La crisis mundial por el agua potable es peor de lo que la mayoría de los expertos temen y sólo se podrá contrarrestar con inversiones masivas.
Los campesinos de todo el mundo no podrán producir en el futuro suficientes alimentos si su utilización del agua no se mejora urgentemente, advirtió el profesor Andrew Benedek en el inicio de la conferencia sobre el agua en Singapur. "La oferta y la demanda de agua están a punto de colisionar", dijo.
También el jefe de gobierno de Singapur, Lee Hsien Loong, advirtió del potencial de conflicto que supone la reducción cada vez mayor de las reservas.
El mundo se enfrenta a la mayor migración del campo a la ciudad de la historia de la humanidad, dijo, por su parte, Tony Tan, director de la Fundación de Investigación de Singapur. Proveer a las personas de agua y servicios sanitarios supone un desafío enorme para los gobiernos.
En Singapur se reúnen esta semana más de 5.000 representantes gubernamentales y científicos de 60 países para discutir sobre el suministro de agua potable y el manejo de recursos hídricos, sobre todo en las grandes ciudades de Asia.
"En 1900, había sólo 16 ciudades con más de un millón de habitantes. Hoy son más de 400", dijo Lee.
Según el presidente de la conferencia, Tommy Koh, hacia fines de este año más de la mitad de la población mundial podría estar viviendo en ciudades.
"Eso podría ser una pesadilla, según cómo lo planeemos", dijo. "Ocuparse de la Madre Tierra significa que debemos aprender otra vez la sabiduría antigua para vivir en armonía con la naturaleza".
El presidente de la agencia saudí de potabilización de aguas saladas informó que su país ahorró entre 40 y 50 por ciento de agua impermeabilizando cañerías y con una campaña de ahorro de agua. Los aparatos para ahorrar agua fueron repartidos de forma gratuita, pero en dos semanas la inversión ya se había amortizado.
Feliciano Belmonto, alcalde de Quezon en Filipinas, recordó que el suministro de agua a las grandes ciudades sólo es posible con una buena gestión de parte del gobierno. También el presidente del Banco Mundial para el este de Asia, James Adams, reclamó la profesionalización de las autoridades locales.
Según el ministro de Agua Fahmi Bin Ali Al Jowder, los Emiratos Árabes Unidos potabilizarán más aguas residuales. Eso funciona sobre todo gracias a la investigación pionera de la técnica de membranas del canadiense Benedek.
El gobierno de Singapur le entregó por eso el Premio del Agua Lee Kuan Ywe, dotado con 220.000 dólares (unos 141.000 euros).
Según Benedek, alrededor de 1.100 millones de personas en todo el mundo no tienen acceso a agua potable. Unos 2.600 millones de personas no disponen de baño. Un 50 por ciento de los pacientes de hospital en todo el mundo padece enfermedades ocasionadas por el agua contaminada. Unos 1,8 millones de niños mueren cada año a causa de la diarrea que les causa el agua contaminada.
Además, el nivel de las aguas subterráneas está descendiendo en regiones como Pakistán, India, China y Estados Unidos en parte más de un metro al año. El cambio climático reduce la capacidad de muchos suelos de almacenar agua, aseguró.
Con la tecnología de las membranas, las aguas residuales pueden reutilizarse de forma más eficiente. Singapur es considerado un ejemplo en ese sentido. En 2000, todo el suministro de agua de la isla provenía de Malaisia. Hasta 2011, un tercio de las necesidades serán generadas allí mismo, sobre todo a través del tratamiento de aguas residuales.
DPA















