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Propuesta Programa AgroAlimentario por Oscar Garretón y Arturo Saez

Enviado por Balcells el 10/11/2005 a las 10:58
Gobernar un país requiere miles de miles de tareas diversas realizadas por miles de personas, incluso no coordinadas entre sí. Por eso mismo, estas tareas deben ser integradas por un motivo, una idea fuerza que les da sentido. Así concebimos nuestra propuesta: hacer de Chile una POTENCIA AGROALIMENTARIA a partir de lo avanzado hasta hoy por la nación chilena: sus hombres y mujeres, sus instituciones estatales y culturales, sus empresas. En Chile está naciendo una fuerza que comienza a ser sello de identidad en nuestra inserción en el mundo global y que será clave en el sustento del aumento del empleo y la prosperidad para todos los chilenos. Chile, de manera silenciosa, está naciendo como POTENCIA ALIMENTARIA EMERGENTE, desde su suelo y mar, de la obra de miles de trabajadores y emprendedores de las más diversas regiones de Chile, así como de la contribución indispensable de políticas públicas estimulantes, responsables y perseverantes en el tiempo. Nos proponemos transformar a Chile en una potencia agrícola y acuícola en los próximos 15 años. Nos proponemos hacer de las regiones de Chile la base de su crecimiento y de una mejor distribución de la riqueza. Se sustenta en lo avanzado en el agro, en acuicultura, en excelencia sanitaria y productiva, en los TLC, etc. Es una tarea con mirada de futuro y de nación que trasciende a un Gobierno. Abordarla conciente y sistemáticamente es un compromiso para el nuevo gobierno de la Concertación. Es un pilar central en su misión de construir un Chile más próspero y más igualitario para todos los chilenos de todas las regiones del país. (ver pdf)
Es una tarea para miles de hombres y mujeres de Chile: agricultores, acuicultores, transportistas, prestadores de servicios, portuarios y navieros, laboratoristas, funcionarios públicos, científicos y educadores, las FFAA, servicios técnicos y financieros, etc. Esta es una cadena que ya se va extendiendo hasta cubrir desde Arica a Magallanes y con eslabones en los más diversos lugares del planeta por un lado y en los consumidores chilenos por otro. Nos proponemos hacer de Chile una potencia alimentaria mundial con identidad y fuerza local 1.- CHILE PUEDE......... Chile tiene una fertilidad excepcional de su suelo y es una de las cinco zonas del mundo que presenta clima mediterráneo. La capacidad competitiva de sus trabajadores agrícolas y empresarios esta ya probada. A su vez nuestras diferencias estacionales con el hemisferio norte nos abren muchas posibilidades exportadoras. Así mismo, el consenso nacional en torno a una economía abierta y una vida democrática nos ha recompensado con tasas altas de crecimiento y acceso a grandes consumidores mundiales como EEUU y la Unión Europea vía la firma tratados de libre comercio.. La estabilidad y transparencia de nuestras instituciones destaca en el panorama internacional, atrayendo inversores y socios comerciales. Nuestra cordillera, mar, desierto y hielos y nuestro celo en cuidar sanitariamente a Chile, nos convierte en una ???isla ecológica??? reconocida internacionalmente. De todos los sectores de la economía chilena, la agricultura hoy es la que más productos y a más países envía de todos los sectores de la economía chilena. Muestra así su competitividad en la economía global y su enorme potencialidad como pilar de la prosperidad de todos los chilenos. La incipiente acuicultura comienza a marchar por iguales caminos. Somos un país de océano. La particularidad y riqueza de nuestro mar nos ha transformado en el segundo exportador de salmón en el mundo y las perspectivas de crecimiento son impresionantes. Pero también ya ha comenzado el cultivo de otros peces y de diversos mariscos como ostras, ostiones, choros, abalones, etc. Toda esta actividad se ha traducido en nuevas demandas por proteínas de origen vegetal que dan ocupación y nueva rentabilidad a miles de hectáreas de trigo, lupino y raps. Esos cultivos llamados ???tradicionales???, que para muchos son sinónimo de rémoras y retrasos, muestran hoy niveles mundiales de productividad al igual que el maíz o la remolacha. Así mismo, otras actividades agrícolas