo cual esperamos que en la próxima revisión del acuerdo - que esperamos se produzca algún día- se avance en un aumento de la cuota y, lo que es más importante, en desgravar los montos fuera de cuota. Es absurdo que no exista una desgravación para el contingente extra cuota, para un mercado donde las exportaciones para 2010 perfectamente podrían llegar a 30 mil toneladas de carne de ave y 25 mil toneladas de carne de cerdo", señala Juan Miguel Ovalle, presidente de Apa Asprocer.
En esta misma línea están los salmoneros, quienes alcanzaron en 2005 envíos por US$ 200 millones. Si bien están conformes, aún hay temas pendientes.
"Se puede profundizar el acuerdo para nuestros productos ahumados. Creemos que la cuota impuesta por la Unión Europea de 40 toneladas con tasa reducida no se condice con la realidad de la industria. También se puede reducir el plazo de la desgravación gradual establecido para este producto", indica Rodrigo Infante, gerente general de SalmonChile.
Finalmente, el sector frutícola también hace sus demandas. "Es importante revisar las cuotas máximas anuales. También es fundamental que las autoridades vigilen el tipo de cambio, pues significó una pérdida de competitividad para la fruta", dice Ronald Bown, presidente de Asoex.
Las cartas ya están sobre la mesa y sólo falta que chilenos y europeos den inicio a una negociación que se anticipa complicada.















