Se espera para los primeros días de mayo el informe con la decisión final de la Organización Mundial de Comercio sobre la disputa que mantienen ante el organismo la Unión Europea, por un lado, y Argentina, Canadá y Estados Unidos, por el otro. Estos tres países reclamaron ante la OMC por la aparente moratoria de hecho que mantiene la UE con las importaciones de alimentos que contienen Organismos Genéticamente Modificados (OGMs) provenientes de ellos. Un informe interino ya ha circulado entre las partes y no se esperan cambios en el inflrome final. Se establece en el fallo que las partes acusadoras -los tres países exportadores de OGMs - tienen razón en su reclamo de que la UE mantuvo una moratoria de hecho, entre 1999 y 2003, a la importación de este tipo de productos, violando la reglamentación de que las autorizaciones de ingreso deberían haber sido aprobadas sin "demoras indebidas". También se establece que las prohibiciones de seis países de la UE - Francia, Alemania, Austria, Italia, Luxemburgo y Grecia - a la comercialización e importación de OGMs son ilegales de acuerdo con las reglas de la OMC. Sin embargo, también sostiene que los demandantes fallaron en su empeño por demostrar que los procedimientos de evaluación de la UE son inapropiados en relación con el riesgo que actualmente representan los OGMs, que no hay evidencias científicas suficientes para justificar sus procedimientos evaluatorios, ni que éstos fueron aplicados de una manera inconsistente.
Pero la OMC no hizo fallo alguno con respecto a si los OGMs son en general sanos o no. Tampoco se pronuncia sobre si la moratoria de hecho continúa existiendo a pesar de que la UE aprobó la importación de una serie de productos biotecnológicos en los últimos años.
En suma, ambas partes pueden darse por triunfadoras. Y no se hace declaración alguna sobre la seguridad de los OGMs. La batalla ciertamente continuará.















