A pesar de que la proporción de poblaciones de peces que la FAO considera sobreexplotadas o agotadas ha permanecido estable durante los últimos 15 años, el estado de determinadas especies migratorias y de alta mar es motivo de seria preocupación, según advierte el informe El estado mundial de la pesca y la acuicultura, SOFIA, por sus siglas en inglés.
De todas las especies de peces controladas por la FAO, el 25 por ciento resultan o sobreexplotadas (17 por ciento), agotadas (7 por ciento) o recuperándose tras una fase de agotamiento (1 por ciento. Estas cifras han permanecido básicamente estables durante los últimos 15 años. Sin embargo, el estado de las poblaciones de algunas especies que se pescan total o parcialmente en zonas de alta mar -fuera de las jurisdicciones nacionales- es motivo de gran preocupación. En particular las denominadas “especies transzonales”, que atraviesan regularmente las fronteras marítimas nacionales y las aguas internacionales, así como los tiburones oceánicos altamente migratorios.
Mas de la mitad de los tiburones migratorios y el 66 por ciento de las poblaciones de peces transzonales y de alta mar se encuentran sobreexplotados o agotados, según el informe. Aquí se incluyen especies como la merluza blanca, el bacalao del Atlántico, el mero, el pez reloj anaranjado, el tiburón elefante y el atún rojo. Aunque estas especies representan tan solo una pequeña parte de los recursos pesqueros mundiales, son un indicador clave del estado de gran parte del ecosistema oceánico”, aseguró Ichiro Nomura, Director General Adjunto de la FAO al frente del Departamento de Pesca.
El informe SOFIA indica además que el control de las capturas en alta mar es inadecuado, con estadísticas que cubren únicamente áreas muy amplias. Ello hace muy difícil poder evaluar con exactitud el estado de determinadas especies y gestionarlas de forma responsable. Puntos principales del informe SOFIA El 52% de los recursos se encuentra plenamente explotado, lo que significa que han alcanzado o están muy cerca de su nivel máximo de producción sostenible. El 20% está moderadamente explotado. El 17% se encuentra sobreexplotado.
El 7% está agotado. El 3% está infraexplotado. El 1% está recuperándose tras una fase de agotamiento. La pesca de captura ha alcanzado la cifra récord de 95 millones de toneladas anuales, con 85,8 millones de toneladas procedentes de pesquerías marinas y 9,2 de la pesca en aguas continentales. En conjunto, la producción mundial de pescado (capturas en el mar y aguas continentales más la acuicultura) suma 141,6 millones de toneladas anuales. De ellas 105,6 millones de toneladas (el 75 por ciento) se destina directamente al consumo humano, mientras que el resto se utiliza para productos no alimentarios, como la harina de pescado (para consumo animal) y aceite.
La acuicultura continúa siendo el sector alimentario de más rápido crecimiento en el mundo, con una producción de 47,8 millones de toneladas anuales, frente al estancamiento de la pesca de captura. Mientras que en 1980 tan solo el 9 por ciento del pescado para el consumo humano procedía de la piscicultura, hoy en día este porcentaje alcanza el 43 por ciento. El comercio mundial ha alcanzado un nivel récord, con exportaciones por valor de 71 500 millones de dólares EE.UU., lo que supone un incremento del 23 por ciento respecto al año 2000.
Fuente: FAO Roma.















