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Lo que está detrás del alza de los fertilizantes

Enviado por Fbalcells el 02/07/2008 a las 11:32

El aumento de la demanda por cultivos, el estancamiento en la producción, el alza de los precios de la energía y de otros insumos, son algunos factores.

Por generaciones la familia de Mauricio Momberg se ha dedicado a la producción de leche en Río Negro, Región de los Lagos; sin embargo, nunca les tocó vivir una situación como la actual.

Y no nos referimos al alza de la leche que ronda los $200 a productor en el último tiempo.

Lo verdaderamente inédito es el golpe que significó para su negocio el salto del costo de los fertilizantes. En un año, el precio que Momberg paga por la urea, un producto a base de nitrógeno, subió de $320 mil a $500 mil la tonelada. La urea es básica para el mejoramiento de las praderas, la materia prima que las vacas transformarán en leche.

"En la zona estamos bastante complicados por el alza de esos insumos. Respecto del año pasado, nuestros márgenes de ganancia se han reducido en 50%, sólo por efecto del encarecimiento de los fertilizantes", reconoce Momberg.

Y la situación de los productores lecheros no es la excepción, sino más bien la regla del actual momento que vive el agro chileno.

Juan Pablo Matte, secretario general de la Sociedad Nacional de Agricultura, describe un duro panorama.

"Es cierto que los precios de los productos agrícolas han aumentado mucho; sin embargo, las alzas de los insumos, y particularmente de los fertilizantes, han reducido el margen de explotación. Los fertilizantes y pesticidas representan casi el 55% de los costos para un productor", explica el dirigente.

Es por ello que el que en un año casi se duplicara el valor de los fertilizantes es un torpedo bajo la línea de flotación de los agricultores.

El alza en cifras

Lo más preocupante para el sector es que el alza se sentía desde hace ya algún tiempo, y lejos de aplacarse, tomó fuerza este año, especialmente en los que tienen como base el potasio y el fósforo.

Según datos de Soquimich Comercial, los precios internacionales en los últimos seis meses del fosfato diamónico y el superfosfato triple aumentaron más de 100% y 130%, respectivamente.

En el caso del KCL, un fertilizante potásico, el precio varió cerca de 200% en el último año.

En tanto, la urea, el producto a base de nitrógeno más representativo, alcanzó los US$ 615 la tonelada en junio, 110% más que en igual mes de 2007.

En todo caso, con un mercado interno cercano a 1,2 millón de toneladas de fertilizantes, el 0,3% de la demanda mundial, lo que sucede en Chile es un mero reflejo de inmensas fuerzas que están movilizando el mercado global.

Impacto de los biocombustibles

Hace unos meses, la revista The Economist realizó una declaración que llamó la atención de moros y cristianos. Por primera vez el principal medio defensor de la economía liberal concordaba con Fidel Castro. El insólito punto de encuentro era la crítica al negativo impacto de la política de biocombustibles de Estados Unidos en el alza de los alimentos.

Por estos días, en el agro chileno esa posición tiene cada vez más personas que la apoyan.

"El alza de los fertilizantes se explica en una parte importante por el auge de los biocombustibles. El crecimiento del maíz, la materia prima para producir etanol, le está quitando superficie a la soya, que es mucho menos demandante de fertilizantes. Además, debido a la presión para producir más, los agricultores están usando más fertilizantes por unidad de superficie", afirma Ángel Esnaola, gerente general de Tattersall Comercial.

Sin embargo, no toda la culpa la tiene el gobierno de George Bush. El shock de precios tiene también su origen en los bajos valores que por muchos años tuvieron los fertilizantes.

"Debido a los bajos precios de los fosfatos y potasios, las empresas dejaron de invertir para aumentar la producción de las minas. Paralelamente, la demanda se pegó un salto en el último tiempo y los stocks mundiales quedaron en sus mínimos históricos", explica Edmundo Ruiz, director de Coagra.

Al panorama se sumó el alza de los insumos para fabricarlos. En el caso de los fosfatos, el ácido sulfúrico, un elemento clave para tratar las rocas fosfatadas, enfrenta un brusco encarecimiento por la demanda minera, especialmente del cobre.

Mientras, los nitratos se ven afectados por el comportamiento del gas natural, su principal insumo. El precio de ese combustible se disparó en el último año. La razón es que su precio está directamente relacionado con el petróleo.

La especulación no deja de estar presente entre los factores que están incidiendo.

Para Ángel Esnaola, de Tattersall Comercial, a nivel internacional algunos fondos de inversión, originalmente accionarios o hipotecarios, han tomado posiciones en los commodities con altos precios y, dentro de éstos, en los fertilizantes.

Escenario de incertidumbre

La pregunta es: ¿Hasta cuándo se mantendrán por las nubes los fertilizantes?

La respuesta, quizás, no guste. Según la mayoría de los entrevistados por la Revista del Campo, no hay datos que permitan afirmar que los precios debieran bajar en forma significativa antes de dos temporadas.

"Nadie tiene una bola de cristal para ver el futuro de los fertilizantes. Mientras el petróleo esté alto y no entren en funcionamiento las inversiones mineras en fosfatos y potasios, lo que puede demorar entre dos y tres años, deberíamos tener un escenario de precios firmes", concluye Edmundo Ruiz.

Ahora hay que dejar claro, eso sí, que si bien el alza es real, también lo es el aumento de la demanda y de los precios de los cultivos. Por ello, si bien el costo de los fertilizantes es impactante, su efecto puntual en la rentabilidad del agricultor no tiene la misma proporción.

El efecto chino y europeo

En marzo, China elevó el impuesto a la exportación de fertilizantes hasta 135%. La explicación fue que el gobierno no quiere que el precio de los alimentos se le escape de las manos.

"Como los chinos son fuertes productores de nitratos, el mercado mundial reaccionó fuertemente, con precios al alza", afirma Ignacio Valdés, gerente comercial de Copeval.

A ello se sumó la decisión de la Unión Europea de levantar sus subsidios a la superficie que sus agricultores no plantaban.

"En simple, con la superficie que se agregó, Europa pasó de ser un exportador de fertilizantes a un importador", explica José Manuel Silva, ejecutivo de Vitra, uno de los principales traders de fertilizante de Chile.

Eduardo Moraga Vásquez
Revista del Campo, El Mercurio

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