Prácticamente todos los factores alcistas se habían conjugado en el mercado, pero a principios de diciembre cayó a un mínimo de seis años y medio.
Hace apenas un año el debate sobre el precio de los granos era simple: ¿Qué tan alto es alto?
Prácticamente todos los factores alcistas se habían conjugado en el mercado: una enorme demanda mundial por granos, acumulación de inventarios por parte de los Gobiernos y el temor al clima ante sequías, tormentas e inundaciones.
La ansiedad ante una posible escasez de oferta impulsó también a otras materias primas, especialmente a los metales industriales, ya que China e India incrementaron rápidamente su interés en estos recursos en su carrera para transformar y modernizar sus economías.
El ingrediente final para la "tormenta perfecta", que llevó los precios de las materias primas a la estratosfera fue un tsunami que movió a Wall Street y a otros especuladores a participar del auge de las cotizaciones, frustrados por el estancamiento de los rendimientos de bonos y acciones.
El índice de referencia ReutersJefferiesCRB, que mide 19 futuros de materias primas, cotizó a 358,71 el 31 de diciembre del 2007, con un alza anual de un 17%.
El CRB subió otro 32% al 3 de julio del 2008, para alcanzar un récord de 473,97. Luego, en un parpadeo, todo terminó.
El índice comenzó a bajar y a principios de diciembre cayó a un mínimo de seis años y medio de 208,58, un 56% menos que sus máximos de mediados del verano boreal.
La crisis económica mundial ligada a una sequía del crédito bancario, la sangre de todos los mercados, sacudió a Wall Street pero también se ensañó con las materias primas, eventando burbujas a diestra y siniestra.
"Un excelente comienzo y un final inesperado", según la descripción de Rich Feltes, director de MF Global Research en Chicago.
Demanda
El oro había cotizado por encima de US$1.000 por onza. El trigo estadounidense se negoció por encima de los US$25 por bushel por una baja de las existencias de trigo a un mínimo de 60 años.
Las inundaciones en la zona central llevaron al maíz sobre US$7 por bushel, el triple del precio promedio de las últimas décadas. En julio, el petróleo se acercó a US$150 por barril.
"La principal influencia negativa sobre todas estas materias primas viene del lado de la demanda, por la enfermedad de la economía", dijo Bill O'Neill, director gerente de Logic Advisors LLC y ex jefe de investigación en materias primas de Merrill Lynch.
La pregunta para el próximo año: ¿Qué tan bajo es bajo? "En la medida en que nos adentremos en el 2009 una pregunta importante será ¿Volverá el dinero de los fondos?", dijo O'Neill.
"Las materias primas no serán un índice líder", añadió, apuntando en su lugar al Producto Interno Bruto (PIB).
"La economía debe cambiar su rumbo primero. Tiene que haber una justificación para un alza del PIB para que mejore la demanda por materias primas y los inversores se sientan cómodos volviendo", añadió.
Otro factor que tendrá una enorme influencia en si se recuperan los precios de las materias primas es la tasa de cambio del dólar. Un dólar débil, por ejemplo, abarata las exportaciones de granos estadounidenses.
"El dólar estadounidense, al menos a comienzos de año, seguirá apoyando a todos los mercados de materias primas", dijo Bill Lapp, presidente de la consultora Advanced Economic Solutions.
Reuters/La Tercera
















