"Es falso eso de que yo no quiera que se abra la pesca de investigación del erizo, sino que se haga en las condiciones que estamos hoy día". Así de enfático fue Héctor Morales, presidente de la Federación de Pescadores Artesanales de Chiloé (Fepasur), quien decidió salir al paso de los rumores que circulan entre algunos asociados, a raíz de una solicitud hecha en este sentido a la Subsecretaría de Pesca.
Rumores
En un oficio enviado a dicho organismo, con fecha de 5 de marzo del presente año, los dirigentes de los sindicatos de Dalcahue, Queilen y Quellón, al que se suma el gremio de Melinka en la Undécima Región, manifestaron que mientras no se reúnan con los representantes de las empresas elaboradoras o comercializadoras del recurso y lleguen a un acuerdo comercial, en relación a fijar nuevos precios o valores piso, no se dé curso a la resolución que autoriza la pesca de investigación.
A su vez, los hombres de mar solicitaron ver la posibilidad de apertura del recurso pulpo, el que no se encuentra contemplado en el plan de manejo.
El presidente de la Fepasur expresó que los rumores que circulan entre algunos pescadores, se deben básicamente al desinterés de muchos en asistir a las reuniones programadas normalmente, ocasiones en las que se deciden tomar este tipo de acuerdos.
"Si hay socios que no van a las asambleas que realizamos, nadie les va a llevar la información hasta sus casas. Cada dirigente conoce sus obligaciones y asistir a las reuniones es una de ellas", manifestó Morales.
En tanto, Eusebio Reyes, jefe de abastecimiento de la empresa pesquera Nippon Meat Packers, aseveró que ellos jamás han recibido una invitación a fin de juntarse y negociar acuerdos económicos en torno el recurso erizo.
"Le consulté a otras compañías y ninguna ha recibido una invitación formal para reunirse. He tomado contacto con la Consultora Pupelde, Sernapesca y con la nueva directiva del otro sindicato de pescadores, y nadie sabía de lo informado por Héctor Morales", aseguró Reyes.
Esta situación, a juicio del empresario, ha provocado que se hayan perdido más de 20 días de trabajo programado. Y al mismo tiempo, no poder dar curso a 200 nuevas fuentes de trabajo, debido al entrabamiento de dichas gestiones se han esfumado.















