El boom de supermercados locales podría impulsar el crecimiento de las importaciones de alimentos de la India. Ejecutivos de las cadenas que están instalándose vinieron a buscar proveedores en Chile. ¿Para qué productos agrícolas tiene potencial la India?
Este año han estado de moda. Revistas como The Economist o periódicos como Sunday Telegraph han destinado varias páginas para reseñar uno de los boom de inversiones más grandes del mundo por estos días: los mayores conglomerados económicos de la India están lanzados en una carrera para levantar supermercados por todo el país.
La expectación mundial se explica fácilmente. Reliance Retail, uno de los actores principales, invertirá US$ 7 mil millones de aquí a fines de la década para construir una cadena de 1.500 tiendas, entre las que se encuentran minimarkets, supermercados e hipermercados. En total, pretende tener cerca de un millón de empleados para 2010 y convertirse en la tercera cadena mundial en superficie de venta, luego de Wal-Mart y Carrefour.
Reliance no está sólo, grupos como Tata - un mega holding con más de 96 compa ñías en todos los sectores y con ventas de U$ 22 mil millones- están lanzando proyectos similares. La potente ola de inversiones está incluso golpeando las costas chilenas. Una marejada de ejecutivos indios ha visitado discretamente el país en el último tiempo para tantear las posibilidades de acceder a fruta, vinos y salmones nacionales con que abastecer sus instalaciones. "Las posibilidades que se abren para el agro chileno son enormes. Es un país de casi mil millones de personas que está subiendo su ingreso promedio en cerca del 7% anual. Además, las inversiones en supermercados destapan un 'cuello de botella' en infraestructura que bloqueaba el ingreso de nuestros productos", señala Gonzalo Ibáñez, agregado agrícola en la India.
Reencarnación
Paradójicamente, a pesar de la fama mundial de los indios como buenos comerciantes, en la India hasta hace un par de años las cadenas de supermercados eran casi inexistentes. De hecho, se estima que en 2005 este tipo de tiendas dio cuenta de sólo el 2% de las ventas de alimentos, mientras que el resto se realizó en mercados y almacenes de barrio.
Buena parte de esa situación se debe al proteccionismo a los pequeños comerciantes. De hecho, hasta ahora existe prohibición para que las cadenas extranjeras se instalen.
Sin embargo, desde principios de los '90 la India inició un fuerte giro liberalizador en su economía y comenzó a simplificar sus complicadas normas aduaneras.
En los últimos años también se dio el visto bueno para la construcción de supermercados. Con esa ventaja y ante el rumor que en cualquier momento el gobierno dejaría caer la prohibición a los extranjeros, los conglomerados indios del área financiera o productiva decidieron construir sus propios imperios supermercadistas.
"Estamos creando todo. Necesitamos desde infraestrucura hasta proveedores", afirma Sumit Kumar, gerente de Negocios Internacionales de Reliance Retail.
Nirvana para el agro
Kumar, quien estuvo presente en la reciente Rueda de Negocios de Fedefruta, señala que, gracias al despegue económico, los consumidores del subcontinente piden más calidad, debido a que sus cada vez mayores viajes al exterior los ponen en contacto con otras realidades y elevan su nivel de exigencias.
Así, la idea de comprar frutas y verduras en mercados callejeros, sin ningún tipo de cadena de frío y temperaturas que durante buena parte del año superan los 30 grados cada vez es menos atractiva para los consumidores.
Paradójicamente, a pesar de la fama mundial de los indios como buenos comerciantes, en la India hasta hace un par de años las cadenas de supermercados eran casi inexistentes. De hecho, se estima que en 2005 este tipo de tiendas dio cuenta de sólo el 2% de las ventas de alimentos, mientras que el resto se realizó en mercados y almacenes de barrio.
Buena parte de esa situación se debe al proteccionismo a los pequeños comerciantes. De hecho, hasta ahora existe prohibición para que las cadenas extranjeras se instalen.
Sin embargo, desde principios de los '90 la India inició un fuerte giro liberalizador en su economía y comenzó a simplificar sus complicadas normas aduaneras.
En los últimos años también se dio el visto bueno para la construcción de supermercados. Con esa ventaja y ante el rumor que en cualquier momento el gobierno dejaría caer la prohibición a los extranjeros, los conglomerados indios del área financiera o productiva decidieron construir sus propios imperios supermercadistas.
"Estamos creando todo. Necesitamos desde infraestrucura hasta proveedores", afirma Sumit Kumar, gerente de Negocios Internacionales de Reliance Retail.
Nirvana para el agro
Kumar, quien estuvo presente en la reciente Rueda de Negocios de Fedefruta, señala que, gracias al despegue económico, los consumidores del subcontinente piden más calidad, debido a que sus cada vez mayores viajes al exterior los ponen en contacto con otras realidades y elevan su nivel de exigencias.
Así, la idea de comprar frutas y verduras en mercados callejeros, sin ningún tipo de cadena de frío y temperaturas que durante buena parte del año superan los 30 grados cada vez es menos atractiva para los consumidores.
Esas condiciones, según Kumar, generan oportunidades importantes para Chile en la India.
"Ustedes tienen una industria agrícola con altos estándares, que es lo que quieren los consumidores. Además, en las reuniones que he tenido con empresarios chilenos me he dado cuenta que tienen equipos profesionales muy buenos", afirma Kumar.
A pesar de los altos aranceles actuales, entre el 30 y 40% en el caso de los productos agrícolas, según Gonzalo Ibáñez, hay buenas perspectivas de crecimiento. Ibáñez recuerda que Chile sólo vende 5 de los US$ 4.600 millones que la India importa en alimentos.
"Un punto interesante es que el 40% de la población es vegetariana. Además, el consumo de vinos está despegando fuerte a medida que la clase media se vuelve más sofisticada. Por otra parte, el salmón es recomendado por los médicos como una comida sana. En el caso de los frutos secos los indios son grandes importadores", afirma el agregado agrícola.
Para Vikas Bansai, ejecutivo de Nirmal Agro Foods, importadora de frutos secos, la clave para que las empresas chilenas triunfen en la India es su nivel de compromiso.
"Nosotros creemos en las relaciones y en la palabra empeñada. En mi compañía tenemos proveedores con 30 o 40 años de antigüedad, básicamente porque han sido consistentes en calidad y precios", señala Bansai.
Gracias al boom en el retail, el agro chileno está sacando su pasaje a la India.
Falta imagen país
"Si uno revisa la prensa se da cuenta que la industria australiana de vinos tiene una campaña publicitaria fuerte. Todavía las importaciones indias son pequeñas, pero quieren estar bien posicionados cuando el mercado sea grande", afirma Gonzalo Ibáñez.
Para el agregado agrícola, la estrategia oceánica es la opuesta a la que ha seguido Chile. Según él, no existe un trabajo de imagen país en ese mercado y los privados prefieren posicionar sólo sus productos. De acuerdo al funcionario, el trabajo conjunto tendría amplios beneficios.
"En temas como la lógistica se puede ganar. Las empresas frutícolas pueden chartear un barco. Hoy mover un contenedor refrigerado entre Valpa-raíso y Munbai cuesta US$ 8.500", afirma Ibáñez.















