El Gobierno presentó al Congreso un proyecto de ley que modifica los instrumentos de fomento para las zonas extremas del país.
La iniciativa pone término a la bonificación a la contratación de mano de obra, contemplada en la ley 19.853, cuyos recursos serán reorientados. Tras diversas prórrogas legales, que vencieron en 2006 y que fueron extendidas a través de la ley de presupuestos al 31 de diciembre de este año, el Ejecutivo estimó que es difícil evidenciar que el instrumento que se originó hace más de 30 años, tenga hoy un impacto significativo.
En este contexto, el proyecto lo prorroga, pero de modo decreciente a contar de 2011, para que deje de operar en 2013. Como hoy, se entregará a los empleadores, respecto de las remuneraciones pagadas a los trabajadores con domicilio y trabajo permanente en las regiones XV, I, XI y XII, y las provincias de Chiloé y Palena.
El proyecto crea el Fondo de Fomento a la Productividad de las zonas extremas –que recibirá los recursos de la citada bonificación-, para invertir en instrumentos que “efectivamente estimulen la actividad económica local”. Será administrado por los gobiernos regionales, y se asignará a proyectos, bajo convenios de gestión.
Además, el Fondo de Fomento y Desarrollo de las Regiones Extremas, para bonificar en determinadas áreas, las inversiones o reinversiones de pequeños y medianos inversionistas, productores de bienes o servicios, identificados como aquellos cuyas ventas anuales netas no excedan UF 40.000. Será de carácter anual y bonificará el costo de las inversiones en 20%, hasta el 30 de junio de 2010.
También se prorrogan hasta el 2011 y se amplían incentivos de la Ley Austral I. Se excluye de estos beneficios, entre otros, a la gran minería del cobre.
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