Al erradicar la mosca de la fruta, los nortinos se han transformado en abastecedores de contraestación para Santiago y la zona central.
Arica y Parinacota prácticamente ya son Región. La XV. Un hecho histórico buscado por muchos años. Se espera que con esta independencia administrativa la potencialidad agrícola de la zona adquiera nueva fuerza hasta convertirse en uno de los ejes que definan su vocación económica. Pero cuando todavía no se seca la tinta de la firma con que la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, le dio la independencia, ya aparece un fantasma: la amenaza del colapso total de sus reservas de agua para riego.
Precisamente, uno de los objetivos de la nueva división administrativa es concentrar el apoyo gubernamental en la agricultura. Según la subsecretaria de Desarrollo Regional, Claudia Serrano, ésta debe aprovechar las condiciones climáticas de sus valles para posicionarla como productora y comercializadora de frutas y hortalizas, tanto por la variedad de sus cultivos actuales (tomates, porotos verdes, cebollas, orégano, choclo), como en la cosecha de contraestación respecto de la producción nacional.
La agricultura aporta apenas el 1,1% del Producto Interno Bruto en la Región de Tarapacá, hoy en proceso de ser dividida. La cifra es inferior incluso al 3% que el sector contribuye a ese indicador a nivel nacional. Pero una vez que se consolide la segregación de Iquique, responsable del 73% del PIB regional, cambiará la relación. Ello ocurrirá en 6 meses, según el itinerario contemplado en la propia ley.
Arica y Parinacota prácticamente ya son Región. La XV. Un hecho histórico buscado por muchos años. Se espera que con esta independencia administrativa la potencialidad agrícola de la zona adquiera nueva fuerza hasta convertirse en uno de los ejes que definan su vocación económica. Pero cuando todavía no se seca la tinta de la firma con que la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, le dio la independencia, ya aparece un fantasma: la amenaza del colapso total de sus reservas de agua para riego.Precisamente, uno de los objetivos de la nueva división administrativa es concentrar el apoyo gubernamental en la agricultura. Según la subsecretaria de Desarrollo Regional, Claudia Serrano, ésta debe aprovechar las condiciones climáticas de sus valles para posicionarla como productora y comercializadora de frutas y hortalizas, tanto por la variedad de sus cultivos actuales (tomates, porotos verdes, cebollas, orégano, choclo), como en la cosecha de contraestación respecto de la producción nacional.
La agricultura aporta apenas el 1,1% del Producto Interno Bruto en la Región de Tarapacá, hoy en proceso de ser dividida. La cifra es inferior incluso al 3% que el sector contribuye a ese indicador a nivel nacional. Pero una vez que se consolide la segregación de Iquique, responsable del 73% del PIB regional, cambiará la relación. Ello ocurrirá en 6 meses, según el itinerario contemplado en la propia ley.
Julio Santa María, director de la Asociación de Agricultores de Arica, señala que el primer efecto de la nueva división administrativa es que la agricultura recuperará su sitio en la discusión pública regional.
Para que ello se vuelva realidad deberán solucionar el problema cada vez más crítico de la escasez de recursos hídricos. Por estos días incluso se habla del eventual colapso de la principal reserva de agua.
"Estamos a punto de consolidarnos como la despensa invernal de Chile y tenemos el potencial de producir todo el año, pero de nada nos sirve si no tenemos seguridad para invertir", agrega Santa María.
La Presidenta Bachelet, al promulgar la ley que creó la región, planteó la solución: una planta desalinizadora de agua de mar que implica aumentar a US$ 46 millones el plan hídrico del ministerio de Obras Públicas.
La segunda gran revolución
A su clima siempre privilegiado, que permite cosechar todo el año, Arica y Parinacota suman una incipiente nueva revolución productiva que puede tener un impacto tan profundo como el que vivió en décadas pasadas, al tecnificar su regadío.
Además de las 1.200 hectáreas con olivos que le gan dado fama a las aceitunas de Azapa, incluso en el exterior, ya en los últimos 30 años, la inversión pública y privada en riego permitió triplicar la producción especialmente en 2 mil hectáreas dedicadas al tomate, pimiento morrón y zapallo italiano.
