Autora: Carina Cabo de Donnet (Argentina) –
Patricia Aguirre, en su libro “Ricos flacos y gordos pobres”, destaca que la comensalidad está muy relacionada con el sector social al que cada uno pertenece. De esta manera, los hogares más pobres tienen una imagen del cuerpo ideal que definen como “fuerte”. Para los sectores de ingresos medios la representación dominante es el cuerpo “lindo”.
En los sectores de mayores ingresos rigen las representaciones del cuerpo “sano”,
Se puede interpretar que ideal del cuerpo fuerte no es más que una relectura de su propia imagen ya que los cuerpos de los hombres y mujeres pobres se caracterizan por su contundencia y el ideal de fortaleza parece coherente con las necesidades del trabajo, mano de obra intensiva que son las ocupaciones predominantes en este sector de ingresos.
Si el ideal está en la fuerza, los alimentos seleccionados deben ser “fuertes”; se designan así cierto grupo que se nombra también como “rendidores”: las carnes rojas, las féculas, los vinos, los picantes. La idea de fuerza rige toda incorporación fisiológica y psicológica. Pero no solo en las formas el cuerpo debe ser fuerte, también en las maneras de ser. Es que cuando se vive en el límite de la necesidad, el volumen de la comida adquiere una dimensión fundamental, sostiene la autora. Los platos deben estar llenos, debe terminarse toda la comida y las maneras de llegar a los alimentos, de servirlos, de tragarlos también deben seguir el patrón “fuerte”.
La comensalidad propia de este sector, las comidas “de olla”(guisos y sopas) tienen como característica que se comen demostrando esa fortaleza: se sirven en plato hondo, se toman de a tragos, las carnes rojas se comen a mordiscones No es una “falta de modales” , sino que son los modales correspondientes para la comida fuerte, tomada por una persona fuerte, que hace gala de su presencia con un comportamiento agresivo, que demuestra su interés por el plato y su agradecimiento a la cocinera mostrando su voracidad.
Para los sectores de ingresos medios la representación dominante es el cuerpo “lindo”, designado así sólo si es flaco, lo cual se identifica a la vez con la belleza y la salud. El principio de incorporación de la comida se representa como rica y la necesidad y función de la comida cae del lado del placer. El ama de casa no ofrece sólo comida, sino que se muestra doblemente: en el arte de cocinar y en el arte de servir. En la cocina innovadora, el sabor de los platos está antes que su volumen. Por eso recurren a la especiería de la que se registra un aumento notable incluso en los tipos de sal. Se abren a nuevos sabores de manera que pueden llegar a ser “ricos” los brotes de soja chinos o los yogures hindúes.
En los sectores de mayores ingresos rigen las representaciones del cuerpo “sano”, que también se identifica con la preocupación por estar delgados, asociada tanto a la estética como a la salud. Siguiendo este único deseo de estar delgados, los alimentos serán light, se elegirán comidas exentas de grasas y azúcares para formar platos únicos. En una mesa familiar puede haber cuatro platos individuales distintos de acuerdo con la edad, necesidad o tiempo de cada integrante de la familia. Se comparte la comida “como situación”, sin compartir la comida “como producto”.
Si los pobres, atentos a la fuerza del cuerpo, tienden a buscar productos baratos y que llenen, a medida que aumentan los ingresos se prefieren productos “sanos”, que en su sistema clasificatorio significa “que no engorden” y sean sabrosos.
















Tema de agrado
Me intereso bastante el texto leido anteriormente y me gustaria saber si podrian enviarme al mail informacion respecto de la gastronomia y la apariencia fisica
Atte.
Est. Nutricion U. Autonoma de Chile