La Segunda
Las economías en desarrollo como la chilena están más preocupadas, pero a la vez más optimistas a la hora de resolver los problemas del cambio climático tomando medidas concretas al respecto. Los proveedores de energía tienen la oportunidad de innovar para ganar consumidores.
Los consumidores de economías en desarrollo están más preocupados y son más proclives a tomar acciones para detener el cambio climático en comparación con las economías desarrolladas, de acuerdo a un estudio global realizado por Accenture.
En este sentido, el 95% de los consumidores chilenos afirmó estar extremadamente preocupado por el cambio climático y un 94% consideró que este problema impactará directamente en sus vidas.
Asimismo, la mayoría de los chilenos que participaron en el estudio dijo estar comprometido a actuar de manera individual para reducir los efectos del cambio climático.
Entre las acciones concretas más recurrentes destacan: apagar aparatos eléctricos cuando no están en uso (93%); reducir el uso de aire acondicionado en el hogar (93%); comprar productos que contienen materiales reciclados (85%); evitar el uso de automóviles y preferir el transporte público (79%), reciclar papel o plástico (68%); y usar energías alternativas (21%).
Además, un arrollador 98% aseguró que se cambiaría a productos o servicios que certifiquen una reducción en el impacto al medio ambiente.
Los argentinos también son optimistas sobre el futuro, pues un 63% cree que la habilidad de los consumidores de tomar acciones concretas dará buen resultado y disminuirá los efectos del cambio climático.
Resultados globales
La preocupación por los efectos del cambio climático es una tendencia global, aunque en el resto del mundo también preponderan las economías emergentes por sobre las economías desarrolladas: un 53% de los consumidores de países emergentes dicen estar extremadamente preocupados sobre el tema, versus un 31% de los consumidores de mercados maduros.
La mayoría de los habitantes de economías en desarrollo (56%), cree que el cambio climático tendrá un impacto directo en su vida, versus un 28% que cree lo mismo en los países desarrollados. Aún así, 70% de los encuestados en países emergentes son optimistas respecto a que el problema puede ser resuelto, versus menos de la mitad (48%) de los usuarios de países desarrollados.
Las diferencias entre ambos tipos de consumidores respecto al cambio climático se refleja en la voluntad de actuar. Más de la mitad (53%) de los consumidores de países emergentes dijeron que se cambiarían de marca a un nuevo producto si se certificara que éste minimiza el daño al clima, versus sólo 24% que haría lo mismo en países desarrollados. Y un 61% cambiaría a un proveedor de energía que ofrezca menos uso de carbón, versus un 30% de los desarrollados.
“Las inversiones que apunten al bajo uso de carbón se dirigirán a los consumidores más activos y preocupados y a aquellas economías que puedan adoptar nuevas tecnologías e implementos que sean un aporte para las políticas oficiales. A menos que los gobiernos occidentales hagan algo concreto, la innovación para combatir el cambio climático mutará a China, India y Brasil. Esto refleja la multipolaridad de la economía global, pero el peligro es que el status quo de los países desarrollados se está debilitando en su habilidad para resolver y direccionar los dilemas del cambio climático” sostiene Ricardo Cerdán, Presidente de Accenture Chile.
Los consumidores necesitan más ayuda para reducir las emisiones de carbón
Las investigaciones de Accenture indican que se han abierto disparidades en los distintos países a causa de las intenciones y acciones a seguir con el cambio climático. En 2007, 89% de las personas contactadas dijeron estar dispuestas a cambiarse a compañías energéticas que ofrecieran emisiones bajas de carbón, pero en 2008, sólo un 12% de esas personas tomaría la decisión de cambiarse de proveedor de gas o electricidad.
La diferenciación entre proveedores de energía es el mayor obstáculo para la acción del consumidor. Tres cuartos de los entrevistados dijeron que su proveedor habitual de electricidad o gas natural que ofrece servicios amigables con el medio ambiente no es muy diferente a la competencia, versus un 18% que dijo que era mejor.
“El poder del consumidor puede forzar a las compañías a entregar productos y servicios que ayuden al cambio climático. Los proveedores de energía pueden entregar un excelente servicio con bajo uso de carbón”, dice Ricardo Cerdán.
El costo es el inhibidor más grande para la compra de servicios que ayuden a reducir el cambio climático. De los entrevistados, un 46% lo consideró como un factor importante. Los consumidores también buscan proveedores de energía que les ayuden a componer sus finanzas. Por ejemplo, 80% de los encuestados consideraría instalar un generador de electricidad en su hogar si pudieran pagar un monto mensual en vez de un pago inmediato.
La falta de información fue citada por el 36% de los encuestados y cerca de la mitad (49%), dijo no comprender lo suficiente acerca de cómo pueden combatir personalmente los efectos del cambio climático.
“Los proveedores de energía tienen la oportunidad de diferenciarse del resto a través de la innovación en sus servicios”, expresó Ricardo Cerdán. “Ellos pueden aprender de los fabricantes de productos de consumo, que han sido más exitosos en ganar nuevos consumidores gracias a la disponibilidad de una variedad de productos fabricados de manera eficiente y con menos carbón”.
Metodología del estudio
El observatorio de Accenture acerca de los consumidores y el cambio climático es un estudio online que incluyó a 10,733 consumidores provenientes de 22 países, entre septiembre y octubre de 2008. Los participantes fueron entrevistados en Norteamérica (1.732), Europa Occidental (4.244), Japón y Australia (1.100), así como también en economías en desarrollo de países como Brasil, Rusia, India, China, Argentina, Chile y Sudáfrica (3.657). La muestra fue representativa de la población total de los países excepto en las economías emergentes, donde se entrevistó a una muestra de la población urbana de cada país.
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