El decano de la facultad de Agronomía de la Universidad de Tarapacá, Eugenio Doussoullin, destaca que si antes una hectárea se regaba con 10 mil m3 por temporada (8 meses), hoy sólo ocupa 3 mil. "Eso ha permitido maximizar el uso del agua para darle un valor agregado", aseveró.
Otro paso fue el persistente combate contra los últimos focos nacionales de mosca de la fruta, concentrados en el valle. La erradicación de la plaga permitió acceder sin problemas al resto del país, convirtiéndose en el abastecedor invernal del centro de Chile. También planteó posibilidades de exportar no sólo a países vecinos, sino incluso a Estados Unidos, la UE o Asia.
Pero para conseguirlo tienen nuevos desafíos que se llaman buenas prácticas agrícolas, producción orgánica e incorporación de nuevas tecnologías productivas que permitan sacar provecho del clima (carente de heladas, una temperatura promedio de 18° C y una alta radiación solar) para producir todo el año.
Daniel Chipana, presidente de la Comunidad de Aguas Canal Azapa (Comca), señala que esos desafíos los tienen claro todos los agricultores. La entidad distribuye a 1.300 regantes las aguas desviadas de la hoya hidrográfica del Lauca, en el altiplano, y las superficiales que escurren por la cuenca del río San José y que son captadas a través del canal Lauca-Azapa.
"En cinco años, hay que cambiar la mentalidad, producir sin químicos, profesionalizar y especializar la mano de obra y reconvertir productos. Hay que buscar aquellos que se puedan exportar al mundo, porque lo impagable es el clima", dice.
Y, por supuesto, está el tema del agua.
Riesgo de colapso
Que en el desierto más árido del mundo el agua sea escasa no es novedad. Pero eso mismo obliga a cuidar el recurso. A lo largo de 22 kilómetros del valle de Azapa, subterráneamente, desde el sector Cabuza hasta el litoral, se extiende la reserva costera de agua de mejor calidad de la nueva región (unos 300 millones de m3).
Junto con sostener la agricultura de Azapa, el acuífero abastece de agua potable a Arica. Pero su mala gestión lleva a que hoy la napa esté en el mismo riesgo de colapsar que en 1998, cuando Arica sufría racionamiento en la distribución domiciliaria. Fue en ese momento en que se frenó la expansión urbana y se prohibió perforar un solo pozo o plantar una hectárea más en el valle.
El propio ministro de Obras Públicas, Eduardo Bitran, considera que éste es el tema crucial para el desarrollo de la nueva región, puesto que el acuífero no sólo sustenta la agricultura sino que es el principal abastecedor de agua potable de Arica.
Desde hace ya años que en la zona están luchando por un embalse que permita acumular las aguas que durante 'el invierno boliviano' (febrero) se van directo al mar por las crecidas de los ríos Lluta y San José.
Hasta ahora, los planes de riego no lo contemplan. Sin embargo, la Presidenta Bachelet, cuando firmó la ley, anunció que se construiría una planta desalinizadora. Pero ésta no es vista como una solución definitiva. La promesa deja muchas dudas, pues aún no se han mencionado los plazos ni las formas de financiamiento de la obra.
Desde el punto de vista agrícola, el principal beneficio sería disminuir la presión sobre el acuífero de Azapa, ya que debería liberar los más de 400 litros por segundo que se extraen de ella para agua potable.
Sin embargo, la experiencia con una anterior planta desalinizadora que opera en Lluta señala que no necesariamente será así. Aguas del Altiplano sigue prefiriendo al acuífero de Azapa como principal abastecedor.
A pesar de las medidas de 1998, la presión sobre el acuífero sigue aumentando.
Y uno de las causas ha sido el desarrollo agrícola. La rentabilidad que genera la eficiencia en el riego estimula nuevas perforaciones de pozos y en los últimos 10 años se han plantado otras 500 hectáreas en el valle. Peor aún, el artículo 4 de la ley que modificó el Código de Aguas permite regularizar derechos de explotación del recurso ejercidos de hecho. Así, unos 800 litros por segundo esperan ser regularizados. Si eso se suma a la explotación ya legalizada, se más que duplica la capacidad de recarga del acuífero. Ello puede provocar su colapso.