que hace poco eran vistas como en vías de extinción ??? la ganadería, los lácteos, el arroz ??? se modernizan y crecen en su capacidad exportadora.. Todo esto es obra de un país entero que ha creado las condiciones para que así ocurra. No hay empresas competentes en el mundo de hoy, si no están en países competentes y cuentan con capacidades laborales, tecnológicas, empresariales e institucionales que lo permitan. Sin embargo muchas veces esta realidad potente no es apreciada en toda su magnitud. Se mira a la agricultura, o a la agroindustria, o a la acuicultura como algo menor, como cenicientas de nuestro desarrollo por quienes fantasean con abstractas tecnologías de punta, sin percatarse del colosal esfuerzo de innovación que hemos incorporado a la gestión productiva y comercial de esos sectores. Más aún, este esfuerzo ha tenido como protagonistas por excelencia a las regiones de Chile, donde hoy se expande la frontera agrícola por sitios y lomas hasta ayer eriazos, donde brotan las uvas de nuestras viñas y crece la industria acuícola tanto al norte como al sur de Chile. Son las regiones actores privilegiadas de este nuevo CHILE POTENCIA ALIMENTARIA mundial que emerge. En este sector es donde de manera más clara e irrebatible se ha demostrado que el progreso no es patrimonio atribuible en monopolio a los empresarios, o al Estado, o a los trabajadores, sino al esfuerzo compartido y a la colaboración entre todos. No habría sector forestal sin empresarios que lo impulsaran y sin trabajadores capaces de crear algo valorado en el mundo entero; pero tampoco habría sector forestal sin los subsidios que el Estado ha aportado a la plantación de millones de hectáreas de bosques. No habría agroindustria frutícola exportadora sin las cadenas de agricultores y proveedores de servicios que la sustentan, pero tampoco existiría sin los considerables subsidios de riego que el estado licita. Y recordemos que en el origen de la acuicultura se encuentra sin discusión la acción del Estado de Chile en investigación y desarrollo. Es hora de reafirmar esta alianza público-privada posicionandola en un nuevo nivel que nos garantice PRODUCIR Y TRABAJAR CON CALIDAD. Debemos asumir la obra colectiva que hemos sido capaces de levantar, dando un salto adelante que permita compatibilizar competitividad, condiciones laborales más justas y equitativas y adecuada protección de nuestra sustentabilidad ambiental. Solo así haremos posible y la enorme tarea que tenemos por delante. En este mundo de hoy muchos afirman que las utopías han muerto y que la realidad prohíbe soñar. Quizás una de las principales razones de desprestigio de la política es que pareciera a los ojos de las mayorías, un juego puro y egoísta por el poder, sin anhelos trascendentes, generosos, capaces de convocar lo mejor de cada uno. Pero si uno mira el país que hemos podido construir hasta ahora ??? en sus virtudes y miserias ??? junto con concluir que nos falta mucho por crecer como país y como seres humanos, también hemos sido capaces de crear bases que otros pueblos y naciones aún buscan con ansias sin poderlas conseguir. Lo que tenemos nos deja lecciones que son tesoros para Chile: nuestra obra es colectiva como individuos y como regiones de Chile y el fruto de ello deber ser de todos; haciendo aquello en que hemos sido exitosos comenzamos a ser potencia alimentaria, a aquilatar mejor las oportunidades que se nos abren, a ser vistos como socios serios y atractivos por naciones y regiones enormes y desarrolladas, a correr para superarnos en lo que nos falta de capacidad empresarial, de calidad educacional para el trabajo en el mundo de hoy, de calidad de las instituciones, de nuevas tecnologías, de las fortalezas y amenazas que nos entregan el desarrollo de ciencias aplicadas como la biotecnología, etc; y tan importante como lo anterior, nos hemos demostrado que somos capaces, que podemos hacerlo, que podemos ser parte activa en los mundo nuevos que se abren. Pero solo estamos comenzando. Porque hemos podido hacerlo, los invitamos a soñar en un Chile crecido mucho más allá de lo meramente material, por pujante,por unido y por solidario para potenciar lo que ha demostrado poder hacer. Chile es ya una potencia alimentaria emergente. Las cifras lo dicen. Pero a futuro