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Luis Mayol Bouchon Presidente de la SNA: Reconstruir sin afectar la competitividad

Enviado por Editor Chile Potencia Alimentaria el 20/04/2010 a las 13:22

Es fundamental que los intrumentos que se utilicen sean equilibrados para no afectar el tipo de cambio y la competitividad agrícola  

A poco más de un mes del terremoto, el país ya cuenta con un diagnóstico y evaluación de los daños. Llegó entonces el momento de mirar hacia adelante y ponernos manos a la obra. Las autoridades han esbozado las prioridades del Plan de Reconstrucción, cuya primera fase para superar la emergencia inicial ya está encaminada. El área económica, por su parte, ya ha definido, a grandes rasgos, la estructura de financiamiento que utilizará para ello.

A nuestro juicio, la reconstrucción debe guiarse por principios orientadores. Debe tener un fuerte acento descentralizador, entregando atribuciones y recursos a las instancias regionales y locales, que son las que están en contacto directo con las necesidades y manejan mejor información acerca de cuáles son las prioridades de las comunidades locales. Este sello ya lo hemos visto en las soluciones de emergencia y se debiera perseverar en ello.

Esta forma de actuar dará espacio a las soluciones locales, apropiadas a cada realidad y reducirá los riesgos de imponer un molde único a problemáticas diversas. Para el mundo agrícola esto resulta fundamental, porque los pueblos más pequeños han resultado muy dañados por la catástrofe, y las soluciones más eficientes son tan diversas como estas mismas realidades, donde las propias familias tienen mucho que aportar.

Una de las fuentes de financiamiento señaladas por el gobierno ha sido el perfeccionamiento de la ley de donaciones. Creemos que esta es una valiosa oportunidad para generar mecanismos de democracia tributaria donde sean los propios contribuyentes los que decidan sobre el destino de una fracción de sus impuestos. Esta modalidad permitiría premiar la solidaridad privada en favor de las comunidades afectadas, lo que le daría fuerza moral al alza temporal de impuestos que ha propuesto la autoridad.

Esperamos, asimismo, que los otros instrumentos que se utilicen para la reconstrucción sean equilibrados, de tal manera de no afectar el tipo de cambio que es fundamental para la competitividad de la zona agrícola. De no suceder esto, el propio proceso de reparación se verá entorpecido porque los productores se verán imposibilitados de hacer el aporte que les corresponde.

Pronto terminará la época de cosechas y, como es habitual, el empleo agrícola decaerá en unas 100 mil plazas hacia los meses de invierno. Esto se dará precisamente en las zonas más afectadas por la catástrofe, donde los trabajadores pueden sumarse a la labor de reconstrucción. Es urgente idear fórmulas para financiar proyectos intensivos en mano de obra. La bonificación para labores de reparación y restauración de infraestructura agrícola como bodegas y galpones, y la reparación de los múltiples daños que sufrieron los canales de regadío son ejemplos de soluciones que pueden implementarse rápidamente. Con las orientaciones correctas y los incentivos bien puestos, la reconstrucción será pronto una realidad.
 
Luis Mayol Bouchon Presidente de la SNA.
Revista del Campo, El Mercurio

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