Más aún, se teme que Arica esté en un ciclo de sequía y los agricultores ya ven con inquietud cómo desciende el nivel de los pozos. Julio Santa María dice que no entiende cómo la autoridad hizo la vista gorda a la perforación ilegal de pozos y a la expansión agrícola que se suponían congeladas.
Por eso, agricultores y el mundo académico coinciden en que la planta desalinizadora será insuficiente si no viene acompañada de un plan integral de gestión del agua en la zona desértica y de una política de subsidio a la desalinización del agua de mar.
Existen, además, otras fuentes de abastecimiento que podrían utilizarse.
Para la Asociación de Agricultores es necesario activar los pozos instalados en 1992 en el altiplano. "Sólo hay razones políticas para no hacerlo", reclama Santa María.
Ante la oposición de comunidades aimaras, el MOP desechó por el momento explotar el acuífero del altiplano, de un volumen estimado de 45 mil millones de m3.
Pero Santa María advierte: "Nadie va a arriesgar su capital, si el destino del recurso hídrico es tan incierto".
Alimentos todo el año
Lluta, Azapa y Camarones concentran el 82% del área cultivada con frutas, hortalizas y olivos de la hasta hoy I Región. Son cerca de siete mil há, la mitad en el valle de Azapa, la principal zona agrícola al norte de Copiapó. Desde allí se venden al año 70 mil toneladas de tomate, 30 mil de pimentón, 22 mil de aceituna y 14 mil de mango. Según la Asociación de Agricultores de Arica, que agrupa a 80 productores medianos y grandes, sólo el tomate implica ventas por $35 mil millones.
Las actividades "estrella"
Cultivo bajo ambiente controlado. Ya hay 16 hectáreas en el valle cubiertas con invernaderos plásticos importados desde Almería, España. Las mallas antivectores incrementaron el precio de sus productos en 30%, pues certifican que el cultivo crece libre de plagas. Y los rendimientos crecen en 150%, apunta Julio Santa María.
Producción de semillas de alta calidad. Especialmente de tomate y maíz. Las condiciones de la zona ya fueron detectadas por capitalistas extranjeros. La posibilidad de producir todo el año es aprovechada por exportadoras de semillas, que amplían su actividad de la zona central para extender su producción en invierno. Grandes firmas arriendan terrenos o compran para desarrollar semillas y exportar a Holanda, Francia, Japón y Estados Unidos. Ofrecen asistencia técnica a agricultores locales para producir, con el compromiso de que después se las vendan, estableciendo programas de inversión y producción. Junto con asegurar flujos de caja a los agricultores, la actividad demanda mano de obra muy capacitada. En los últimos tres años se han instalado 7, siguiendo los pasos de la primera inversión, en 2003, que alcanzó el US$ 1 millón.
Julio Santa María
Director de la Asociación de Agricultores de Arica.
"La nueva región no nos servirá de nada si las políticas públicas hacia nuestra actividad no cambian".
Daniel Chipana
Presidente de la Comunidad de Aguas Canal Azapa (Comca)
"En cinco años, hay que cambiar la mentalidad, producir sin químicos, profesionalizar, especializar la mano de obra y reconvertir productos".
Ana Rojas
Seremi de Agricultura
"Debemos dedicarnos a cultivos de mayor rendimiento, comprobadamente inocuos. Avanzar en la calidad y trazabilidad de la producción requiere un trabajo mancomunado del sector público y privado".
"Estamos a punto de consolidarnos como la despensa invernal de Chile y tenemos el potencial de producir todo el año, pero de nada nos sirve si no tenemos seguridad para invertir", agrega Santa María.
La Presidenta Bachelet, al promulgar la ley que creó la región, planteó la solución: una planta desalinizadora de agua de mar que implica aumentar a US$ 46 millones el plan hídrico del ministerio de Obras Públicas.
La segunda gran revolución
A su clima siempre privilegiado, que permite cosechar todo el año, Arica y Parinacota suman una incipiente nueva revolución productiva que puede tener un impacto tan profundo como el que vivió en décadas pasadas, al tecnificar su regadío.