puede multiplicar en varias veces las importantes exportaciones actuales hasta hacer de nuestra producción esa ???viga maestra??? de nuestro desarrollo como en su tiempo lo fue el cobre. Hoy somos el 20% de la fuerza de trabajo de Chile y generamos el 25% del PIB con US$ 17.000 millones. En 2004 las exportaciones de alimentos ??? agrícolas más acuícolas ??? alcanzaron la cifra de US$ 7.000 millones. Nuestras exportaciones de alimentos representan ya un 10% de todo lo producido por los chilenos (PIB). Hoy, ocupamos el lugar 17 del mundo en exportación de alimentos. Entre 1996 y 2004 nuestras exportaciones crecieron en un 99%, lo que nos sitúa como el país del mundo que más rápido ha crecido en él. Cada día, 6 millones de personas consumen salmón chileno, 6,5 millones beben un jugo chileno, 1,6 millones comen nuestra fruta en conserva y 7 millones se toman una copa de vino. Nos situamos entre los ???grandes??? del mundo en salmón, fruticultura ???off season???, vinos y paltas. Pero estamos lejos de topar techo. Podemos màs y vamos a hacerlo. Según proyecciones realizadas por FAO, si hacemos bien las cosas, el año 2010 podemos estar exportando alimentos por un valor superior a los 17.000 millones de dólares. Lo que nos pone ente los ???top ten??? del mundo. Chile recursos y gente para multiplicar por 4 su producción alimentaria y su empleo en las próximas dos décadas. Y para 2030 la proyecciones indican que estaremos exportando sobre 60.000 millones de dólares en alimentos, transformando así nuestras regiones agrícolas y nuestro océano en los proveedores del ???sueldo de Chile??? para el siglo XXI. (ver Cuadro). Hacia allá vamos a caminar. Es la obra de una nación entera que necesita que el próximo gobierno siga estos rumbos ??? hoy ordenados en torno a la idea fuerza de ser potencia alimentaria - mejorando la calidad de vida existente en el mundo rural, facilitando el desarrollo científico-técnico requerido y dando oportunidades para el surgimiento de nuevos emprendimientos de creciente y mayor capacidad de insertarse en los mercados internacionales. En el período presidencial de Michele Bachelet podemos crecer en este sector a una tasa anual de 10% y alcanzar exportaciones por US$ 12.000 millones (sin considerar el sector forestal) generando entre 50.000 y 60.000 empleos cada año a todo lo largo de Chile, la mayor tasa sectorial de creación de empleos en nuestra economía. 2.- EL CAMBIO DEL CHILE AGROALIMENTARIO El camino ya se ha comenzado a recorrer, sin embargo en los próximos 10 años los cambios que vivirán las regiones de Chile serán enormes. El futuro es promisorio pero hay que construirlo, y siempre existe el peligro de quedarnos donde mismo: es más fácil que cambiar aunque sepamos que es para mejor. Quienes miran el agro o el mar desde la soberbia distante de algunas manzanas del corazón de Santiago, tienen poca idea de lo que allá ocurre. La actual agricultura exportadora abarca sólo 320.000 hectáreas. Los cultivos anuales, apodados muchas veces despectivamente de ???tradicionales???, comprenden 820.000 hectáreas. Solo el trigo representa cada año cifras sobre 400.000 hectáreas y ya hoy algo más de un 5% de su producción - unas 100.000 toneladas ??? tienen un nuevo destino en alimento animal . A eso hay que agregar el incremento de las empastadas como parte del Plan Ganadero nacional que ya en su primer año de aplicación comienza a dar importantes resultados que han permitido dar comienzo a la exportación de carnes rojas a diversos países y en volúmenes crecientes. Esta es una apuesta que permitirá incorporar a la cadena de la carne, tanto a pequeños como medianos y grandes agricultores. Algo similar ocurre con la explotaciones ovinas del extremo sur y las existentes en el secano costero de la VI a la VIII región Tenemos una agricultura bastante consolidada en el centro del país. Se expande la frontera agrícola en las regiones IV y III. Pero si bien nuestro proyecto abarca necesariamente todo el país, el gran escenario de la revolución agroalimentaria será entre las regiones VII y XII. El futuro depara a Chile esfuerzos de productividad ligadas al desarrollo de prácticas agrícolas y acuícolas de excelencia, por tanto nos demanda una mejor educación y capacitación. Nos depara esfuerzos públicos y