Ximena Soto / enviada especial a Turquía
Diario Financiero
Vinos chilenos en Estambul o autos turcos en Santiago podrían ser una realidad a comienzos de 2010, siempre y cuando, la última ronda de negociaciones entre ambos países permita firmar en los próximos meses un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambas naciones.
Y en eso están los equipos negociadores a partir de ayer, en Ankara, la capital de Turquía. Allí, a las 9:30 de la mañana (hora local), los grupos de trabajo se reunieron para iniciar las conversaciones que se prolongarán hasta este viernes. Los equipos están liderados por el director de Relaciones Económicas (Direcon), Carlos Furche, y el director de Asuntos de la Unión Europea de la Subsecretaría de Comercio Exterior de Turquía, Cemaletin Damlaci.
Durante el inicio del encuentro, ambos personeros reconocieron la importancia de establecer un vínculo comercial en esta línea, considerado como una “herramienta positiva para enfrentar la crisis económica”.
En esta dirección, Furche destacó que “en este período de crisis en que las tentaciones proteccionistas surgen, es una señal positiva que dos países en desarrollo, de lugares tan distantes, tomen la decisión de considerar el desarrollo del comercio y de la inversión como parte de la solución al problema”.
Por otra parte, tanto Furche como Damlaci recalcaron que Chile es el primer país con que Turquía negocia para acordar un vínculo comercial y, en ese sentido, nuestro país es considerado como “puerta de entrada” y “plataforma de negocios” en la apuesta turca en el mercado de América Latina.
Frutas y vinos
De acuerdo a los negociadores, en esta última ronda se pretende detallar ciertos aspectos relacionados con la agricultura y la carne, así como también ultimar condiciones en torno a la exportación vitivinícola hacia Turquía.
Por esta razón, el contingente chileno cuenta con la presencia de Federico Mekis (Vinos de Chile) y Luis Mayol (SNA), quienes harán presente las necesidades de sus rubros.
Al igual que el director de la Direcon, ambos empresarios hicieron hincapié en que esta nación euroasiática no sólo tiene una relevancia geopolítica, sino que, además, presenta enormes posibilidades para el mercado chileno, considerando que Turquía tiene una población superior a los 70 millones de habitantes y un ingreso per cápita sobre US$ 10 mil.
Bajo esa lógica, Mayol subrayó que “hay que tener en consideración que Turquía es un país eminentemente agrícola, así que en esa parte no ha sido fácil la negociación”, aunque uno de los logros está en que las paltas chilenas podrán acceder al mercado turco con arancel cero. En contraste, el empresario afirmó que “respecto de las carnes, no hay nada”, aunque –optimista- dijo que los aspectos relacionados con la industria ganadera “quedarán para más adelante”.
Por su parte, Federico Mekis, si bien reconoció las dificultades que hubo al inicio de las negociaciones en cuanto a la cantidad de exportaciones de vino chilenos que podrían ingresar a Turquía, manifestó su entusiasmo respecto del posible TLC.
“Es una negociación que lleva mucho tiempo y que partió para nosotros bastante mal. Pero hemos progresado enormemente y estamos tratando que los negociadores logren convencer a la parte turca que se asimilen las condiciones europeas que obtuvimos. Eso sería muy importante para el vino chileno”, dijo Mekis.
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