Además de las 1.200 hectáreas con olivos que le gan dado fama a las aceitunas de Azapa, incluso en el exterior, ya en los últimos 30 años, la inversión pública y privada en riego permitió triplicar la producción especialmente en 2 mil hectáreas dedicadas al tomate, pimiento morrón y zapallo italiano.
El decano de la facultad de Agronomía de la Universidad de Tarapacá, Eugenio Doussoullin, destaca que si antes una hectárea se regaba con 10 mil m3 por temporada (8 meses), hoy sólo ocupa 3 mil. "Eso ha permitido maximizar el uso del agua para darle un valor agregado", aseveró.
Otro paso fue el persistente combate contra los últimos focos nacionales de mosca de la fruta, concentrados en el valle. La erradicación de la plaga permitió acceder sin problemas al resto del país, convirtiéndose en el abastecedor invernal del centro de Chile. También planteó posibilidades de exportar no sólo a países vecinos, sino incluso a Estados Unidos, la UE o Asia.
Pero para conseguirlo tienen nuevos desafíos que se llaman buenas prácticas agrícolas, producción orgánica e incorporación de nuevas tecnologías productivas que permitan sacar provecho del clima (carente de heladas, una temperatura promedio de 18° C y una alta radiación solar) para producir todo el año.
Daniel Chipana, presidente de la Comunidad de Aguas Canal Azapa (Comca), señala que esos desafíos los tienen claro todos los agricultores. La entidad distribuye a 1.300 regantes las aguas desviadas de la hoya hidrográfica del Lauca, en el altiplano, y las superficiales que escurren por la cuenca del río San José y que son captadas a través del canal Lauca-Azapa.
"En cinco años, hay que cambiar la mentalidad, producir sin químicos, profesionalizar y especializar la mano de obra y reconvertir productos. Hay que buscar aquellos que se puedan exportar al mundo, porque lo impagable es el clima", dice.
Y, por supuesto, está el tema del agua.
Riesgo de colapso
Que en el desierto más árido del mundo el agua sea escasa no es novedad. Pero eso mismo obliga a cuidar el recurso. A lo largo de 22 kilómetros del valle de Azapa, subterráneamente, desde el sector Cabuza hasta el litoral, se extiende la reserva costera de agua de mejor calidad de la nueva región (unos 300 millones de m3).
Junto con sostener la agricultura de Azapa, el acuífero abastece de agua potable a Arica. Pero su mala gestión lleva a que hoy la napa esté en el mismo riesgo de colapsar que en 1998, cuando Arica sufría racionamiento en la distribución domiciliaria. Fue en ese momento en que se frenó la expansión urbana y se prohibió perforar un solo pozo o plantar una hectárea más en el valle.
El propio ministro de Obras Públicas, Eduardo Bitran, considera que éste es el tema crucial para el desarrollo de la nueva región, puesto que el acuífero no sólo sustenta la agricultura sino que es el principal abastecedor de agua potable de Arica.
Desde hace ya años que en la zona están luchando por un embalse que permita acumular las aguas que durante 'el invierno boliviano' (febrero) se van directo al mar por las crecidas de los ríos Lluta y San José.
Hasta ahora, los planes de riego no lo contemplan. Sin embargo, la Presidenta Bachelet, cuando firmó la ley, anunció que se construiría una planta desalinizadora. Pero ésta no es vista como una solución definitiva. La promesa deja muchas dudas, pues aún no se han mencionado los plazos ni las formas de financiamiento de la obra.
Desde el punto de vista agrícola, el principal beneficio sería disminuir la presión sobre el acuífero de Azapa, ya que debería liberar los más de 400 litros por segundo que se extraen de ella para agua potable.
Sin embargo, la experiencia con una anterior planta desalinizadora que opera en Lluta señala que no necesariamente será así. Aguas del Altiplano sigue prefiriendo al acuífero de Azapa como principal abastecedor.
A pesar de las medidas de 1998, la presión sobre el acuífero sigue aumentando.
