En 2004 vendió US$ 1.238 millones y en los últimos tres años las importaciones niponas han crecido 44 por ciento.
El mercado japonés de los alimentos representa ventas a nivel mayorista por alrededor de US$ 208 mil millones anuales, según estimaciones para el año comercial 2004 dadas a conocer por el Consulado de EE.UU. en Osaka. De esa cifra, las importaciones alcanzaron unos US$ 50 mil millones, lo cual demuestra el atractivo que ese país tiene para los proveedores internacionales.
Pese al enorme tamaño del mercado nipón, sus importaciones de alimentos representan sólo el 11% del total de compras que realiza desde el exterior, en todo tipo de bienes, y el 1% del PGB, por lo que esta actividad es relativamente marginal para ellos.
En cambio, para Chile, que ha iniciado tratativas para establecer un acuerdo de libre comercio con los japoneses, su mercado es uno de los de mayor proyección. Tanto por el nivel absoluto de sus compras, como por la tradición de los consumidores de adquirir una amplia variedad de alimentos de alta calidad, muchos de los cuales nuestro país está en condiciones de ofrecer y ha desarrollado por muchos años.
Las exportaciones de alimentos nacionales a Japón han estado presentes desde siempre en los flujos de comercio de ambos países. En 2004 Chile se ubicó en el décimo lugar del ranking entre los proveedores de Japón, con US$ 1.238 millones, de acuerdo con cifras publicadas por la Oficina de Jetro (Japan External Trade Organization) en Santiago.
Es superado levemente por Brasil, que ocupa el noveno lugar, con sólo US$ 61 millones más. Pero también se encuentra relativamente cercano al quinto proveedor que es Dinamarca. La distancia es de sólo US$ 415 millones, cifra bastante exigua, si se tiene en consideración que las exportaciones chilenas de alimentos al mundo serán este año de poco más de US$ 8 mil millones.
Estados Unidos es el principal exportador de estos productos a Japón. Representa el 23% del total de las compras. En los últimos tres años las importaciones desde ese origen se han mantenido relativamente estabilizadas, con valores entre US$ 11 mil y US$ 12 mil millones.
En segundo lugar está China, con el 15% del mercado y con una tendencia creciente en sus envíos. La tasa de expansión ha sido de 28% en el último trienio. En ese mismo lapso, las importaciones de origen chileno han crecido 44%. La tasa de expansión de las importaciones japonesas desde los 10 principales proveedores ha sido de 21%.
El esperado TLC
Con estas cifras, no es difícil proyectar que Chile continuará escalando posiciones en los próximos años. Para ello, sin duda que un acuerdo de libre comercio sería fundamental.
Los 5 principales proveedores de alimentos de Japón, que integran, además de los nombrados Australia, Canadá y Tailandia, se caracterizan por estar cercanos a Japón o por tener rutas expeditas con ese país. El acuerdo comercial que suscriba Chile y Japón deberá tener como objetivo acortar esas distancias, a través de una rebaja de aranceles que permita un mayor grado de competitividad respecto de esos proveedores.















