Nuevas regulaciones sobre organismos modificados genéticamente (OGMs) en Argentina están provocando enfrentamientos entre el Gobierno y la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA). La ASA está compuesta por los principales productores de semillas de Argentina, entre otras empresas por Syngenta y Monsanto, las grandes corporaciones mundiales productoras de semillas genéticamente modificadas. Esta organización sostiene que una nueva reglamentación aprobada en febrero pasado permitirá a cualquier empresa vender semillas transgénicas patentadas sin pagar estas patentes.El Gobierno aprobó el año pasado el gen GA 21, patentado por la corporación suiza Syngenta, que hace al maíz resistente a herbicidas. Sin embargo, todavía no ha dado su aprobación a la venta de ninguna variedad específica de maiz que contenga este gen. En febrero, el Gobierno resolvió dar a cualquier empresa que desee vender semillas transgénicas de maiz un plazo de 90 días para someter una solicitud al respecto a las autoridades. Syngenta, que lleva la inicitiva en el conflicto de la ASA, ha declarado que en 90 días las empresas pueden producir la semilla transgénica multiplicando la semilla de Syngenta y venderla sin pagar patente alguna. El Ministro de Agricultura ha declarado que esta política es el inicio de un "nuevo paradigma" que permitirá el registro de variedades e híbridos de maiz que contengan genes libremente comercializables.
Hay que recordar que Argentina es el principal productor, después de Estados Unidos, de OGMs. Hasta hace pocos años atrás , el maiz era el principal cultivo. Pero desde entonces ha sido desplazado por la soya. Esto fue el resultado de la soya transgénica de Monsanto, la que permite un cultivo basado en un económico desmalezado exclusivamente químico con un producto - Roundup - patentado por la misma compañía y al cual dicha soya se consiguió hacer resistente. Resultado: 15 millones de hectáreas cultivadas con soya, contra 3 millones con maiz. Aparentemente Argentina se propone iniciar un ciclo virtuoso semejante - semilla y herbicida al que es resistente - con el maiz, pero no desea sujetarse a los ingentes costos de royalties que el ciclo de la soya le significó.















