Si todo resulta como se espera, la compañía -que facturará entre US$ 6 millones y US$ 6,5 millones este año- podría mejorar significativamente sus ingresos.
La empresa fabricante de helados artesanales San Francisco de Loncomilla, perteneciente a Francisco Mac-Clure y Marie Anne Lyon, puso su vista en los mercados externos, para lo cual esta semana debería comenzar las ventas en México, mercado en el cual espera embarcar unos 100 mil litros mensuales en el plazo de un año.
Se trata de una cifra para nada despreciable y que podría mejorar significativamente el nivel de ingresos de la compañía, sobre todo si se considera que en la actualidad la empresa de la VII Región vende 200 mil litros mensuales y que el cliente chileno ya es uno de los mayores consumidores de helados del mundo. En otras palabras, la expansión local está bastante limitada.
De todos modos, el gerente comercial de la compañía, Patrick Lyon, asegura que a la fecha registran un alza de 16% respecto de igual período del ejercicio anterior, tasa que debería mantenerse en la facturación de fin de año, con lo cual la firma finalizará 2006 con ventas de entre US$ 6 millones y US$ 6,5 millones.
Barrio por barrio
La empresa fabricante de helados artesanales San Francisco de Loncomilla, perteneciente a Francisco Mac-Clure y Marie Anne Lyon, puso su vista en los mercados externos, para lo cual esta semana debería comenzar las ventas en México, mercado en el cual espera embarcar unos 100 mil litros mensuales en el plazo de un año. Se trata de una cifra para nada despreciable y que podría mejorar significativamente el nivel de ingresos de la compañía, sobre todo si se considera que en la actualidad la empresa de la VII Región vende 200 mil litros mensuales y que el cliente chileno ya es uno de los mayores consumidores de helados del mundo. En otras palabras, la expansión local está bastante limitada.
De todos modos, el gerente comercial de la compañía, Patrick Lyon, asegura que a la fecha registran un alza de 16% respecto de igual período del ejercicio anterior, tasa que debería mantenerse en la facturación de fin de año, con lo cual la firma finalizará 2006 con ventas de entre US$ 6 millones y US$ 6,5 millones.
Barrio por barrio
La compañía, que cuenta con 70 trabajadores, ya intentó incursionar en Colombia, país en el cual las cosas no se han dado como esperaban. “Hemos tenido problemas al seleccionar un representante y distribuidor”, tema que no debería repetirse en el país norteamericano, según Lyon.
“En México, nos demoramos en echar a andar las exportaciones porque nos preocupamos muy bien de seleccionar el representante. Estamos entrando en las principales cadenas, las entregas empiezan la semana que viene (ésta) y sabemos que todo va a andar muy bien, porque hemos tenido buenos resultados en las degustaciones”, se arriesga.
Y respecto de las metas en ese destino, afirma que “primero partimos por vender, pero esperamos llegar en el corto plazo a un contenedor mensual y, ya en un mercado consolidado, llegar a los cuatro contenedores mensuales, o sea, uno por semana. Eso significa unos 100 mil litros al mes”.
La estrategia en ese mercado es clara: partir con los barrios con mayor poder adquisitivo y que desde ahí los consumidores vayan pasándose la información, algo similar a lo que hicieron en Chile, donde tienen 40% de la torta de los postres helados, según sus datos.
La firma no se vende
¿Vender la empresa? “Nunca ha formado parte de los planes y tampoco hemos recibido proposiciones al respecto”, responde Patrick Lyon.
Y agrega que “el dueño es mi cuñado. Esta es una empresa muy familiar. Si alguien me dijera, ‘oye, Pancho andaba vendiendo’, tendría que saberlo. O si me comentaran que anda buscando un comprador, también lo sabría. Y nunca se ha planteado eso, porque forma parte de la vida de ellos”.
De hecho, admite que a pesar de los problemas de no tener la planta en Santiago, prefieren estar instalados en el campo. “Es una forma de resistirse a la tendencia centralizadora”, concluye.
La firma lleva treinta años en el mercado y comenzó como productora de leche, luego incursionó en el queso fresco y hoy su principal negocio es el helado artesanal.
La estrategia en ese mercado es clara: partir con los barrios con mayor poder adquisitivo y que desde ahí los consumidores vayan pasándose la información, algo similar a lo que hicieron en Chile, donde tienen 40% de la torta de los postres helados, según sus datos.
La firma no se vende
¿Vender la empresa? “Nunca ha formado parte de los planes y tampoco hemos recibido proposiciones al respecto”, responde Patrick Lyon.
Y agrega que “el dueño es mi cuñado. Esta es una empresa muy familiar. Si alguien me dijera, ‘oye, Pancho andaba vendiendo’, tendría que saberlo. O si me comentaran que anda buscando un comprador, también lo sabría. Y nunca se ha planteado eso, porque forma parte de la vida de ellos”.
De hecho, admite que a pesar de los problemas de no tener la planta en Santiago, prefieren estar instalados en el campo. “Es una forma de resistirse a la tendencia centralizadora”, concluye.
La firma lleva treinta años en el mercado y comenzó como productora de leche, luego incursionó en el queso fresco y hoy su principal negocio es el helado artesanal.















