Chile aún no logra elevar los niveles de exportación de ovinos: en 2006, la cuota máxima hacia la UE era de 5.600 toneladas, pero quedaron 985 toneladas sin ocupar.Las exportaciones pecuarias han crecido exponencialmente en los últimos años como consecuencia de los tratados de libre comercio (TLC) suscritos por Chile, pero una serie de problemas endémicos ha impedido el despegue de las empresas de menor tamaño.
A las dificultades de financiamiento, sobre todo de largo plazo, escasa asociatividad y bajo nivel tecnológico, los pequeños productores enfrentan problemas que dependen de la especie animal a la cual se dedican. De acuerdo con los expertos, urge darles solución si Chile desea convertirse en potencia alimentaria.
Bovinos
Según los especialistas, el sector más débil es el de los crianceros, que crían los terneros hasta los siete u ocho meses, cuando se produce el destete y los animales son vendidos a los engorderos. En este segmento se encuentran mayoritariamente las pymes, que tienen aproximadamente la mitad de la masa ganadera del país, según Adrián Catrileo, investigador de la sede Carillanca del Instituto de Investigación Agropecuaria (Inia).
Se la juega porque una de las mayores dificultades de los criadores más pequeños es que crían terneros con pesos muy heterogéneos debido a que la época de parición es muy dispersa, entre agosto y enero, cuando lo recomendable en el sur es que esto suceda entre julio y mediados de octubre.
También detecta falta de fertilización, de mantención en las praderas y de registros productivos, además de gestión. A su juicio, los programas de trazabilidad son incipientes y hay escasez de planteles certificados con Pabco A, sello oficial otorgado por el SAG que acredita el cumplimiento de altas exigencias fitosanitarias. Reconoce que la atención veterinaria es esporádica, lo que impide una mejor productividad de los predios.
También cree que es necesario aumentar la masa ganadera nacional y agregar valor a la carne.
Opina que se debe incorporar la fertilización al Plan de Recuperación de Suelos Degradados del Indap, para la adecuada mantención de las praderas; capacitar a los productores para concentrar los partos de acuerdo a la producción de forraje de las praderas a lo largo del año; el pago a la calidad del ganado; y fortalecer la capacitación tecnológica a través de programas de televisión específicos que lleguen al sector rural.
Ovinos
La falencia más relevante es la baja producción de carne nacional, que ni siquiera logra cubrir los requerimientos de industriales locales y, menos aún, atender la alta demanda externa creada con la firma de los TLC, sostiene el investigador de la sede Kampenaika del INIA, Raúl Lira.
Para 2006, la cuota máxima de exportación a la Unión Europea (UE) era de 5.600 toneladas, pero quedaron 985 toneladas sin ocupar (para 2007 la cifra crece a 5.800 toneladas) y para Estados Unidos, donde no existe una cifra límite y existe arancel cero, aún no se exporta a ese país porque recién se están certificando las plantas, informa el product manager de Alimentos de ProChile, Francisco Subercaseaux.
El helado clima de Magallanes (que concentra el 52% de las pymes ganaderas del país) hace que muchas veces disminuya la población ovina debido a los pocos nacimientos y la muerte de ejemplares, lo que se podría mejorar con mayor innovación y especialización, según el presidente de la Asociación de Ganaderos de Magallanes, Mario Vega.
Además, agrega que a la gran extensión de la zona austral se suma la mala red caminera, el deficiente sistema de transportes en el Estrecho de Magallanes y la baja cobertura celular, lo que empeora la gestión productiva.
Cerdos y aves
Ambas especies presentan una baja participación de las pymes. El gerente de la Asociación de Productores de Cerdo (Asprocer), Fernando de la Carrera, opina que la demora excesiva en la tramitación de proyectos y en los permisos que se otorgan a través del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, afectan la competitividad. Además, los criterios difieren dependiendo de la región. En cuanto a las aves, sostiene que falta internalizar las nuevas exigencias internacionales para la exportación.