privados en riego. Nos exige excelencia en la comercialización, en infraestructura vial, ferroviaria, aérea y portuaria, en logística. Nos reclama descentralización, regionalización y reorganización de las decisiones del sector público. Abre un espacio grande a aquellas áreas de la biotecnología y las ciencias ligadas a lo agroalimentario, así como al esfuerzo de transferencia tecnológica. Crea oportunidades de emprender y exige inversiones cuantiosas que involucran a grandes, medianas y pequeñas empresas. En otras palabras, es una tarea nacional. A su vez ,la diversidad agro ecológica existente nos exige disponer de instrumentos legales y de políticas públicas adecuadas que permitan regular la creciente presión que existe sobre el suelo agrícola como fruto del crecimiento de ciudades y pueblos, los desafíos de todo tipo que nos abre una agricultura del siglo XXI, así como educar y modernizar en el acceso a nuestro mar y su rol esencial en el desarrollo futuro del país y de este sector. Cada año son miles de hectáreas que dejan de tener uso agrícola en función de una expansión urbana desordenada y de dudosa conveniencia tanto para el desarrollo de las ciudades como por sus negativos efectos sobre la actividad silvo agropecuaria. La implementación de un Programa de Ordenamiento Territorial permitirá que el país disponga de un marco normativo y de información, adecuado e eficiente para la toma de decisiones sobre el territorio. (planos reguladores, manejo de cuenca, identificación ambiental de zonas críticas, etc.). Esta tarea se encuentra pendiente y debe ser abordada con prontitud de manera de encontrar soluciones oportunas que permita resolver no pocos y complejos temas asociados a la sustentabilidad de las inversiones, la protección del suelo agrícola y la calidad de la producción. Asimismo, nuevos cultivos marinos comienzan a asentarse de norte a sur del país, abriendo posibilidades impensadas hace pocos años. Pero al mismo tiempo creándonos exigencias nuevas de cuidado ambiental y fitosanitario, de regulación de concesiones marítimas, de investigación biotecnológica, de recursos humanos, etc., sin las cuales es imposible abordar la tarea. Para aglutinar en torno a esta propuesta nos moveremos con cinco lógicas: construir consensos porque todos están convocados; dirigir el empleo de nuestros recursos humanos, técnicos y naturales en este sentido; apuntar hacia el consumidor del siglo XXI que experimenta una revolución de preferencias, así como una ampliación dramática con masas humanas enormes en el Asia que ingresan al consumo; articular tanto nacional como localmente a los protagonistas de este proceso; adecuar y modernizar de hecho y derecho diversas instituciones del estado para potenciar esta tarea nacional. 3.- NACE UNA NUEVA AGRICULTURA PEQUE??A Dentro de los múltiples cambios que vive la agricultura nacional, de manera menos visible pero no por ello menos relevante, ha comenzado lentamente a producirse en el sector de los pequeños propietarios, un desordenado y complejo relevo generacional y productivo. Tanto los datos del último Censo Poblacional, como los antecedentes existentes en diversas agencias públicas, advierten sobre un importante envejecimiento de la población rural la cual, encontrándose al final de su vida laboral, no dispone de opciones claras para lograr un traspaso patrimonial ordenado a sus sucesores. Entre los pequeños campesinos que acceden a los distintos instrumentos de INDAP, - hoy principal agencia de fomento y crédito para ellos - los porcentajes de adultos mayores son predominantes. Del total de personas que realizaron operaciones de crédito durante el 2002, el 63% de ellos tenía a la fecha más de 60 años. En la inmensa mayoría de los casos indicados, el acceso a estos servicios se encuentra condicionado a disponer de la propiedad o el usufructo de la tierra. En general, el recambio resulta ser un proceso difícil de asumir para el agricultor(a) y su familia. Enajenar parte o todo el predio es difícil y, al postergarse decisiones, normalmente se hereda una fragmentación de la propiedad que conspira contra la productividad y nivel de vida de miles de campesinos. Esto se traduce en migración de jóvenes a las ciudades, abandonando el campo y nutriendo la pobreza y marginalidad