Tras varios días de espera, finalmente la Comisión de Distorsiones decidió aplicar en forma provisoria una sobretasa a las importaciones de harina de trigo provenientes de Argentina, aunque es inferior a lo solicitado por los productores locales.
La Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), pidió en diciembre un impuesto de 30,3% para esas internaciones, pero éste se fijó en 22% y con una duración de 120 días, a la espera de recibir nuevos antecedentes, se informó.
Pese a ello, el gremio agrícola se declaró conforme con la decisión. "Hay que analizar con mayor atención las razones de la Comisión, pero la medida significa un reconocimiento a lo que se estaba pidiendo", dijo Luis Mayol, presidente de la SNA.
Agregó que ahora "los molinos podrán comprar trigo de manera constante a los productores nacionales y el precio a nivel local no debería seguir cayendo", revirtiendo el comportamiento que se registró la semana pasada.
Francisca Orellana L.
Diario Financiero















