El cereal ha incrementado su valor 56% desde julio hasta el cierre de ayer.
La histórica alza que está mostrando en los mercados internacionales el trigo ha encendido las luces en la industria local sobre los eventuales efectos que podría haber en la cadena del trigo, harina y pan. En concreto, el cereal ha subido 56% desde julio hasta el cierre de ayer, y 34% desde enero de este año.
La preocupación se radica en que una fuerte sequía afecta a la producción de Rusia, lo que ha hecho subir los precios internacionales, registrando su alza más drástica en más de 50 años.
El trigo representa el 80% del costo de la harina, y ésta, a su vez, llega al 30% del precio final del pan, según Pedro Jofré, presidente de Fechipan. Actualmente, el precio promedio de un kilo de pan en panadería, según Odepa, es de $956. Si el trigo mantiene el alza del último mes, no se descarta que el kilo supere los $1.000.
Ema Budinic, gerenta de estudios de la SNA, plantea que "si los precios actuales persisten hacia fines de año se llegaría a precios sólo un poco mejores a los que hubo en la temporada pasada. Por otra parte, internamente hay stocks de producción que retrasarían las importaciones y por lo tanto la trasmisión de estas alzas al mercado local".
Si bien algunas panaderías nacionales han dicho que no subirán sus precios, otras han reconocido que de perpetuarse esta alza deberán traspasar los mayores costos al cliente.
Por ejemplo, Agustín Campeny, gerente general de Panificadora Tomás Moro, dice que algunos molinos ya les han empezado a subir la harina. "Si esta alza se mantiene y no se pueden mantener los precios, vamos a tener que subir el pan", dice. Aún así, al parecer el alza de la harina va a ser gradual; por lo tanto, todas las panaderías, por la competencia que hay, van a tratar de absorber hasta donde podamos el alza de la harina. "Pero cuando no exista otra alternativa, vamos a tener que subir los precios", dice.
Algunos han puesto por sobre el alza la estrategia de la empresa. Es el caso de Lo Saldes. Carlos Méndez, su gerente general, dice que independiente del alza del trigo, no van a subir los precios del pan. "Tampoco creemos que debiesen ser alzas tan importantes en la harina, al menos por el momento", dijo.
Las molineras
El presidente de Fechipan señaló que si los molinos traspasan el alza al precio final, las panaderías se verán afectadas en un 30% en su estructura de costos.
En tanto, los molineros dicen que de perpetuarse estas alzas en el cereal, de todas maneras subirá el precio de la harina, pero que esta alza será gradual dependiendo del stock que se tenga. Sergio Ossa, presidente de la Asociación de Molineros, primero recalca que si sube el trigo, sube la harina, y luego proyecta que de mantenerse estas alzas, el trigo de calidad podría pasar de los actuales $12 mil el quintal a los $15 mil. "Y en el corto plazo", comenta.
Por su parte, Cristóbal Borda, presidente de la compañía Molinera San Cristóbal, dice que es difícil conocer la situación de inventarios de trigo con que se encuentra la molinería. "Pero como siempre existirán molinos con inventarios más cortos y otros más largos; por lo tanto, algunos estarán en la necesidad de comenzar antes y otros después a traspasar estas alzas del trigo al precio de la harina".
Sequía en Rusia desata especulación
Los precios del trigo tuvieron un alza histórica en 50 años luego que una sequía en Rusia, que dañó un tercio de la superficie sembrada, desatara la especulación sobre una escasez del grano en el mundo. Esta realidad ha hecho subir los precios en cerca de 60% desde julio y ha ocasionado que aumente la desconfianza de si habrá o no el trigo necesario para suplir la demanda, incluso con los problemas en la producción rusa.
Según Alfredo Mariño, encargado nacional de cereales en Indap, esta alza tiene que afectar la próxima cosecha de trigo en Chile. "Somos un país tomador de precios. El 50% lo producimos y el otro 50% lo traemos de afuera", dice.
Cree que es muy posible que el trigo llegue antes de fin de año a los $15 mil el quintal. Esto podría generar una oportunidad para los productores, "ya que cuando los precios repuntan, también lo hacen las siembras".
Darío Polloni, gerente general de Copeval: "Si esta alza fuese sostenible en el tiempo, tiene que afectar al mercado chileno"
El gerente general de Copeval, firma de suministros agroindustriales, Darío Polloni, tiene mucho que decir respecto del incremento que ha experimentado el precio del trigo, pues la empresa es una de las principales comercializadoras de granos del país. Desde ya, cree que estas alzas se traspasarán al mercado interno, y considera que esto representa una oportunidad de siembra para el productor triguero, quien en los últimos años había dejado de sembrar.
Esta firma opera entre Atacama y Los Lagos, y compra la producción de trigo a agricultores, luego lo clasifica por calidad, lo almacena y abastece a la industria molinera y Carozzi, principalmente.
-¿Cuál es su evaluación del alza que ha experimentado el trigo en el mercado internacional?
"Es un alza que tiene lógica de oferta y demanda. El mercado está leyendo que posiblemente la oferta de la próxima temporada en el mundo será menor por el asunto climático en el Mar Negro, no sólo en Rusia, sino también en todos esos países aledaños. Todo eso se traduce en alzas de precios en el mercado".
"Ahora, la interrogante es cuánto de esto está influido por fondos de inversión, es decir, cuánto de reacción de los mercados hay en esta alza. Estos fondos pueden tomar posiciones, y se genera una demanda por trigo de forma artificial. Es una demanda financiera, y eso genera una distorsión muy alta, porque el impacto en el aumento y baja de precios es importante. Pero habrá que verlo".
-¿Qué impacto tendrá esta alza en nuestro mercado?
"El trigo, al igual que otros granos, es un producto transable. Es decir, se comercializa en el mundo entero. Es un commodity en que la calidad es uniforme; hay países importadores y exportadores. En economías abiertas, todas las alzas de los productos transables al final se traspasan a todos los mercados. Primero, hay que ver si esta alza del trigo es sostenida en el tiempo. Si fuese sostenible en cuatro o cinco meses, necesariamente tiene que afectar al mercado chileno. Si no llega, significa que algo pasa, y que nuestro mercado es imperfecto. Chile es deficitario de trigo, produce el 50% de lo que consume".
-¿Pero esta situación terminará por afectar los precios internos?
"La realidad económica indica que los molinos deben pelearse el trigo nacional y acercarse al precio internacional, y deben subir el valor. Además, el trigo genera un impacto en otros granos, porque cuando el trigo estuvo muy barato hubo sustitución del maíz en el alimento animal. Es decir, si sube el trigo, también va a subir el maíz, y también en la cebada deberíamos ver un alza. Ahora el precio en Chile está suficientemente bajo, el trigo importado llega a los $150 el kilo, y el productor podría tener expectativas (descontando costos de importación) de un trigo a $135, y no de los actuales $120".
-¿Esto representa una oportunidad de negocio para los productores nacionales?
"Sí, con un precio internacional más alto, en Chile tendremos más cosecha. Es una oportunidad para los productores. Hoy lo que ocurre es que a lo mejor muchos suelos en Chile que antes no eran rentables en la producción de trigo ahora sí lo serán. El agricultor debe volver a sacar las cuentas".
Economía y Negocios
Victoria Reyes y José Troncoso















