En tres años, los productores nacionales han aumentado su participación desde un 10% a un 70% en el mercado interno, informa emol. La industria del aceite de oliva en Chile crecerá 30% durante 2006 en relación al año anterior, con una producción total de 2,3 millones de litros, mientras que ya se proyecta un crecimiento similar para 2007 gracias a las condiciones privilegiadas para el desarrollo de este producto en nuestro país.
De la mano de estos resultados, la pequeña industria local del aceite de oliva crece vigorosamente. Como explica José Mingo, presidente de la Asociación de Productores de Aceite de Oliva, la evolución de la industria se debe en parte al gran aumento que están experimentando los cultivos. Actualmente existen 6.000 hectáreas plantadas, de las cuales 1.300 corresponden a terrenos incorporados recién este año.Así, el aceite chileno comienza a hacerse un nombre en el mercado internacional y a aumentar sus envíos al exterior.
"Hace tres años las exportaciones eran nulas. Ahora estamos en US$ 3,3 millones para este año", cuenta Mingo. Una botella chilena puede costar entre US$ 9 y US$ 10 en las estanterías de Estados Unidos, el principal mercado para el aceite nacional. Otros clientes como Canadá y Japón también están creciendo.Pero donde más se nota el avance es en el mercado interno. En 2003, el 90% del consumo de aceite de oliva era cubierto por importaciones, en cambio hoy la producción chilena ya equivale al 70% del consumo local.
A pesar de esto, el mercado nacional todavía es muy pequeño. Si en Grecia se consumen 17 litros per cápita al año, en Chile sólo se llega a los 200 gramos por persona en el mismo período. "La labor de quienes hacemos aceites es también enseñar a la gente a degustarlo. Va a depender de nosotros", afirma Juan Carlos Fabres, dueño de Soho S.A., cuyos productos han obtenido importantes reconocimientos internacionales.
La estrategia chilena se enfoca en hacer aceite de primera calidad, pues nuestro país no tiene la posibilidad de competir por volúmenes al contar con una producción que equivale sólo al 0,6% del total mundial. "Tenemos que dedicarnos a hacer el mejor aceite del mundo; el clima de Chile es perfecto para eso", asegura Fabres.















