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¿Están en riesgo los bosques?

Enviado por Fbalcells el 07/06/2007 a las 9:40
MACARENA DE CEA COVACICH

"Conaf no proporcionó el apoyo solicitado porque el período de incendio había terminado", alega Sergio Vergara en una carta publicada en El Mercurio el 30 de mayo pasado. En ella denunciaba la ausencia de la Corporación Nacional Forestal en un importante incendio que afectó, la semana del 22 al 26 de mayo, a la zona precordillerana de Potrero Grande, en la Séptima Región, lugar donde él tiene 2.000 hectáreas de bosque nativo.

La Conaf no se demoró en contestar y, al día siguiente, Luis Martínez, gerente de protección contra incendios de la institución, decía: "Los incendios forestales no pueden tratarse como una temporada de playas y piscinas que se inicia y termina en una fecha determinada. El concepto que aplica la Conaf es de 'períodos de mayor probabilidad de ocurrencia de incendios forestales', que corresponde a los meses entre noviembre y mediados de abril'.

La respuesta, que aludía a que en "temporada baja" se desmantelan las brigadas de combate de incendios, no trajo gran conformidad a los afectados. Más allá de esta situación puntual, quedan dudas respecto de qué tan protegidos están los bosques en nuestro país en otoño invierno.

ERROR DE CÁLCULO

Para la Conaf este año seco ha sido especial. Tradicionalmente organizan su labor de acuerdo a los períodos que definen como más vulnerables, usualmente primavera y verano, pues son épocas en que el clima, por el calor y la natural falta de lluvias, y las vacaciones, por la irresponsabilidad de los turistas en el manejo del fuego, se vuelven determinantes para definir esta situación.

Finalizadas las épocas de riesgo, las brigadas eran dadas de baja. Martínez es tajante en dar las razones para eso: "dado que la probabilidad de incendios es muy baja, nosotros tenemos que ser eficientes en el gasto". Por eso es que en época peak tienen 74 brigadas permanentes –que pueden llegar a trabajar hasta en 20 fuegos en forma simultánea–, mientras que en invierno bajan a cero.

Pero este otoño ha sido especial. La escasa lluvia caída mantuvo el riesgo más alto de lo habitual para esta época del año. Algo se había previsto y fue por esa razón que en lugar de despedir a todas las brigadas decidieron mantener 3 en la región de Valparaíso y 2 en la de O'Higgins, hasta el 15 de junio. Con eso se pretendía cubrir la zona de Valparaíso al Maule que están entre las más complejas, si de fuegos se trata.

Las previsiones fueron acertadas en cuanto a que existían mayores riesgos de incendio por las condiciones climáticas actuales. Sin embargo, parece que Conaf erró en el cálculo en cuanto al equipamiento que destinó. Esta sería la explicación que dan para la inasistencia de brigadistas al incendio que puso en jaque 2.000 hectáreas de bosque nativo –se quemaron del orden de 200 há–, en el caso de Vergara. Lo que provoca su enojo y las ácidas críticas.

"Al parecer la preocupación de la Conaf por los bosques nativos es sólo un doble estándar, un discurso. Así se demuestra si cuando se están quemando no llegan", señala Vergara.

La institución gubernamental se escuda en que en ese momento ocurrían otros tres incendios, dos en el Maule y otro en Rancagua y, cuando eso sucede, la forma que ellos tienen de actuar es evaluando los riesgos y perjuicios que cada evento implica.

Es lo mismo que hacen en verano cuando se encuentran con 14 o hasta 20 incendios al mismo momento. En el caso que acusa Vergara, se privilegió acudir a apagar el fuego que afectaba la reserva de la roblería Los cobres de Loncha, en la Región de O'Higgins, que está en manos de Conaf.

Bajo estas condiciones Martínez enfatiza: "No podíamos actuar simultáneamente en todos. Tampoco podíamos tener a estas alturas del año todas las brigadas funcionando, porque como tradicionalmente en esta fecha tenemos pocos incendios, no se justifica tener personal inactivo".

Pero Vergara piensa que las razones de su ausencia son otras.

Según él ha hablado con integrantes de organizaciones ecologistas y ellos le han contado la situación que vive Conaf. "Tienen los helicópteros y aviones parados porque no tiene ni plata para la bencina", dice y agrega: "si es así podrían habernos dicho. Si era por apagar el incendio nosotros no hubiéramos tenido problemas en poner ese dinero". Y más categórico es con la pregunta dónde está la plata si Conaf cuenta con 7 millones de dólares para la protección de bosques (esto incluye prevención y control de fuego).

No entiende por qué tuvo que actuar con sus propios medios durante 2 días y 2 noches para apagar el fuego en su predio y dos más para ayudar a extinguirlo en el de sus vecinos, si existe una institución del Estado que trabaja para ello y cuenta con un presupuesto para hacerlo.

En Conaf saben que no pueden estar en todos los focos incendiarios y por eso responden, destinan buena parte de los recursos, a la prevención de los siniestros. De hecho, este año, en comparación con el promedio de los 5 anteriores, se ha reducido en 26% la superficie quemada y en 23% el número de siniestros.

Por eso creen que es ahí donde deben atacar y pueden no estar equivocados si se considera que sólo hay dos formas de comenzar el fuego: por acción u omisión de la mano humana o por causas de la naturaleza, como una tormenta eléctrica. De estas últimas no ha habido en el último tiempo por lo que no dudan al culpar a una persona que con descuido no apagó bien una pequeña fogata y esta se propagó hasta quemar 100 o 500 hectáreas. Y así es como ocurre en la mayoría de los incendios, dicen.

"Si el clima sigue como hasta ahora, la Conaf debería ayudarnos a convencer a los incendios que su temporada terminó el 30 de abril", decía Vergara en su carta al diario.

Conaf no descarta que a futuro, bajo las nuevas condiciones climáticas, se tomen nuevas medidas para enfrentar los incendios fuera de período. Ya lo hicieron este año al extender el tiempo de riesgo al 15 de junio.

Sin embargo, su línea se mantendrá en la idea de la prevención y Martínez es claro en eso. Lo de ellos, insisten, es cuidar los bosques de nuestro país.

Para Vergara esta definición de principios de Conaf no está tan clara y vuelve a preguntar ¿cuántas miles de hectáreas de bosque nativo están en riesgo en Chile?

También queda pendiente por responder ¿quién es el encargado de apagar los fuegos que ocurren en esta época en los campos o bosques? Y, si el encargado es bomberos. ¿Cómo lo hacen si están apagando varios incendios en ese momento?

La discusión no acaba, los incendios tampoco.
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