BUENOS AIRES .-La asociación que reúne a la mayor parte de los ganaderos argentinos comenzó una huelga de 15 días por los controles de precios y las restricciones a las exportaciones de carne vacuna, en medio de las gestiones del gobierno por superar los conflictos con el sector agropecuario.
La protesta no repercutió en el Mercado de Hacienda de Buenos Aires, el mayor del país, “pero se va a sentir mucho a partir del miércoles,” aseguró Jorge Srodek, directivo de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP). "Se va a reducir la entrada de hacienda al ente concentrador para el miércoles, a no ser que comience a llegar ganado del Ejército u otras cosas que puede hacer el gobierno” para abastecer al mercado, comentó.
Al Mercado de Hacienda, situado en el barrio porteño de Liniers, ingresaron hoy 4.988 cabezas de ganado vacuno, una cantidad algo por encima de lo normal para los días lunes. El año pasado, para moderar el impacto de una huelga patronal de todo el sector agropecuario, el gobierno ordenó al Ejército que vendiera parte de la cabaña que tiene para su propio consumo. CARBAP, que reúne al 80% de los ganaderos argentinos, decidió la semana pasada no vender ni movilizar su producción durante 15 días a partir de hoy, en rechazo a los controles de precios que impone el gobierno en el afán por frenar la inflación, entre otras políticas oficiales.
Los ganaderos, que además quieren que se levanten las trabas a las exportaciones cárnicas, se salieron así de las negociaciones con las que el gobierno y las otras cuatro entidades agropecuarias acordaron el viernes pasado una serie de medidas para superar los conflictos. Entre otras medidas, se acordó dar “prioridad” a la normalización del mercado ganadero, en base a que los precios al consumidor no los forman únicamente los ganaderos, por lo que habrá controles en otros eslabones de la cadena. En este sentido, las autoridades mantienen conversaciones con las asociaciones de empresas frigoríficas y de distribuidores de carne de vacuno, a los que los ganaderos culpan de quedarse con una parte desproporcionada de la renta del sector.
El gobierno se comprometió a la “inmediata” puesta en marcha de un “plan ganadero” y a liberar la exportación de vacas en un plazo de 90 días, además de otras medidas beneficiosas para productores de trigo, entre otras medidas pactadas el viernes. En los últimos meses, hubo dos huelgas comerciales realizadas por productores agropecuarios en rechazo a la intervención estatal en los mercados del maíz y el trigo y por las restricciones a la exportación de carne vacuna, de la que Argentina es el tercer vendedor mundial.















