Proyecto FONDEF D03I-1047 que se desarrolla, desde noviembre de 2004, en el Laboratorio de Nutrición Molecular de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Este proyecto tiene como objetivo promover el consumo de alimentos saludables, basándose en estudios científicos que demuestren sus beneficios para la salud humana, creandose así, una nueva veta para la Agroindustria Nacional.
Las dietas mediterráneas se definieron como saludables en base a las bajas tasas de mortalidad cardiovascular y altas expectativas de vida en los países con este tipo de clima.
Esta iniciativa tiene como objetivo promover el consumo de productos agroalimentarios nacionales -que forman parte de las Dietas Mediterráneas-, sobre la base de estudios científicos que demuestran sus beneficios para la salud humana.
Aunque las investigaciones realizadas muestran que no existe una dieta mediterránea única, ya que los productos varían bastante de un país a otro, se puede establecer que la Dieta Mediterránea se basa fundamentalmente en el consumo de aceite de oliva, frutas y verduras, legumbres, cereales, pescado y lácteos (que originalmente eran los provenientes de la cabra).
Investigando los componentes de esta dieta por separado se ha visto que todos ellos contribuyen a explicar la reducción del riesgo cardiovascular, así por, ejemplo, la grasa monoinsaturada del aceite de oliva, la grasa omega 3 de cadena larga propia de los animales marinos, y la grasa omega 3 de cadena mediana en los vegetales, la fibra y antioxidantes de las frutas y verduras.
A ello hay que agregar el menor riesgo de neoplasias asociadas al consumo de estas últimas. Hasta los yogures tradicionales que también son consumidos en esta dieta, presentan beneficios para la salud. Se ha visto que las bacterias del yogur actúan protegiendo nuestro tubo digestivo y mejorando la función de nuestro sistema inmune. Muchos de estos elementos actúan en forma sinérgica para proteger de los riesgos a la salud, por ello es apropiado considerarlos todos en un solo concepto de dieta, la Dieta Mediterránea, que además es bastante parecida a la dieta tradicional del campo y costas de Chile.
Para el director del proyecto, Federico Leighton Puga, nuestro país debe incentivar el consumo de frutas, verduras y legumbres, aumentar su consumo de pescados y mariscos, a al menos dos veces por semana; limitar el consumo de leche a descremada y productos fermentados, sin azúcar; disminuir el consumo de azúcar y bebidas azucaradas; y volver a los que han sido nuestros guisos y ensaladas tracdicionales.
Con estas pocas recomendaciones, sentencia Leighton, ???podríamos acercarnos a un país que no sólo tiene un estilo de vida saludable, sino también que exporta muchos de los alimentos que para esto son necesarios. Un país sano que exporta salud???.















