Compuestos clorados constituyen uno de los contaminantes más difíciles de tratar. Abundan en la industria de la celulosa, cuyos riles contienen compuestos de este tipo que, cuando se salen aunque sea levemente de estándares, producen efectos mortales masivos en la fauna de los rios y lagos en los cuales se vierten. En Chile sabemos de eso.Se trabaja desde hace tiempo con bacterias que metabolizan este tipo de químicos que contienen cloro. Y se usan incipientemente en el tratamiento de las aguas servidas de las industrias de la celulosa y otras industrias. Pero, lo poco que se sabe de ellas, hace poco confiables a estas bacterias.
Entran investigaciones recientes de científicos de la Universidad de Cornell, reportadas con más detalle AQUÍ. Un proyecto de más de 381 mil dólares financiado por las FFAA norteamericanas (las que deben limpiar muchos sitios contaminados) está permitiendo investigar cómo opera en detalle la bacteria Dehalococoide etenógene. Ella parece trabajar mejor cuando se encuentra en nichos ecológicos junto con otras bacterias que no son bien conocidas aun. Tampoco se entiende bien por qué a veces parece deasactivrse sin razón aparente. Tampoco por qué parece energizarse con la presencia de ciertas vitaminas. En fin, el proyecto promete resolver todas estas interrogantes y terminar contando con un maquina de disponer de cloro más confiable.
No me termina de impresionar la confianza de los gringos en la investigación científica.