urbanas. Este es un desafío para estos años. Y requiere respuestas. Sin perjuicio de las propuestas que recogeremos del propio mundo rural, creemos indispensable: a) Contar con políticas e instituciones públicas orientadas a estimular la permanencia de jóvenes en el campo. El tema va mucho más allá de la atención de INDAP, cuyo trabajo además debe ser reorientado por las prioridades aquí contenidas. b) Los niveles de escolaridad, la asistencia técnica y el apoyo a nuevas prácticas agrícolas deben ser mejorados sustancialmente, lo cual incluye una profunda revisión de las formas de asistencia técnica al agro. c) Crearemos el crédito hipotecario agrícola para impedir la fragmentación de tierra y facilitar los traspasos a los jóvenes emprendedores que la aman y creen en el producto de ella. La experiencia de microempresas del Banco del Estado y de los subsidios para vivienda rural social nos entregan experiencias que debemos ampliar y extender al conjunto del sistema financiero privado. d) Avanzaremos en el fortalecimiento y desarrollo de un sistema financiero que otorgue nuevas y mayores opciones crediticias a la pequeña agricultura hoy, en su inmensa mayoría, marginada de acceder a recursos provenientes de colocaciones bancarias en el agro. Buscaremos que cubra de mejor forma el desarrollo tecnológico y de riego así como las necesidades de capital de trabajo. Igualmente respaldamos entusiastamente el desarrollo de la naciente Bolsa Agrícola. e) Profundizaremos el trabajo por fomentar y favorecer la asociatividad en el pequeño campesinado para hacer de él un sujeto activo del abastecimiento a nuestros mercados interno y exportador. f) Reorganizaremos en trabajo con las pymes para articularlas según los sistemas a que pertenecen (el sistema trigo, el sistema salmón, el sistema lupino, etc) porque cada uno tiene especificidades y para lograrlo, es necesario adecuar el trabajo del sector púbico que lo atiende, así como estimular una acción cn igual lógica del sector financiero público y privado. El recambio generacional en el agro nos interpela, nos ordena esfuerzos en la pequeña agricultura y nos abre oportunidades preciosas hacia los jóvenes de las regiones, para hacerlos protagonistas orgullosos de la revolución alimentaria, pilar del Chile de los próximos años. 4.- LOS CULTIVOS ANUALES Se suele llamar ???agricultura tradicional???, con un dejo de menosprecio, a las más de 800.000 Has. de cultivos anuales que ocupan largamente más del doble de la superficie del país dedicada a frutales y vides. El trigo solo, es más que la suma de estas últimas y por cierto, concentra un grueso de la población agrícola del país. En estos cultivos anuales conviven agricultores muy eficientes y sofisticados con otros pobres y atrasados. No hay política agraria posible omitiendo esta realidad. Afortunadamente, el desarrollo del país como potencia alimentaria esta abriendo ya nuevas posibilidades a estos mismos cultivos anuales y comienza a diversificar la propuesta de uso de la tierra en estas vastas zonas. Queremos referirnos a los temas más relevantes en estos sectores a) La ley de bandas de precios y sus efectos En Septiembre del año 2003 se dictó una modificación a la ley #......conocida como ley de bandas, luego de arduas negociaciones y movilizaciones. Dicha ley se aprobó de manera casi unánime en el Congreso. Esa unanimidad fue facilitada por un acuerdo previo de todas las partes privadas interesadas en el tema bajo el liderazgo del Presidente de la CPC, Juan Claro. Dicha ley establece un proceso gradual de disminución de la protección para los únicos dos productos con este trato ??? el trigo y el azúcar ??? hasta desaparecer en 2014 con compensaciones para otras industrias.. Dicho acuerdo se trasladó también en el TLC con EEUU. Siendo un acuerdo nacional de esa envergadura, nosotros honraremos este compromiso, respetando cabalmente lo dispuesto por dichas ley que, aparte de plantear políticas para el trigo y la remolacha, fue un componente importante del acuerdo sobre el cual se basó el apoyo de la agricultura chilena a los tratados de libre comercio. Les corresponde a la agricultura triguera y remolachera, así como a la industria azucarera demostrar en este período de tiempo que se han creado las condiciones