Según FAO, la agricultura orgánica ha dejado de representar un tipo de agricultura que solamente se practica en paises desarrollados, ya que en la actualidad se extiene progresivamente por todo el mundo: en 120 países, 30 millones de hectáreas se cultivan orgánicamente, lo que representa un mercado de 40 mil millones de dólares anuales. Un modelo mundial de producción agrícola sugiere que la seguridad alimentaria de toda la población del planeta podría ser garantizada por métodos de producción orgánicos, ni más ni menos que lo hace la agricultura convencional pero con mucho menos daño ambiental. En consecuencia, FAO llama a los gobiernos del mundo a incorporar políticas explícitas de desarrollo agrícola orgánico para articularlas con el resto de sus políticas agrarias y de superación de la pobreza.El Codex Alimentarius define la agricultura orgánica como "un sistema holístico de gestión de la producción que evita el uso de fertilizantes sintéticos, pesticidas y organismos genéticamente modificados, minimiza la polución del aire, suelo y agua, y optimiza la salud y producitividad de comunidades interdependientes de plantas, animales y seres humanos". Según FAO, el mayor valor de la agricultura orgánica reside en su uso de fuentes energéticas que no consisten en combustibles fósiles y en su mayor dependencia de activos de tipo exclusivamente local.
Más detalles aqui.















