Amenazas sobre los Mares y Oceanos:
El nuestro es un planeta de mares y océanos, pues mares y océanos sustentan en gran parte la vida sobre la Tierra y determinan su clima, hasta el punto de que no hay lugar que no se vea afectado por ellos. Las fotografías tomadas desde los satélites, a las que tan acostumbrados estamos, nos demuestran que la Tierra es efectivamente el planeta azul. Mares y océanos cubren siete décimas partes de su superficie. La biosfera -parte del planeta en la que hay vida- se extiende por los mares y océanos. Incluso a 4.000 metros por debajo de la superficie del mar, en la gran planicie abisal del océano Atlántico, hay vida. Además, en el mar existen formas de vida completamente diferentes, en su base, de las que se dan en la tierra. La vida en la tierra, así como la inmensa mayoría de la vida en el mar, depende de la energía que emite el sol y que es transformada, en primer lugar, por las plantas. Aun así, en las profundidades del mar se han descubierto recientemente formas de vida que extraen su energía de focos térmicos que la reciben a su vez del núcleo líquido del planeta. En todas sus formas, la vida de los océanos es muy diversa: en un espacio marino hay más especies diferentes que en la selva tropical. Los océanos son, un inmenso depósito de vida.
Como ha hecho constar la Comisión para un Desarrollo Sostenible, dependiente de las Naciones Unidas, los mares y océanos proporcionan recursos vitales que pueden y deben utilizarse para asegurar la prosperidad económica y el bienestar de las generaciones presentes y futuras, así como para erradicar la pobreza y garantizar la disponibilidad de alimentos. Por consiguiente, nuestro bienestar depende del buen estado de salud de los mares y los océanos. Sin embargo, los amenazamos y ponemos en peligro con muchas de nuestras actividades. En la actualidad hay siete grandes amenazas.
La sobrepesca:
Es una amenaza que pesa sobre la continua disponibilidad de una importante fuente de alimento. La pesca, practicada en régimen sostenible, puede asegurar la disponibilidad de alimentos a escala universal y constituir un medio de vida para las generaciones presentes y futuras. Pero lo cierto es que sobreexplotamos muchos bancos de peces y en casi todos hemos alcanzado el límite sostenible.
Vertido de residuos:
Todavía se siguen arrojando al mar grandes cantidades de basura y desechos. Algunos países no están preparados para deshacerse en su territorio de los residuos que generan en tierra y los arrojan al mar. Los residuos generados por actividades realizadas en tierra son vertidos e el mar a través de los ríos y sistemas de conducción. Los residuos industriales llevan hasta el entorno marino sustancias nocivas que amenazan la reproducción de peces y crustáceos, todos los cuales corren peligro de dejar de ser utilizables como alimento para el ser humano.
La mayor radiación ultravioleta que se aprecia en algunas partes del mundo, debida al agujero en la capa de ozono, afecta a la producción de peces. El calentamiento del globo tendrá un impacto en los sistemas de circulación de los océanos con efectos difíciles de prever. Pero la situación no es totalmente negativa. Durante las tres últimas décadas, la comunidad internacional ha realizado grandes esfuerzos para poner coto a las amenazas.
Mares y Oceanos por Alan Simcock. Secretario general de la Comisión OSPAR para la protección del medio marino del Atlántico noreste. Copresidente del Proceso consultor de Naciones Unidas sobre los océanos, 2000, 2001,2002.
















