La creciente demanda por alimentos de estas características en la nación europea, presenta un nicho poco explotado por productores nacionales.
Recientemente el mercado alemán ha constatado que la creciente demanda interna por productos orgánicos requerirá de incrementar prontamente las importaciones del rubro.
Y es que ante factores que amenazan la seguridad alimentaria como la Gripe Aviar, presencia residual de pesticidas en hortalizas o manipulación genética en cultivos, para el consumidor germano resulta cada día más predominante la necesidad de adquirir alimentos cultivados de manera biológica (“BIO” en denominación local), es decir, que se produzca de modo sustentable, evitando el uso de fertilizantes minerales y agroquímicos en las faenas, con el fin de desarrollar, cuidar y prevalecer la biodiversidad del medio ambiente agrícola, y el respeto profundo por el entorno natural.
Según cifras de 2006, las ventas de estos productos en el sector alimentario se elevaron 18% anual. Así, la participación dentro del mercado de análisis se situó en un 3%. En la actualidad, Alemania se ha consolidado como la más desarrollada dentro del ámbito y de mayor alza en la demanda por alternativas elaboradas orgánicamente, acumulando el 27% del total de ventas de Europa en este sector.
No obstante, para satisfacer la futura demanda, se estima que dependerá de volúmenes superiores de internacionales desde terceras economías.
Potencial de Cambio
En la Oficina Comercial de ProChile Hamburgo, existe la certeza de que nuestro país no sólo cuenta con las condiciones necesarias para exportar y posicionar productos orgánicos en el mencionado destino, sino que además debe aprovechar el inmenso potencial que esta opción implica “para los agricultores Pymes y la Agricultura Familiar Campesina, poniendo a disposición una línea de productos nuevos, sanos, no agresivos con el medio ambiente y cada vez más requeridos a nivel internacional”.
Desde la perspectiva de la repartición, se hace indispensable considerar el diseño de una estrategia específica, así como de “apoyar en forma efectiva una mayor capacitación para acceder al mercado comprador de alimentos BIO y así, emerger como importante abastecedor de esta línea”.
A pesar de que el sector orgánico chileno no está consolidado, cuenta con condiciones agroecológicas excepcionales respecto de sus cultivos. Pablo Balmaceda, director de la entidad en Alemania, señala que actualmente existe una amplia demanda por productos ecológicos frescos y procesados “donde Chile podría tener un espacio garantizado e incrementar sus colocaciones, dependiendo de la calidad y confiabilidad de los proveedores, precios competitivos y capacidad exportadora”, acotando que “muchos importadores se acercan a ProChile Hamburgo en la búsqueda de estos productos y nuevos contactos”.
Entre la oferta doméstica con mejores expectativas se encuentra el vino orgánico, que ya ha sido reconocido a nivel mundial con diversas medallas adquiridas por productores de la zona norte, siendo altamente apetecido por sus características de sabor, que dan cuenta de la no-intervención química de la uva orgánica; las frutas y hortalizas frescas, miel, aceites esenciales y de oliva, nueces, y productos congelados como frambuesas y berries. En esta línea, Balmaceda afirma que Chile goza de una muy buena reputación en el mercado alemán como proveedor de experiencia, calidad y una oferta diversificada de productos frescos.
Estrategia/ISI Emerging Markets
ProChile















