El país tiene potencial para duplicar la superficie sembrada, lo que permitiría el autoabastecimiento.
El arroz que se produce en Chile corresponde a variedades de arroz largo ancho, ampliamente valorado por el consumidor nacional e internacional, mientras que el importado es principalmente grano largo fino o angosto. Según un estudio de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), en general, el precio que se paga a productor es similar al costo de importación del arroz largo fino.
De acuerdo al organismo, “en este año los precios internacionales del arroz se elevaron bruscamente, incremento que no fue transferido al productor con la misma intensidad”. Según ODEPA, el precio pagado a productor durante la temporada recién cosechada fluctuó entre $17.000 y $22.000/qq, valor muy superior al recibido en la temporada anterior, el que en promedio fue de $12.500/qq.
Sin embargo, “el precio en Chile sólo en el mes de marzo reflejó el valor equivalente al costo del arroz importado y paulatinamente se fueron distanciando. A fines de mayo existía una diferencia de 36% entre el valor de referencia ($27.300/qq) y el precio en el mercado interno ($20.000/qq)”.
El cultivo del arroz en Chile ocupó en la temporada 2007/08 una superficie aproximada de 21.000 hectáreas, entre las regiones de O´Higgins y Bío Bío, donde la región del Maule concentró el 80% de la superficie sembrada. Aunque el país exporta muy poco arroz y es altamente deficitario, la ODEPA estima que “existe la posibilidad de aumentar hasta el doble la superficie actualmente utilizada, lo que permitiría prácticamente el autoabastecimiento”. La producción nacional superó las 78.900 toneladas de grano elaborado y satisface el 41% de la demanda interna.
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