P.Orellana/K.Ríos
Diario Financiero
Al contrario de otros sectores, el balance que hacen las pequeñas viñas chilenas respecto a cómo finalizó el año 2008 es positivo.
Se trata de más de 200 viñas pymes, muchas con exportaciones que no superan el millón de dólares y con máximos que alcanzan los US$ 3 millones. Y es que respecto a 2007, el año pasado crecieron el volumen y el precio de los envíos en los 10 principales destinos de exportación.
“El ejercicio pasado fue un año en que las viñas chicas se comportaron a la par con toda la industria, creciendo en valor y manteniendo el volumen bastante estable, porque las viñas pequeñas no venden granel, sino que vino embotellado. Y en ese sentido la mayoría pudo subir sus precios”, explica René Merino, presidente de Vinos de Chile.
Catalina Parot, gerente general de Viña Corral Victoria y directora de la ruta del vino del Maule, agrega que para las viñas cercanas a la zona de la ruta, 2008 no fue un mal año.
“El valor del dólar ayudó a que los retornos fueran más interesantes y, dentro de todo, la demanda creció un poco porque con la crisis internacional se dejaron de comprar los vinos caros y empezó a aumentar la demanda de nuestros vinos”, acota.
En esa línea, Jorge López Fiallos, gerente comercial de Viña Balduzzi, comenta que las pérdidas registradas el primer semestre de 2008 fueron compensadas por el alza del dólar en el segundo semestre. Eso sí, López aclara que si bien el tipo de cambio subió, “lo hizo por la profundización de la crisis, por lo que el escenario era positivo y negativo a la vez”, sostiene.
Inversiones a la espera
Muchas viñas se prepararon para enfrentar este año y congelaron sus inversiones, como la Viña Balduzzi, que tenía planeado plantar 50 hectáreas este año. De igual manera, Patricio Middleton, gerente general y socio de Viña Montgras, cuenta que cuando partió la crisis, a fines de septiembre, tomaron la decisión de congelar sus inversiones.
“Para 2009 habíamos hecho un presupuesto 15% más bajo que en 2008. Sin embargo, antes de fin de año definimos mantener el presupuesto inicial de 600 mil cajas exportadas. Aunque sí visualizamos una caída del 10% en el precio”, sostiene.
Sin embargo, el futuro continúa siendo alentador para las pequeñas viñas chilenas. “En la crisis asiática, Chile cuadruplicó sus exportaciones a Japón, y ahora, cuando mercados como Francia, Italia y España han bajado fuertemente su producción de vino, queda un nicho para los que tenemos un precio conveniente para la gente que toma vino en su casa e incluso para los restaurantes”, asegura Merino.
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