Según un estudio realizado en Dinamarca, el consumo de pescado durante el embarazo y la lactancia materna, estarían relacionados con un mejor desarrollo físico y cognitivo en los niños.
"Estos resultados, junto con los hallazgos de otros estudios de la mujer en los Estados Unidos y el Reino Unido, proporcionan evidencia adicional de que la ingesta moderada de pescado durante el embarazo no perjudica el desarrollo del niño y puede ser beneficioso", dijo la profesora asistente Emily Oken, principal autor del estudio.
El estudio, que apareció en la edición de septiembre del American Journal of Clinical Nutrition, y fue llevada a cabo por investigadores del Departamento de Atención Ambulatoria y Prevención de la Harvard Medical School y Harvard Pilgrim Health Care y el Grupo de Nutrición Materna del Departamento de Epidemiología en el Statens Serum Institut de Copenhague, Dinamarca.
De acuerdo a la nota publicada en el sitio web ScienceDaily, estos resultados proporcionan una prueba más de que los ácidos grasos Omega-3 encontrados en el pescado y sus compuestos, son beneficiosos para el desarrollo del bebé.
El equipo de estudio examinó a 25.446 niños nacidos de madres que participan en el programa danés de nacimiento, un estudio que incluye a las mujeres embarazadas matriculadas entre 1997-2002.
Las madres fueron entrevistadas sobre conductas específicas del desarrollo de los niños entre los 6 y 18 meses, después se le preguntó por la lactancia a los 6 meses post-parto.
La dieta prenatal, incluida la cantidad y el tipo de pescado que consumían semanalmente, se evaluó mediante un detallado cuestionario de frecuencia alimentaria realizado a los seis meses de embarazo.
Durante las entrevistas, se les preguntó a las madres qué aspectos físicos y cognitivos concretos tales como si el niño a los seis meses podría retrasar su cabeza, sentarse con la espalda recta, responder a sonidos o voces, imitar sonidos, o gatear, podía identificar. A los 18 meses, se les preguntó acerca de los hitos más avanzados, como si el niño podía subir escaleras, sacarse los calcetines, beber de una taza, escribir o dibujar, poner palabras juntas, y si podían caminar sin ayuda.
Los niños cuyas madres comieron gran cantidad de pescado durante el embarazo tenían más probabilidades de tener mejores habilidades motoras y cognitivas. Por ejemplo, entre las madres que comieron poco pescado, el 5,7% de sus niños tenían puntajes más bajos de desarrollo a los 18 meses, en comparación con sólo el 3,7% de los niños cuyas madres tuvieron la mayor ingesta de pescado, informó este miércoles La Tercera.
En comparación con las mujeres que comían poco pescado, las mujeres con la más alta ingesta (unos 60 gramos) tenían hijos 25% más propensos a tener resultados más altos de desarrollo a los 6 meses y casi un 30% más probabilidad de tener una puntuación más alta en 18 meses.
La Tercera
















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