Aunque las ventas cayeron 6,9% en valor, el primer semestre, según Sonapesca, estas podrían llegar a US$1.900 millones al concluir el año.
Para Héctor Bacigalupo, gerente general de la Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca), la caída de 35% en los desembarques de jurel es una cifra difícil de revertir. Aunque “todavía está la expectativa de que así como el jurel se demoró en entrar, también se demore en irse, a esta altura ese tercio de menor captura va a ser difícil revertirlo con un mes más de operaciones, sobre todo porque el jurel sigue lejos”, afirmó el ejecutivo.
El primer semestre el sector registra una baja de 6,9% en las ventas que llegaron a US$720 millones. En harina y aceite de pescado, a la fecha ha habido una baja en la exportación por las menores capturas, lo que podría verse compensado por los mejores precios en el exterior. En el caso del jurel congelado, “que era nuestro producto estrella, cayeron las conservas y los congelados. En estos últimos hay un 60% menos de venta y en conservas un 40% menos en el primer semestre”, explicó Bacigalupo.
Sin embargo, por alto valor internacional de la harina y el aceite, al finalizar el año los pesqueros esperan ventas similares a las del año pasado. “No es un año de crisis, el efecto de jurel se compensa con los precios de la harina y el aceite que están muy buenos y otras exportaciones que se mantienen firmes. Vamos a andar entre US$1.900 y US$2.000 millones en el sector pesquero (sin considerar los salmones)”, señaló Bacigalupo.
Según el gerente de Sonapesca, hay que considerar que “todavía se nota mucho el retraso de la temporada, por lo tanto, en las cifras a esa fecha (junio) las capturas deben haber sido 80% inferiores, hoy día son sólo 30% menos. Por lo que el déficit del primer semestre se va a reducir”.
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