La iniciativa, apoyada por FIA, generará una alianza público-privada para recuperar y valorizar la cocina tradicional mapuche.
Buscando dar valor a la identidad cultural del territorio lacustre de la Región de La Araucanía, se está implementando el Programa de Innovación Territorial (PIT) Agrogastronómico Mapuche, iniciativa que está orientada a potenciar la oferta culinaria tradicional y productos gastronómicos mapuche con sello ético territorial.
El programa es financiado por el Gobierno Regional de La Araucanía, a través del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC), e implementado por el Ministerio de Agricultura a través de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA).
Su ejecutor es la Corporación CET SUR y participan como socios: el Club de Chefs de Chile, Les Toques Blanches (LTB), el Instituto de Agroindustria Universidad de la Frontera (UFRO); organizaciones mapuche como la Corporación Kom Kelluhayin, Asociación Artesanal Pu Folil, Red de Ferias Walüng Curarrehue y el Comité Chankülko de Kalfutuwe; además de hoteles y restaurantes.
Para dar valor a la identidad del territorio, se potenciarán los encadenamientos económicos entre productores indígenas generando alimentos con historia. Ejemplo de ello es la elaboración de quínoa, merkén, piñones, murta, changle, digueñes, brotes de coligues, entre otros. La idea, además, es incorporarles un sello ético que permitirá posicionarlos en las cocinas locales, hoteles y restaurantes.
Por otra parte, el programa plantea contribuir a nuevos marcos de relaciones entre los actores, apoyando los vínculos comerciales con beneficios recíprocos para los agentes involucrados, dando sustentabilidad en el largo plazo al rol turístico de la región.
En este marco, se realizó el lanzamiento oficial del PIT en el Hotel Villarrica Park Lake, en la Provincia de Cautín, en donde un grupo de mujeres mapuches desarrolló una exposición de comida étnica.
El gerente del Programa, Luis Peralta, indicó que la iniciativa “busca recuperar, revitalizar, valorar y desarrollar productos alimentarios con identidad cultural por medio del fortalecimiento y difusión de la culinaria mapuche a través de preparaciones gastronómicas realizadas por chef y especialistas locales”.
Peralta agregó que para el logro de los objetivos planteados, el Programa se estructura en nueve instrumentos, que ejecutarán diferentes actores, pero que se articulan como una red de acciones encadenadas, potenciando las sinergias entre ellos.
Valorización de la cocina Mapuche
La propuesta potenciará los siguientes procesos: la recuperación y valorización de la cocina tradicional. Para esto, se pretende recuperar su historia, los principios, las formas, prácticas y técnicas de las preparaciones que constituyen las bases gastronómicas mapuches.
El programa se orienta a formar a los jóvenes y mujeres a través de un proceso de investigación-acción, de diálogo de conocimientos y de saberes, como una forma de recuperar, reconocer y valorizar la culinaria tradicional.
Un segundo proceso a impulsar es la incorporación de la gastronomía en hoteles, restaurantes de la zona lacustre y el fortalecimiento de iniciativas de cocinas locales mapuche.
El tercero es la consolidación de protocolos para la obtención del sello ético de calidad territorial que garanticen origen y calidad de los productos agrogastronómicos. Así, se pretende construir, validar y optimizar protocolos que garanticen la inocuidad, la producción agroecológica y la calidad de los productos.
Una cuarta línea de acción pretende habilitar un centro de gestión y proceso; desarrollar e implementar estrategias de comercialización de acuerdo a los segmentos de mercado identificados; diseñar e implementar un plan de marketing; y posicionar y vender la oferta culinaria en ferias nacionales, internacionales y locales como espacios de comercialización y difusión.
También, como una forma de dar mayor autonomía, se impulsará el desarrollo e implementación de un modelo de microfinanzas de apoyo al programa. Y, para sustentar la propuesta en el largo plazo, se impulsará desde el PIT el desarrollo de un modelo de negocio, con el objetivo de impulsar el turismo cultural en el territorio.
Finalmente, se considera un proyecto de gobernabilidad y coordinación de los instrumentos del programa, a través del funcionamiento de un directorio y de la gerencia, para apoyar así la ejecución de las actividades y desarrollo de las propuestas, orientado a proyectar esta iniciativa más allá de su duración.
Al respecto, el supervisor de la iniciativa de FIA, Claudio Soler señaló que “además del negocio gastronómico–turístico que subyace al programa, está la construcción de una alianza estratégica, donde los atributos culturales, las tradiciones y costumbres son puestas en valor”.
Añadió que este PIT comenzó con una señal de que es posible potenciar dos mundos, que reúnen los saberes de la tradición y de la innovación gastronómica con un sentido de adaptación a los gustos y preferencias de los consumidores, quienes son percibidos como uno más de esta alianza.
FUCOA















