Chile se ubicó en el lugar 38 del Informe sobre Desarrollo Humano 2006 (IDH), a sólo dos posiciones de Argentina, que aparece primera en la región.Sin embargo, de acuerdo al estudio realizado por el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD), el país es sobrepasado sólo por naciones con un Producto Interno Bruto (PIB) per cápita superior. El investigador del equipo del PNUD en Chile, Rodrigo Márquez, explica que este indicador no mide problemas coyunturales, sino que ve fenómenos estructurales, que se miden muy lentamente y requieren una visión de largo plazo.“Lo que en el informe aparece es que Chile ha podido mantener un incremento de desarrollo humano sostenido, que es bastante importante, especialmente porque son fenómenos que, por su estructura, mientras se esté en niveles más altos más difícil es ir modificándolos y Chile ha venido de todas formas subiendo”, indica
Márquez. Aunque el país aparecía en el informe anterior un lugar más arriba, el experto afirma que debido a cambios metodológicos introducidos este año en su elaboración, no es posible comparar con años anteriores. Estos cambios se refieren principalmente a la forma de medir la tasa de matrícula escolar.
Oportunidades
Márquez destaca que “si se clasifica Chile sólo por PIB per cápita debería quedar 18 puestos abajo. Eso da pie para decir que el país ha tenido capacidad para traducir los recursos obtenido en nuevas oportunidades de las personas”.“El índice es una oportunidad de hacer una buena valoración de lo ganado en estos años, que nos pone en un buen piso para enfrentar los desafíos que vienen y ciertamente que otros muchos países”.En este sentido, el experto puntualiza que las discusiones que existen hoy en el país sobre reformas al sistema educacional apuntan exactamente a solucionar temas más complejos, como es el caso de la calidad –y ya no del acceso-, lo que demuestra el avance que ha tenido Chile en su desarrollo.
En esta oportunidad, el estudio además hace un análisis sobre el problema de la falta de agua potable en el mundo. El informe afirma que esta situación es provocada por la pobreza y la desigualdad, que hace que casi 2 millones de niños mueran cada año por la falta de este elemento y de alcantarillado.















