¡A comer ensaladas! publicó este lunes Revista del Campo- El Mercurio. Ya que sin duda estas son satisfactrias tanto para sus consumidores como para sus productores.
El bajo consumo de verduras de los chilenos ha llevado a que las tasas de obesidad bordeen el 30%, situación que afecta principalmente a los niños. Ante esto, los hortaliceros iniciarán una campaña destinada a promocionar las bondades de estos productos en supermercados y medios de comunicación.
Es que para los chilenos las verduras y frutas no son un reemplazo atractivo de las papas fritas, el pan o la carne. Basta un número: en el país sólo se consumen 73 kilos per cápita de hortalizas al año, mientras que en la Unión Europea se llega a los 90 kilos.
Esta mala alimentación explica, en forma importante, que en las oficinas, los colegios e incluso en los jardines infantiles los obesos comiencen a convertirse en una situación cada vez más común.
En Chile, las luces de alerta ya están encendidas. La obesidad infantil y de adultos bordea el 30% y ya empiezan a asomar los primeros síntomas de otras enfermedades asociadas a ella, como el aumento de diabetes en los niños, enfermedad que hasta hace poco se daba mayoritariamente en adultos.
Al consumir poca verdura se están privando de nutrientes importantes como la fibra, las vitaminas y minerales, además de los fotoquímicos que sirven para prevenir enfermedades, explica Soledad Reyes, nutricionista de la Clínica Las Condes.
Por lo mismo, la preocupación se adueña ya de distintos ámbitos nacionales y, poco a poco, surgen iniciativas que buscan incentivar el consumo de hortalizas, lo que indirectamente beneficiará a los productores.
Primeros pasos
Internacionalmente, la obesidad ya es tema en la mira de políticas públicas y de empresas privadas. A iniciativas como la norteamericana de consumir 5 porciones de frutas o verduras al día se han sumado otras que incentivan el consumo de colores, que buscan que las personas coman distintos tipos de vegetales y, de esa forma, consigan un mix adecuado de nutrientes. La preocupación ha llevado a que, por ejemplo, la industria de bebidas se comprometiera a vender sólo aguas, jugos, tés y bebidas de bajas calorias.
En el país ya surgen iniciativas que buscan volver más saludables los hábitos alimentarios de los chilenos.
De hecho, desde hace ya un tiempo el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (Inta) coordina en el país la iniciativa 5 al día. Uno de sus objetivos principales es reducir la obesidad infantil de 10 a 7% en 2010.
Trabajando paralelamente tenemos contemplado en 2006 hacer una promoción menos ruidosa, pero ya el próximo año queremos usar los medios de comunicación para hacer una campaña genérica, similar a la de la leche, dice Mariana Cifuentes, experta en obesidad del Inta.
Como una forma de incentivar el consumo interno de hortalizas, los agricultores pretenden iniciar una campaña de promoción, con el objetivo de que la gran masa de los chilenos aprenda que existen otras ensaladas, además de la tradicional chilena o la lechuga con palta, y que sepan, por ejemplo, que el brócoli y la espinaca no necesariamente tienen que comerse cocidas.
Con ese fin, la Asociación Nacional de Productores y Exportadores de Hortalizas de Chile (Hortach) está en negociaciones para que dos grandes cadenas de supermercados del país promuevan estos productos.
Entre las medidas de la campaña se encuentra la distribución de un folleto que enseña 10 formas de preparar las ensaladas de manera atractiva y que incluye recetas como el mousse de limón de Pica y el timbal de verduras.
Para los expertos en marketing una buena publicidad que apunte a educar y a cambiar el hábito entre las personas podría tener resultados insospechados.
Todos tenemos claro que las verduras son buenas y nutritivas, el tema es hacerlas atractivas. Trabajaría elementos lúdicos, cercanos a la gente, creando a lo mejor un personaje infantil que fuera el protagonista de la campaña, como lo fue Chispita en Chilectra, por ejemplo, explica Claudia Uauy, experta en marketing.
Quizá un factor que ha influido en que las hortalizas no estén tan integradas en la alimentación de los chilenos sea el que por años se regaron con aguas no siempre limpias. Por ello en la primera etapa de la campaña se buscará que los productores incorporen un sello de calidad que certifique el uso de las buenas prácticas agrícolas y la inocuidad de los alimentos.
El consumidor exige mejor calidad y, a la vez, uno tiene la tarea de satisfacer esa necesidad, indica el productor Manuel Tarraza.
Valor agregado
Hasta ahora los hortaliceros no han tenido un auge exportador que los haga despegar - en 2003 los envíos sólo alcanzaron a US$ 43 millones de dólares FOB.
Por ello el aumento de la demanda interna es una necesidad. Y en esto, aunque el objetivo de las campañas sea aumentar el consumo de hortalizas como una forma de mejorar la salud de las personas, los productores también se verán beneficados.
Por ejemplo, si la Junaeb (Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas) aumentara la ración de verduras en 100 gramos, se generaría una necesidad de doscientocincuenta toneladas diarias.
Pero para lograr buenos resultados monetarios los productores deberán ponerse las pilas. Porque hasta ahora no han hecho mayores modernizaciones, salvo algunos productos como el ajo, la cebolla o la pulpa de tomates.
Una innovación para agregar valor, por ejemplo, sería que los productores incorporen nuevas variedades, como zanahorias blancas, o entreguen verduras listas para consumir, pues precisamente uno de los grandes filtros que hace que la gente no consuma verduras es que hay que prepararlas. Por ahora esto lo hacen principalmente grandes comercializadores.
Esto generaría un círculo virtuoso.
Al haber mayor demanda, mejora el ingreso y el agricultor se motiva a invertir más en tecnología y a preocuparse más de la calidad, dice Manuel Tarraza.
¿Son efectivas las promociones?
La campaña 5 al día se ha realizado en varias partes del mundo y los resultados son alentadores. Según el Panel del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España, el consumo de hortalizas en los meses de enero a diciembre de 2004 aumentó 5,4%, respecto del año anterior. Además, se logró difundir el mensaje a toda la sociedad española, incluidos los niños. Algo similar ocurrió en Estados Unidos, donde, con este mismo programa, se registró un aumento de 12,8% en el consumo de frutas y verduras desde 1991.
















Pregunta
Buenas tardes:
Cito textual
"entreguen verduras listas para consumir, pues precisamente uno de los grandes filtros que hace que la gente no consuma verduras es que hay que prepararlas. Por ahora esto lo hacen principalmente grandes comercializadores."
¿Cuales son estos grandes comercializadores?