Un sabor amargo tomaron las negociaciones que sostienen los productores de remolacha con la industria azucarera. A tal punto, que la Federación Nacional de Productores de Remolacha, que preside Jorge Guzmán, hizo un llamado a los agricultores a no firmar los contratos definitivos que está proponiendo la empresa.Tras una reunión ampliada realizada el 7 de junio pasado, en Chillán, y después de conocerse la oferta final de Iansa de US$ 50 dólares la tonelada, los remolacheros manifestaron su desacuerdo con el precio.
Para ellos el valor mínimo por su producto en la temporada 2007/2008 es de US$ 55/ton o en su defecto US$ 50/ton, pero sin el habitual descuento a colas y coronas.
La estrategia, que rubrican también los dirigentes Jorge Uslar y Fernando Serrano, es esperar la reacción de la empresa.
"Confiamos en que los controladores de Iansa (EDF/MAN Sugar) no vengan a Chile a eliminar el cultivo de la remolacha, ni a cerrar las plantas industriales, que son fuente fundamental en la economía agrícola de una vasta zona del centro–sur del país".
Con el precio ofrecido por Iansa, señalan los dirigentes remolacheros, la superficie sembrada en el país no superaría las 18.000 hectáreas, con lo cual no se cumplirían la expectativas de la empresa ni las necesidades de azúcar chilena, que se logran con más de 30.000 hectáreas.
Reconocen que la oferta de US$ 50/ton de remolacha es superior al precio que se ofreció en la temporada anterior, US$ 47/ton, pero alegan que la fuerte alza de los insumos (fertilizantes, electricidad y combustibles) y la baja sostenida del tipo de cambio, deja al cultivo con una rentabilidad inferior.
Versión de Iansa
'Se ha hecho el mejor esfuerzo de parte de Iansa. Efectivamente ofrecimos un 15% de aumento en el precio superior al promedio de los últimos seis años. Es importante destacar que esta oferta no sólo se refiere a un precio, sino a una política de plan de contratación de remolacha', señalaron en Empresas Iansa.















