Hay una crítica a la duplicidad de funciones de órganos como Corfo y Conicyt, y más específicamente Fondef e Innova Chile, que apuntan a lo mismo desde distintos planos. Se cuestiona el excesivo academicismo de la investigación universitaria, la escasa I&D de las filiales en Chile de multinacionales, y una baja calidad de la educación. Durante 18 meses, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) preparó un informe sobre el desempeño de Chile en innovación, y son tantas las críticas que hace a su institucionalidad, niveles de inversión, descoordinaciones entre entidades públicas y escasa diversificación productiva, que las autoridades chilenas debieron agradecer la "franqueza" del contenido.
El reporte fue presentado ayer por el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, quien comentó de entrada que la innovación de Chile ha sido una de las piedras de tope para su incorporación a la entidad.
Uno de los problemas de Chile está en la cultura "fisiocrática", dice el informe, por su excesiva especialización en la exportación de recursos naturales. Además, sólo el 0,67% del PIB se invierte en investigación y desarrollo (I&D), muy por debajo de naciones desarrolladas. Sobre este punto, el presidente del Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad (CNIC), Nicolás Eyzaguirre, coincidió con la OCDE en que esa baja inversión no se justifica con los bajos ingresos del país.
Hay una crítica a la duplicidad de funciones de órganos como Corfo y Conicyt, y más específicamente Fondef e Innova Chile, que apuntan a lo mismo desde distintos planos.
Se cuestiona el excesivo academicismo de la investigación universitaria, la escasa I&D de las filiales en Chile de multinacionales, y una baja calidad de la educación.
En lo positivo, la OCDE destaca la creación del CNIC y del Fondo de Innovación como una forma de reordenar la institucionalidad local.















