Estudio cofinanciado por la cartera del agro a través de FIA y ejecutado por pequeños agricultores, determinó que dicho aceite presenta elevados contenidos de ácido oleico que reducen el colesterol y antioxidantes, lo que permitirá que pueda ser comercializado con valor agregado.
Como un producto de elite y con amplias posibilidades de ser exportado a los mercados más exigentes, se proyecta el aceite de oliva producido en el Valle del Huasco, Región de Atacama, gracias a las cualidades nutricionales que determinó un estudio cofinanciado por el Ministerio de Agricultura a través de FIA.
El proyecto, ejecutado por pequeños agricultores de la zona y respaldado por INIA y el Programa Territorial Integrado (PTI) de Huasco, reveló que este aceite presenta niveles de ácido oleico superiores al 76%, ?cifra que está en los rangos superiores registrados en el mundo?, lo que es fuertemente valorado a nivel médico por sus propiedades para reducir el colesterol.
Además, las variedades de la zona presentan altos niveles de antioxidantes naturales, también con excepcionales beneficios para la salud.
Verónica Arancibia, ingeniero en alimentos y asesora técnica del estudio, aseguró que las variedades tradicionales del Huasco, tipo sevillano y manzanilla chilena, "presentan excelentes características nutricionales y sensoriales como para definir al aceite de oliva dentro de un producto de calidad nutracéutica excepcional".
Cerca del 20% de la producción nacional de aceite de oliva se genera en el Valle del Huasco, lo que corresponde a 150.000 litros anuales. Hay 1.400 hectáreas plantadas con olivos; 300 productores ?todos pequeños y medianos? y nueve plantas de proceso.
"Con este estudio, se buscó comprobar las propiedades organolépticas y químicas del aceite de oliva que son valoradas por los consumidores y que permitan la caracterización y diferenciación de aceites de oliva producidos en el valle del Huasco, generando con ello mayor competitividad, a través de un producto extra virgen diferenciado, con mayor valor agregado", explicó Rodrigo Vega, director ejecutivo de FIA.
Potencial exportador
Se espera que estos resultados posibiliten que se genere una denominación de origen con variedades de más de 400 años, lo que transformará la zona como la única oleica del país con tales características. Esto permitiría que el producto se posicione como uno de elite y que llegue a los mercados de exportación más exigentes.
Hoy las ventas al exterior desde el valle son incipientes y están en la fase de envío de muestras, habiéndose concretado sólo envíos puntuales a Costa Rica y Ecuador. "Las perspectivas a futuro son consolidar la producción oleícola mediante la denominación de origen, incrementar la superficie cultivada e impulsar las exportaciones", agregó Rodrigo Vega.
El apoyo a este estudio se enmarca dentro de las acciones que ha realizado el Ministerio de Agricultura por incentivar y consolidar la industria olivícola nacional. Este trabajo se inició en 1995, cuando FIA actuó como coordinadora del Programa Nacional de Desarrollo Olivícola impulsado por el Minagri.
Éste programa tuvo como objetivo promover el desarrollo olivícola y coordinar a nivel ministerial acciones que permitiesen aprovechar las capacidades institucionales y el instrumental de fomento disponible en el país, para enfrentar los desafíos que enfrentaba el rubro en Chile.
Su ejecución fue clave para que la superficie cultivada a nivel nacional con olivos, en 10 años, se cuadruplicara (hoy llega a 12.000 hectáreas) y que el aceite de oliva hoy se posicione como un producto de exportación emergente, con ventas que a noviembre de este año llegan a los US$ 4,6 millones.
Junto con ello, FIA ha apoyado una serie de estudios y proyectos orientados al mismo fin: potenciar a esta industria que hoy se concentra principalmente en las regiones de Coquimbo (2.646 ha), de O?Higgins (2.720 ha) y del Maule (2.972 ha.).
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