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Los principales cambios tecnológicos que dieron un vuelco a la agricultura chilena

Enviado por Balcells el 27/09/2007 a las 11:05

Diario Financiero
La elaboración de uva sin pepa fue fundamental para el desarrollo exportador de esta fruta. Hoy, sobre 70% de estos envíos nacionales se encuentran en esta condición.

 

El despegue de la agricultura nacional de las últimas décadas no fue sólo causa del llamado “milagro” económico chileno. Parte importante del auge exportador se debe al mayor tiempo de duración de algunas frutas, la adaptación de ciertos alimentos a los gustos de los consumidores y la resistencia de determinadas variedades a plagas y agroquímicos.

De hecho, en los últimos 50 años la agricultura ha vivido una verdadera “revolución” principalmente por los avances biotecnológicos que han permitido pasar de 2 mil millones de personas alimentadas “adecuadamente” a 5 mil 600 millones que actualmente se encuentran en esa condición. De no haber sido por estos cambios, la situación sería absolutamente distinta, asegura el jefe de Estudios de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Francisco Gana.

Uva sin pepa: el desarrollo exportador de las uvas coincide prácticamente con el desarrollo a nivel masivo de la uva sin pepas. Fue una verdadera revolución tecnológica y comercial. Hoy entre 70% y 80% de las exportaciones chilenas de esta fruta no tienen pepa, según el presidente de la Federación de Productores de Fruta (Fedefruta), Rodrigo Echeverría.

Se trata desde el punto de vista científico de un gran cambio conceptual, porque la pepa cumple la función de “hacer crecer” el grano, de modo que sólo cuando se logró aislar la giberelina (la hormona que permite el crecimiento) del resto de la pepa fue posible producir variedades sin pepas, la mayoría de las cuales hoy dominan el mercado. La única excepción importante es lo que sucede con las variedades de mayor tamaño, que todavía requieren pepas para su crecimiento y que se exportan fundamentalmente a Asia.

Transgenia: de acuerdo con la SNA, la soya y el maíz son los cultivos que más han ocupado esta tecnología que modifica genéticamente los organismos para hacerlos más resistentes a plagas o a herbicidas más potentes, en tanto que los países que lideran el uso de alimentos de este tipo son Estados Unidos, Argentina y Brasil. Si bien en Chile el cultivo de especies transgénicas está prohibido, ha permitido el desarrollo de la industria porcina y avícola, reduciendo los costos y mejorando la calidad, sostiene el académico de la Universidad Católica, Gustavo Rojas.

Riego por goteo: aunque la tecnología se conoce desde hace muchos años, fue recién en la última década que comenzó su masificación debido también a los menores costos, al perfeccionamiento de sus componentes. En el caso chileno, éste ha sido uno de los principales soportes del boom de las plantaciones sobre las faldas de los cerros, principalmente de los paltos.

Agricultura de precisión: se prevé que tenga un impacto mayor en el país durante los próximos años, debido a que hasta el momento su desarrollo es incipiente en Chile.

Para Francisco Gana, mediante este desarrollo es posible tener georeferenciado todo un terreno, saber exactamente la cantidad de fertilizantes necesaria en cada sector del predio así como tener un tractor conectado con GPS para realizar las distintas actividades de cuidado.

Biotecnología: a pesar de que no está permitido el cultivo de transgénicos en el país, esto no quiere decir que no haya un desarrollo biotecnológico, impactando la industria local. Es más, los cambios en este aspecto han sido fundamentales para producir frutas capaces de llegar a destino, conservando su sabor y textura. Para eso, el trabajo científico ha sido fundamental, sostiene Gustavo Rojas.

A su vez, el desarrollo biotecnológico ha facilitado la aparición de especies "tardías" y "tempranas", a fin de llegar en los tiempos precisos a los consumidores.

Tecnologías chilenas: en este contexto de cambios, los inventores "criollos" no se quedan atrás.

Dos son los casos paradigmáticos en este sentido. En primer lugar, la máquina para enfrentar las heladas del empresario de la VI Región Florencio Lazo, que hoy está patentada en prácticamente todo el mundo. El otro referente es Jaime Quijada, quien ideó y adaptó tecnología extranjera para lograr el cultivo mediante camellones.

Otros casos: toda la agricultura actual es una combinación de agricultura tradicional y nuevos inventos. Hay avances que pueden ser pequeños, pero que en su conjunto permiten un mejoramiento de los cultivos, de los procesos o de los tiempos de transporte. Destacan los avances en invernaderos, calefactores y ventiladores contra las heladas así como sofisticaciones en bioquímicos.

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