“Queremos normas que faciliten el diálogo en la empresa, que den mayor empleo y permitan elevar la productividad”, dijo Luis Schmidt.
Coincidencia manifestaron ayer tanto el gobierno como los privados respecto a que la legislación laboral de la agricultura requiere de ajustes.
De hecho, pese a los matices que cada una de las partes expresó durante el Encuentro Nacional del Agro, Enagro 2007, todas las posiciones apuntaron a que es necesario establecer un diálogo para que la forma de trabajo del rubro sea acorde a su realidad.
Incluso el ministro de Agricultura, Álvaro Rojas, reconoció que “uno de los déficit que tiene nuestra legislación laboral, dice relación con la referencia general que ella inspira y que corresponde a un modelo urbano industrial que da muy pocos espacios a otro tipo de actividades productivas”. De ahí que adelantó que ya estableció conversaciones informales con algunos gremios empresariales y que durante estos días sistematizará el trabajo para elaborar una propuesta hacia enero de 2008, la que consideraría la presentación de una Estatuto para las empresas del sector.
En esta misma línea, el subsecretario del Trabajo, Zarko Luksic señaló que su repartición dentro de las próximas semanas establecerá una mesa de diálogo para abordar los temas que le interesan al mundo agrícola. La idea, explicó Luksic, es que en esta instancia participe la Sociedad Nacional de la Agricultura (SNA), Asoex, Asexma, Fedefruta, federaciones de trabajadores y la Dirección del Trabajo.
Entre los temas que abordará esta mesa estarán las deficiencias en los programas de capacitación, la Ley de Subcontratación y mano de obra extranjera para paliar la falta de trabajadores en algunas áreas.
Ahora bien, frente a este último punto Luksic fue enfático en señalar que la solución va en la dirección de insertar a las mujeres y jóvenes en el mercado laboral nacional. “No nos oponemos en absoluto a que ingrese mano de obra extranjera (...) Pero nos parece incuestionable que el mercado laboral en nuestro país necesita crecer”, enfatizó.
Empresarios
Mucho más categórico fueron los planteamientos que hizo en su discurso el presidente de la SNA, Luis Schmidt, quien exigió una mayor flexibilidad laboral para su sector.
“Queremos normas acordes con las características especiales del agro, queremos flexibilidad para acordar con nuestros trabajadores las mejores formas de organizar nuestras tareas”, dijo.
Las materias que el dirigente empresarial puso sobre la mesa fueron jornada laboral semanal, horas extraordinarias, responsabilidad de contratistas, condiciones en los lugares de trabajo, costo del despido, calendario en zonas urbanas, condiciones sanitarias y cuentas únicas familiares.
“En fin queremos normas que faciliten el diálogo dentro de la empresa, que den mayor empleo y permitan elevar la productividad”, puntualizó respecto a este punto.
Las propuestas de Allamand
En materia de remuneraciones, dijo que hay que “evitar los espejismos” y que para abordar los bajos sueldos la solución debe ir en la dirección de mejorar la productividad. Segundo, respecto a la normativa vigente sostuvo que “hay que depurar la legislación y los reglamentos de normas absurdas” e incluso hizo un llamado a la subsecretaría del Trabajo a abordar este tema en la mesa que establecerá. Tercero, instó a las autoridades a mantener una “sintonía fina” con los países que compran productos nacionales. Cuarto, abogó por una Dirección del Trabajo autónoma. Quinto, llamó a promover programas de capacitación de alta focalización y realizar auditorías externas a los planes existentes. Finalmente, sugirió una modificación al artículo 38 del Código del Trabajo. “Así las empresas que paguen dos ingresos mínimos mensuales puedan pactar las jornadas sin tener que pasar por el peaje de la Dirección del Trabajo”, señaló.















