Exhibiendo una alza de 35% en lo que va del año, y registrando la gravitante incidencia en el 1,1% que anotó el IPC de agosto, los precios de las frutas y verduras domésticas se han vuelto un verdadero dolor de cabeza para los consumidores y para el Banco Central.
Aunque en su último Informe de Política Monetaria (Ipom) la autoridad reafirmó que este fenómeno obedece a un escenario de carácter transitorio, explicados –según acota– por las adversas condiciones climáticas que ha enfrentado la agricultura durante este invierno, lo cierto es que los alimentos siguen mostrando importantes alzas en las últimas semanas.
Por lo pronto, según los datos entregados por la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), la principal alza entre las hortalizas la observa el zapallo italiano, producto que constata una aumento de 64% en el periodo descrito, alcanzando un precio máximo de $14.000 las cien unidades en la Feria Lo Valledor. Otra expansión importante es la del zapallo camote de 3ª guarda, que se elevó 61% en las últimas cuatro semanas hasta los $210 por unidad.
Esta trayectoria ascendente también la exhiben los tomates. Con una alta ponderación en el IPC, se han elevado hasta los $4.000 la caja de 18 kilos, esto es, 46% más que el 11 de agosto pasado.
En segundo término, aunque con un menor peso en la canasta total del IPC, el repollo crespo ha experimentado una subida de 28,6%, y el pimiento tipo cuatro cascos lo ha hecho en un 21,4%.