para sobrevivir sin protecciones. Sin embargo, no nos es indiferente lo que ocurra con estos agricultores. El cultivo de la remolacha ha alcanzado niveles de eficiencia que la ponen a la cabeza en el mundo, sin embargo debe seguir avanzando y en ello es crucial el desarrollo de la mecanización, el riego tecnificado y la profundización en cada vez mejores prácticas agrícolas. En ese esfuerzo el estado ha contribuido y seguirá haciéndolo. En el cultivo del trigo, la situación es más compleja, tanto por la magnitud de hectáreas, agricultores y trabajadores comprometidos en él, como por la diversidad en eficiencia. Los rendimientos medios son cercanos a 45 qq/ha, superiores a la media mundial, pero inferiores a la Unión Europea y EEUU. Sin embargo ese promedio es engañoso, porque oculta una enorme dispersión desde rendimientos sobre 100 qq/ha en agricultores altamente tecnificados y otros que están lejos de cubrir los costos. Tenemos una ardua y urgente tarea para colaborar con los alrededor de 80.000 agricultores trigueros para mejorar su actividad de aquí al 2014. Nos proponemos incentivar una mejoría significativa de rendimientos a través de paquetes tecnológicos ad hoc, mejores practicas agrícolas, superiores calidades y variedades de trigo, diferenciación de precios por calidad, inversiones en infraestructura de acopio e instalaciones de secado, manejo y ventilación, desarrollo de mecanismo propios de la Bolsa Agrícola que permita a los agricultores tanto formas de financiamiento como una mejor capacidad negociadora con los molinos. Prevemos nuevas oportunidades para el trigo en el desarrollo de la acuicultura. Esta ya consume unas 100.000 tons de trigo al año y debe crecer. Ayudaremos a toda la agricultura triguera, especialmente a la pequeña, en su esfuerzo de transformarse en internacionalmente eficiente antes de 2014. b)El MERCOSUR En lo económico el MERCOSUR tiene fuertes limitaciones debido a las políticas arancelarias y tributarias de algunos de sus socios. Su vigencia ha aumentado las importaciones desde otros países miembros, pero no ha tenido un efecto equivalente en las exportaciones chilenas. Nuestro compromiso económico con el MERCOSUR difícilmente puede avanzar en tanto esas condiciones perduren. Sin embargo nuestro interés como país en desarrollar lazos permanentes con el resto de América Latina nos lleva a buscar profundizar los acuerdos políticos y culturales con los países del MERCOSUR. Cumpliremos los acuerdos de desgravación progresiva con el MERCOSUR, reiterando la posición chilena de que ello afecta a los aranceles ad valorem y no a los específicos. Simultáneamente, defenderemos por los medios diplomáticos acciones lesivas para nuestra agricultura derivadas de políticas internas de otros países, como ocurrió recientemente con el trigo chileno. c) El Maíz y otros cultivos La producción interna ha ido aumentando los últimos años ante el explosivo desarrollo de las industrias avícola y porcina, que nos muestra claramente el efecto multiplicador del desarrollo de Chile como productor de alimentos. Otro tanto ocurre con el lupino y la industria salmonera, especialmente por las exigencias de certificación de origen y de trazabilidad para nuestras exportaciones cárneas. Los rendimientos de Chile en maíz por hectárea se encuentran entre los más altos del mundo, por encima de la Unión Europea y EEUU, con un promedio nacional cercano a los 120 qq/ha. Este cultivo, al igual como otros (avena, cebada, lupino, etc) no tienen protección alguna. Si bien sus rendimientos son altos, en el caso del Maíz nos proponemos como meta elevar sus rendimientos en un 25%. d) La integración a una lógica de potencia alimentaria Con todo, esta actividad será integrada con lógica de ???Chile potencia alimentaria???. Son parte relevante de ella. Nuevos usos para estos productos se agregan a los ya existentes con el desarrollo alimentario de Chile. Lo hemos visto ya en estos años, por ejemplo, con el desarrollo del alimento animal para vacunos, porcinos, aves y salmones. Y también nuevos usos de esa tierra se abren para una vasta zona geográfica donde nace la producción de inulina de achicoria, se extiende el cultivo del lupino o se anuncia la plantación de miles de hectáreas de avellano europeo. Esta agricultura - mirada torpemente por algunos como una rémora destinada a morir - así como las regiones que la albergan, serán protagonistas de esta revolución alimentaria que comienza a cubrir el país completo desde Arica a Magallanes. 