Hoy en día la industria de la panadería tradicional vive una crisis que ha afectado su posición competitiva. A la problemática de la alta variabilidad de sus costos operacionales se sumó el terremoto. El gerente general de la Federación Gremial Chilena de Industriales Panaderos (Fechipan), Pedro Jofré, afirmó que “sólo esperamos mantener las cifras de ventas unos US$2.000 millones al año, y los 100 mil empleos directos”.
“No tenemos una proyección cuantitativa respecto al crecimiento, de facturación de la industria para este año que es atípico, pero creemos que deberíamos mantenernos en los mismos niveles respecto a los años anteriores”, aseguró Jofré.
El gerente general de Fechipan, además, comentó que la industria “está muy necesitada de apoyos que le permitan profesionalizarse para hacer frente a una etapa de constante evolución en los requerimientos de sus clientes, alta competencia o mayores regulaciones”.
En tanto, según la industria panificadora, que es de naturaleza esencialmente Pyme, Chile es el segundo consumidor a nivel mundial con 98 kilos per cápita anuales. El 87% de su producción lo consumen los estratos socioeconómicos bajos, que a juicio de Jofré, “se debe a que es un producto de primera necesidad”, mientras que los grupos altos sólo consumen 5%.
Si se comparan los precios del pan en Chile con el exterior, éstos no distan del promedio de Latinoamérica, que son al orden del US$2 por kilo.
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