Y siguen los cambios de propiedad. El grupo ligado a Kreutzberger y Sam Zell compró Viñedos del Maule.Pese al complejo momento por el que atraviesa la agroindustria del país, que se ha visto recurrentemente golpeada por el alza en los costos de la energía y transporte, la baja en el tipo de cambio y el aumento de los salarios del sector, los principales grupos viñateros mostraron una mejora en sus resultados en los primeros nueve meses del año.
Concha y Toro, el principal grupo vitivinícola, duplicó sus utilidades en este período al superar los $26.116 millones.
Viña San Pedro, en tanto, otro de los líderes del rubro, totalizó ganancias de $1.941 millones.
Pero para distintos protagonistas del sector estos resultados son aislados en la industria y obedecen a las características específicas de dichas compañías y no a que las viñas en Chile hayan podido capear los problemas que afectan al sector.
"Los resultados de estas empresas se deben a una eficiencia productiva, a los buenos canales de distribución en el extranjero y a la economía de escala que manejan", afirmó Mario Silva, uno de los dueños de viña Casa Silva, para quien la realidad de la mayoría de las viñas del país es otra, en especial por las alternativas que manejan a la hora de vender sus productos en el exterior.
Al respecto, Aldo Reyes, de Humphrey"s, destaca que a diferencia de lo que sucede con las viñas de menor tamaño, que dependen de intermediarios para comercializar sus productos en el exterior, los grandes grupos, como Concha y Toro, han desarrollado exitosamente sus canales de comercialización, pudiendo capear los principales obstáculos del sector.
Según el presidente de Vinos de Chile, René Merino, los problemas en la industria se deben a que el 80% de ellas son pymes que comercializan menos de US$ 3 millones -unas 216 firmas, de las 270 que exportan-, sin "espaldas económicas", ni economías de escala.
Se mueve el mercado
Esto está provocando fuertes movimientos y cambios de mano. El último es del grupo VIA, ligado a las familias Kreutzberger, Coderch y al magnate estadounidense Sam Zell. A través de su filial San Rafael compraron el 78,2% de Viñedos del Maule.
Esta es una viña cuya propiedad está muy atomizada, donde ninguno de los 142 socios tiene más del 10% de las acciones de la empresa, que es muy fuerte en exportación de vino granel.
Danilo Bustamante Rocha