5.- UNA APUESTA NACIONAL POR LA BIOTECNOLOGÍA AGRÍCOLA Y ACUÍCOLA. La próxima revolución económica y tecnológica que ya se anuncia en el mundo, viene de la mano ??? entre otras cosas ??? de la biotecnología. Chile no puede aspirar a cubrir todas las áreas de ella. No tenemos los medios, las capacidades y el saber acumulado para ello. Sin embargo si en un área de la biotecnología podemos estar en la punta mundial es en el sector agroalimentario, porque en esa actividad somos punta en el mundo y nos proponemos serlo aún más. Chile, con nosotros, hará una apuesta potente por ser un actor relevante en biotecnología agrícola y acuícola. Hoy existe actividad biotecnológica: profesionales, programas públicos e incipientes empresas privadas. Sin embargo se trata de primeros balbuceos y, lo que es peor, desafinados e incomunicados entre sí. Los programas de fomento tecnológico son burocráticos y hasta ahora incapaces de mostrar resultados dignos de ese nombre. De hecho, se han transformado en formas complementarias ineficaces de financiamiento universitario. Cambiar esta institucionalidad es condición necesaria para no despilfarrar los fondos actuales, ser más ágiles y poder con tranquilidad aportar nuevos recursos y estímulos al desarrollo biotecnológico. También resulta necesario abordar de manera mejor y más masiva el apoyo a los doctorados y postdoctorados de nuestros jóvenes científicos, así como el intercambio con el exterior. Pero aún más allá que ésto, existe de manera generalizada un divorcio entre las necesidades crecientes de nuestra actividad agrícola y acuícola y aquellos que pueden y deben crear las soluciones para ellas. Será tarea del nuevo Ministerio de la Agricultura y Alimentación velar por la superación de la situación actual por más que abarque cuestiones que superan con creces su ámbito de acción. Comprende el fomento, pero también el desarrollo de capital de riesgo, la colaboración pública y privada, académica y empresarial, así como aquella con las naciones que tenemos tratos científicos y comerciales. Y la política debe hacer una clara distinción entre la transgenia que requiere un tratamiento particularmente cauteloso para proteger a los consumidores, asi como el prestigio internacional de Chile y otros vastos campos de la biotecnología donde se nos abren enormes posibilidades. Como parte de su potencia alimentaria, para el 2030 Chile será lider en biotecnología agrícola y acuícola. Los cimientos de esta promesa los construiremos entre todos durante el próximo gobierno. 6.- UNA OBRA NACIONAL LIDERADA POR LA PRESIDENTA DE LA NUEVA INSTITUCIONALIDAD Nuestro objetivo estratégico como país es convertirnos en potencia alimentaria, para ello es necesario de ordenar nuestro trabajo. Separar agricultura de acuicultura, pesca de agroindustria no tiene sentido. Ser potencia alimentaria supone construir con lógica de sistema esa nueva fuerza económica nacional. Con esa lógica reordenaremos el aparato estatal, terminando con distancias y dependencias diversas que actúan como lastre de nuestro progreso. Por lo dicho, esta tarea supera con creces la labor de un ministerio o una repartición pública. Es la Presidenta de la República quién liderará esta convocatoria de alcance nacional. Es una idea-fuerza nacional que debe empapar el accionar público y que deberá contar además con la fuerza emprendedora de trabajadores del sector público y de las FFAA inquietos por aportar su grano de arena a una tarea nacional. Son incontables la cantidad de obras, modernizaciones, modificaciones legales, etc, que ella implica. Y por cierto es una tarea nacional que supera el período de un gobierno. Sin embargo hay algunas líneas gruesas que debemos aclarar Crearemos un Ministerio de la Agricultura y la Alimentación, quién deberá contener las actuales Subsecretarías de Agricultura y de Pesca y que deberá expresar en su institucionalidad de servicios las experiencias de estos años y el nuevo enfoque que aquí exponemos. Necesitamos una nueva institucionalidad forestal para enfrentar eficazmente la gestión