Y uno de las causas ha sido el desarrollo agrícola. La rentabilidad que genera la eficiencia en el riego estimula nuevas perforaciones de pozos y en los últimos 10 años se han plantado otras 500 hectáreas en el valle. Peor aún, el artículo 4 de la ley que modificó el Código de Aguas permite regularizar derechos de explotación del recurso ejercidos de hecho. Así, unos 800 litros por segundo esperan ser regularizados. Si eso se suma a la explotación ya legalizada, se más que duplica la capacidad de recarga del acuífero. Ello puede provocar su colapso.
Más aún, se teme que Arica esté en un ciclo de sequía y los agricultores ya ven con inquietud cómo desciende el nivel de los pozos. Julio Santa María dice que no entiende cómo la autoridad hizo la vista gorda a la perforación ilegal de pozos y a la expansión agrícola que se suponían congeladas.
Por eso, agricultores y el mundo académico coinciden en que la planta desalinizadora será insuficiente si no viene acompañada de un plan integral de gestión del agua en la zona desértica y de una política de subsidio a la desalinización del agua de mar.
Existen, además, otras fuentes de abastecimiento que podrían utilizarse.
Para la Asociación de Agricultores es necesario activar los pozos instalados en 1992 en el altiplano. "Sólo hay razones políticas para no hacerlo", reclama Santa María.
Ante la oposición de comunidades aimaras, el MOP desechó por el momento explotar el acuífero del altiplano, de un volumen estimado de 45 mil millones de m3.
Pero Santa María advierte: "Nadie va a arriesgar su capital, si el destino del recurso hídrico es tan incierto".
Alimentos todo el año
Lluta, Azapa y Camarones concentran el 82% del área cultivada con frutas, hortalizas y olivos de la hasta hoy I Región. Son cerca de siete mil há, la mitad en el valle de Azapa, la principal zona agrícola al norte de Copiapó. Desde allí se venden al año 70 mil toneladas de tomate, 30 mil de pimentón, 22 mil de aceituna y 14 mil de mango. Según la Asociación de Agricultores de Arica, que agrupa a 80 productores medianos y grandes, sólo el tomate implica ventas por $35 mil millones.
Las actividades "estrella"
Cultivo bajo ambiente controlado. Ya hay 16 hectáreas en el valle cubiertas con invernaderos plásticos importados desde Almería, España. Las mallas antivectores incrementaron el precio de sus productos en 30%, pues certifican que el cultivo crece libre de plagas. Y los rendimientos crecen en 150%, apunta Julio Santa María.
Producción de semillas de alta calidad. Especialmente de tomate y maíz. Las condiciones de la zona ya fueron detectadas por capitalistas extranjeros. La posibilidad de producir todo el año es aprovechada por exportadoras de semillas, que amplían su actividad de la zona central para extender su producción en invierno. Grandes firmas arriendan terrenos o compran para desarrollar semillas y exportar a Holanda, Francia, Japón y Estados Unidos. Ofrecen asistencia técnica a agricultores locales para producir, con el compromiso de que después se las vendan, estableciendo programas de inversión y producción. Junto con asegurar flujos de caja a los agricultores, la actividad demanda mano de obra muy capacitada. En los últimos tres años se han instalado 7, siguiendo los pasos de la primera inversión, en 2003, que alcanzó el US$ 1 millón.
Julio Santa María
Director de la Asociación de Agricultores de Arica.
"La nueva región no nos servirá de nada si las políticas públicas hacia nuestra actividad no cambian".
Daniel Chipana
Presidente de la Comunidad de Aguas Canal Azapa (Comca)
"En cinco años, hay que cambiar la mentalidad, producir sin químicos, profesionalizar, especializar la mano de obra y reconvertir productos".
Ana Rojas
Seremi de Agricultura
"Debemos dedicarnos a cultivos de mayor rendimiento, comprobadamente inocuos. Avanzar en la calidad y trazabilidad de la producción requiere un trabajo mancomunado del sector público y privado".
















me parese muy bien que ...
me parese muy bien que esten produsiendo + alimentos para la region y no solamente para ella si no que tambien para todo chile y al alimentar chile va desaparesiendo mas y mas los problemas alimentisios,no me refiero a la obesidad si no la desnutricion,y espero que dia a dia cresca + esta produccion de alimentos
me despido con muxo orgullo de mi region y pais .
dominicke miranda cortes.13 años