de la expansión, explotación y conservación de nuestra masa forestal tanto industrial como nativa. Integraremos en una Secretaría de Riego a la actual Comisión Nacional de Riego y otras dependencias hoy disgregadas en todo el aparato público e impulsaremos la inversión con participación privada en grandes obras de riego en diversas regiones del país. Pondremos un acento especial en reforzar el trabajo del SAG en el más riguroso control fitosanitario, agregándole la preocupación por la trazabilidad de nuestros productos, exigencia creciente del comercio internacional y de los tratados de libre comercio. Respaldaremos el desarrollo tanto de la Bolsa como de la ampliación del Seguro Agrícolas Para abordar los desafíos planteados por el recambio generacional y el fomento productivo de la pequeña agricultura, estudiamos la posible creación de una Subsecretaría de Desarrollo Rural encargada de coordinar trabajos agrícolas, educacionales, financieros y de otro tipo que, como dijimos, se requieren para abordar esta tarea que es a la vez pública y privada. En ese marco, debe ser revisada a fondo la actividad de INDAP. No se trata solo de una clásica ???modernización???, sino de hacerlo funcional a este nuevo ordenamiento de tareas. Y sobretodo con este marco, convocamos a todos los chilenos y chilenas para que desde su particular posición, voten o no por Michele Bachelet, nutran estas líneas con sus aportes. 7.- UN PAÍS DE PROTAGONISTAS Somos un país pequeño, remoto y de recursos más limitados que otros grandes actores de la escena internacional. Eso nos obliga a unir fuerzas y a ser más rigurosos, sabios y eficaces con nuestros recursos si de verdad queremos sentarnos en ???la mesa de los grandes??? del mundo en la actividad alimentaria. No es una tarea solo del gobierno ni solo del estado. Abarca a todos los chilenos y a sus instituciones. A sus trabajadores y empresarios, a sus sistemas educacionales, a su infrastructura y logística, a sus relaciones internacionales en diferentes planos, a las autoridades civiles y también a las FFAA (por ejemplo, no hay acuicultura sin un concurso activo de nuestra Marina y el aporte del Ejército y Carabineros es inestimable en las zonas rurales y agrícolas). Aquí en esta tarea no sobra nadie. Todo el que quiera estar cabe y todos aquellos que no lo quieran o no puedan, con respeto buscaremos incorporarlos. Este es un esfuerzo público y privado, de emprendedores y trabajadores, de científicos y profesionales en terreno, de productores y prestadores de servicios. Ello significa ser capaces de fortalecer los tejidos democráticos y ciudadanos existentes en el Chile profundo. Ello será posible en la medida que las alianza público privada, civil y militar, de todos los sectores políticos, de cuenta armónicamente de una nuevo tipo de compromiso para hacer de cada rincón de Chile un protagonista en la generación y los frutos de nuestro desarrollo, donde generar empleos, emprender, producir y trabajar con calidad, es tarea de todos de manera de alcanzar mayor equidad e igualdad de oportunidades para todas las chilenas y chilenos. El desafío es apasionante. Es de aquellos retos que quedan grabados en la historia de un pueblo. Los llamamos a todos a incorporarse a él, con la certeza que si así ocurre seremos capaces de alcanzar el éxito como en otros trances históricos de nuestro Chile.
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Enviado por Ricardo Dávila el 12/04/2007 a las 22:45
Ricardo Dávila
¿Estamos utilizando en Chile, todos los sistemas de riego tecnificado que la tecnología nos ofrece? Hoy ya tenemos problemas de agua, todos sabemos lo que pasará a futuro. Ponemos a disposición de la agricultura campesina el último desarrollo tecnológico para el uso eficiente del agua. RIEGO SUBTERRANEO: La irrigación a través de tubo textil poroso se presenta como una nueva filosofía de riego. Las necesidades actuales de economizar agua, energía, tener materiales más duraderos y rentabilizar las instalaciones llevaron al desarrollo del tubo textil de irrigación PORITEX???. No agradará contactar con los profesionales del rubro. Atentos saludos.

Enviado por CLAUDIA el 25/04/2006 a las 19:52
CLAUDIA
informacion sobre esta postura

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